Archivo mensual: noviembre 2010

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE VII)

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE VII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Los Lineamientos dedican 5 de sus puntos a las cooperativas. Comienzan en el Punto 25 con la aclaración de que “estarán basadas en la libre disposición de los trabajadores a asociarse en ellas”. La historia de las cooperativas en sus más de 50 años de existencia en Cuba muestra que de cooperación no han tenido nada. La pretendida caracterización de que son entidades no gubernamentales constituye un disfraz.

Las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) fueron creadas burocráticamente en 1993 con las tierras y recursos de las granjas estatales. Los trabajadores se acostaron un día como granjeros y amanecieron como cooperativistas. Como resultado, un alto por ciento de las UBPC son irrentables, improductivas y mantienen gran parte de sus enormes áreas sin cultivar. Realizan su gestión bajo un firme tutelaje estatal y gracias a enormes subsidios. Desde su creación, al igual que un alto por ciento de entidades estatales de otros sectores económicos, han actuado como verdaderos parásitos sociales, además en muchas ocasiones, por falta de control, incluida la falta de una contabilidad confiable, han sido nidos de ilegalidad y corrupción.

Con características específicas, la historia se repite en las Cooperativas de Producción Agrícola (CPA) formadas originalmente con tierras de agricultores privados. Han tenido un grado relativamente más alto de independencia que las UBPC, pero no han podido escapar a la perniciosa influencia de la planificación centralizada y la rígida supervisión política del brazo agrícola del Partido Comunista de Cuba: la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP). Eso explica la decadencia de las CPA y su continuada disminución.

Si en el segundo quinquenio de los ochenta del siglo pasado hubo como promedio 1 373 CPA, en el 2006 quedaban 1 102, y en 2008 tenían una reducción de sus áreas del 27,0%. El número de cooperativistas también descendió sensiblemente en ese período en 22,0%. De ellas se han marchado especialmente los jóvenes, al no tener ningún aliciente para dedicar sus vidas a la agricultura. En el balance efectuado en el X Congreso de la ANAP, celebrado en Mayo, fue reconocido que de los 27 978 jóvenes pertenecientes a la organización cuando se celebró el anterior Congreso, sólo quedaban 21 164 en el 2010. Un hecho que a la vez que podría reflejar el descrédito de la ANAP, también es consecuencia del abandono masivo de las áreas rurales por las desesperanzadas nuevas generaciones.

En cuanto a las Cooperativas de Crédito y Servicios (CCS), donde los productores con muchas dificultades mantienen sus tierras individualmente, con sólo el 18,0% de la superficie agrícola total (cierre de 2007) han generado tradicionalmente más del 60,0% de la producción agrícola nacional, así como el más bajo por ciento de tierras ociosas, a pesar de la crónica falta de recursos, el permanente hostigamiento, las prohibiciones y la obligatoriedad de entregar las cosechas total o parcialmente al Estado en las condiciones y a los precios arbitrarios fijados por él.

En este escenario si se continúa con la mentalidad de ejercer estrictos controles sobre los posibles cooperativistas y negando la voluntariedad como concepto básico para la formación de las cooperativas, por muchos “buenos deseos” e indefinidos planteamientos que existan, el movimiento cooperativo no avanzará.

Mucho menos progresará sin existir un mercado mayorista que permita adquirir los insumos necesarios a precios racionales, con la aplicación de un sistema impositivo exagerado y medidas administrativas que fijan límites a los restaurantes a 20 sillas y 3 sillones en las barberías.

Continuará…

La Habana, 30 de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

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CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE VI)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Sin precisar fecha alguna, en el Punto 9 del Proyecto de Lineamientos se señala “se desarrollarán mercados de aprovisionamiento que vendan a precios mayoristas y sin subsidios para el sistema empresarial y presupuestado, los cooperativistas, arrendadores, usufructuarios y trabajadores por cuenta propia”.

Esto es vital, pues mientras no exista un mercado mayorista será casi imposible el desarrollosano de la iniciativa individual, máxime con la impresionante carga impositiva establecida. Hasta tanto este mercado no aparezca, continuará desarrollándose la ilegalidad y, sobre todo, el robo de los recursos estatales, estimulado por el extendido descontrol existente y el miserable salario de los trabajadores. En las actuales circunstancias, hasta para hacer refrescos azucarados habrá que recurrir al mercado negro, pues el azúcar que se vende por el racionamiento no alcanza ni para el consumo del hogar -5 libras por persona al mes-. La ofertada en divisas, cuando aparece, tiene un precio equivalente a 25 pesos la libra refinada y 19 pesos la cruda. Por tanto, los precios de los refrescos y dulces serán muy elevados, como todos los productos y artículos comercializados por los cuentapropistas.

En la agricultura, las tiendas abiertas para la venta de herramientas e insumos tampoco constituyen una solución. Los precios son demasiado altos: una azada vale 115 pesos, un pico sin cabo 200 pesos, una pala 175 pesos, una barreta de 60” 240 pesos, un cubo de 12 litros 235 pesos, una cántara para leche 855 pesos, un rollo de alambre de púas 800 pesos, en un país donde el salario medio mensual es de 429 pesos. Mientras los campesinos tienen que entregar al Estado sus producciones, algunas totalmente (tabaco, café, leche, ganado vacuno para sacrificar…) y otras en un alto porcentaje, a los precios fijados por el Estado unilateralmente por debajo del mercado; con frecuentes largas demoras en los pagos y tradicionales deficiencias en la gestión de las empresas acopiadoras oficiales.

En los Lineamientos desde el Punto 11 al 24 se establecen las ideas referidas a la Esfera Empresarial, con concepciones que constituyeron las bases del Sistema de Perfeccionamiento Empresarial (SPE), desarrollado anteriormente en los centros laborales pertenecientes a las Fuerzas Armadas y que se ha tratado de aplicar en la vida civil sin mucho éxito desde Agosto de 1998.

El Sistema de Perfeccionamiento impulsado por las FAR, cuando fue implantado en su sistema empresarial resultó un paso positivo en la década de 1980. Una decisión acorde con la posición relativamente progresista que la FAR ha mantenido a lo largo de los años, en comparación con las concepciones retrógradas y fosilizadas tozudamente, prevalecientes para dirigir el resto de la sociedad cubana. Pero en las actuales condiciones, sus mecanismos de cierta flexibilización en la gestión empresarial, el otorgamiento de mayores facultades para tomar decisiones a los directores de empresas y acceso a superiores ventajas económicas a los trabajadores en función de su desempeño, son medidas insuficientes ante los colosales retos que enfrenta una nación asfixiada por una crisis económica, política y social indetenible.

Dada la acumulación de problemas en la economía y en un escenario más complejo y amplio que el militar, donde no existe la seriedad y la disciplina castrense y sin el aseguramiento de los abastecimientos logrados en las empresas de las FAR, resultan absolutamente limitados los esquemas del Sistema de Perfeccionamiento Empresarial. Esto ha quedado demostrado fehacientemente durante los años en que se ha tratado implantar en las entidades civiles. Ni siquiera se ha logrado que las empresas y unidades presupuestadas tengan, en un porciento aceptable, un mínimo requisito para poder administrarlas, como resulta poseer una contabilidad confiable, algo difícil de encontrar en Cuba. Así, en la última Comprobación Nacional al Control Interno llevada a cabo por la Contraloría Nacional, a mediados del primer semestre, más del 41,0% de las entidades controladas recibieron la calificación de deficiente o mal; incluso el 19,0% de las examinadas, involucradas en el SPE, también fueron catalogadas de idéntica forma.

En el epígrafe referido a la Esfera Empresarial existen puntos con elementos realistas, pero en un contexto en que se ratifica la prioridad de la planificación centralizada y se relega con énfasis el mercado. Por ello la materialización de esas ideas no pasan de constituir quimeras. En el Punto 16 explícitamente se subraya: “Las empresas estatales que muestren sostenidamente en sus balances financieros pérdidas, capital de trabajo insuficiente, que no puedan honrar con sus activos las obligaciones contraídas, o que obtengan resultados negativos en auditorias financieras, serán sometidas a un proceso de liquidación, cumpliendo con lo que se establezca al respecto”. Esto implica que se establecerán los mecanismos de bancarrota empresarial, lo cual posee una naturaleza lógica. En las condiciones cubanas, si esto se aplicara hoy, posiblemente habría que cerrar más del 50,0% de las empresas por los niveles de irrentabilidad presentes.

En cuanto la política de precios, en el Punto 23 se establece que bajo las orientaciones del organismo competente “las empresas aprobarán flexiblemente y con transparencia los precios de las producciones y servicios que ofrecen y podrán realizar rebajas cuando lo consideren necesario”. Habrá que ver como fijarán precios reales bajo el tutelaje del plan y sin considerar el mercado.

La sociedad necesita líneas de dirección de la economía para encaminar y dirigir los esfuerzos, pero no camisas de fuerza que imposibilite las iniciativas creadoras de las personas. El Estado en un marco regulado tiene muchas palancas para dirigir la economía. Están las políticas fiscales, de crédito, monetaria e incluso en ocasiones acciones administrativas, entre otras, sin tener que recurrir al dirigismo que no ha funcionado en ninguna parte, y sólo ha promovido enormes burocracias.

Igualmente se debe tratar de que en forma efectiva y no formal, como hasta ahora, los trabajadores participen en la gestión empresarial, para lo cual por supuesto se requieren verdaderos sindicatos, reales representantes de los trabajadores, hoy inexistentes en Cuba. La participación de los trabajadores en los beneficios y en las pérdidas de las empresas, como indica la experiencia en diversidad de países, puede ser un incentivo significativo para motivar la acertada gestión de las empresas.

Continuará… La Habana, 30 de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe,
Economista y Periodista Independiente

CAMBIOS EN CUBA (parte 6).doc

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Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardios (Parte V)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado.  Debe ser totalmente abandonado¨ –Nelson Mandela

Cuando se analizan los Lineamientos de la Política Económica y Social para el VI Congreso del PCC en cada una de las esferas de la economía, se aprecia la repetición de  viejas e inoperantes fórmulas.  Se parte de un concepto absolutamente falso: la existencia de un socialismo que jamás ha existido en Cuba.

Si algo está claro es que  la propiedad social en nuestro país es un mito. En realidad ha existido un capitalismo de estado altamente ineficiente, regido por un grupo de poder que basado en demagógicas consignas ha engañado al pueblo, hablándole de fraternidad y solidaridad y prometiendo un futuro luminoso nunca palpable.  Un sistema totalitario, que convirtió a la población en sierva de un estado opresor, siempre listo para reprimir implacablemente cualquier demanda por muy pacífica que sea. Un estado “de los burócratas, por los burócratas y para los burócratas”.

Hoy resulta una burla mencionar en Cuba el conocido principio socialista ¨de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo¨.   El verdadero mecanismo de distribución es la miseria compartida,  la promoción del clientelismo y la abyección, en un contexto donde los trabajadores no tienen derecho a verdaderos sindicatos que los defiendan, pues se les ha impuesto  falsas organizaciones obreras, correas de transmisión destinadas  a aplicar en los centros de trabajo los designios del estado-partido. En estos momentos encargadas a responsabilizarse con  el despido masivo de más de un millón de empleados.

En ese marco, los Lineamientos definen que primará la planificación y no el mercado, o sea continuará la burocratización de la sociedad, bajo rígidas normas centralizadoras, que imposibilitan la flexibilidad requerida por la actividad económica y la vida en general de la nación.  Está claro que todas las economías necesitan objetivos a lograr en un tiempo determinado;  metas para encaminar los recursos y esfuerzos a fin de resolver problemas que traban el desarrollo, pero nunca camisas de fuerza antinaturales que frenen el avance y corten la libertad económica de los ciudadanos, en un mundo tan cambiante como el actual que requiere rápidas respuestas ante los  vertiginosos movimientos coyunturales provenientes de un mercado cada vez  más interdependiente.

Los Lineamientos continúan la política de relegar el mercado, un concepto económico objetivo a tener en cuenta hoy más que nunca para poder avanzar en un ambiente internacional cada día más globalizado.  Por supuesto la concepción burocrática centralizadora responde a los intereses del grupo de poder que quiere mantener su férreo control sobre la sociedad, y que teme que la libertad de decisión económica pueda convertirse en un deseo de libertad política.

Por ello ratifican en el Punto 2  que ¨la empresa estatal socialista…es la forma principal de la economía nacional¨, y agregan en el Punto 3 que ¨en las nuevas formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales¨.  Como se puede apreciar, en el texto no reconocen la propiedad privada y se subraya la política de no permitir el crecimiento de la actividad individual.

En la experiencia cubana se ha demostrado que la actividad privada tiene un carácter más social que la estatal.  Esta última se ha caracterizado por la ineficiencia, la improductividad, el descontrol y la corrupción; un saco sin fondo de recursos, que funciona  sobre la base de los subsidios presupuestarios en un alto porcentaje, lo cual reduce la capacidad  de financiamiento de actividades básicas como la educación, la salud, el deporte y la seguridad social.  Por tanto, el pronunciado y permanente declive apreciable actualmente en esas determinantes áreas continuará, si no hay una participación más activa de la actividad privada, regulada con un sentido de beneficio compartido entre el individuo y la sociedad.

La permanencia de los esquemas de salud pública, educación,  deportes y seguridad social con oportunidades de acceso para todos los cubanos está en peligro debido a la falta de sustentación económica, lo cual se intensificará si persiste el monopolio abrumador de la ineficiente gestión estatal.  La experiencia mundial demuestra que la iniciativa privada en un marco regulado a la vez de beneficiar a las personas emprendedoras y dispuestas a correr riesgos, puede ser una fuente de riqueza nacional que a través de mecanismos de redistribución racionales  sirvan a todos los ciudadanos.  Está más que probado que los esquemas burocratizados de gobierno, destinados a sostener el poder de un grupo, no ha funcionado  en Cuba ni en ninguna parte del mundo.

Continuará…

La Habana, noviembre 24 de 2010

 

Oscar Espinosa Chepe

Economista y periodista independiente

http://www.reconciliacioncubana.com

 

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A 20 Años del Primer Informe de Desarrollo Humano de ONU

“La verdadera riqueza de una nación está en su gente”

Informe sobre Desarrollo Humano 1990

Con la publicación del Informe sobre  Desarrollo Humano (IDH) 2010, el 5 de noviembre, se cumplen 20 años del primero emitido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1990.

Su aparición representó un suceso realmente revolucionario. Rompía con la vieja clasificación de los países preferentemente basada  en el ingreso nacional obtenido por habitante, un indicador parcial que soslaya una variedad de factores característicos del progreso de una nación. Por supuesto, nadie puede negar  la creación de la riqueza como un elemento de avance, sin la cual no puede haber un progreso sustentable, como se ha probado muchas veces lamentablemente.

Sin embargo, reducir el ascenso social de un país determinado sólo al nivel del Producto Interno Bruto (PIB) alcanzado sin tener en cuenta su redistribución y el mejoramiento en actividades tan importantes como la educación, la salud pública, la seguridad social, la disminución de las diferencias de género y un elemento clave: la libertad de los ciudadanos, puede llevar a conclusiones erradas, pues  la experiencia universal demuestra que el crecimiento económico, aunque importante, no siempre equivale a desarrollo.

Así, en 1990, expertos en problemas del desarrollo del PNUD, liderados por el pakistaní Mahbub Ul-haq, y el hoy muy conocido economista hindú Amartya Sen, publicaron el primer informe con un índice sintético que incorporaba la esperanza de vida y la alfabetización a los ingresos por habitantes para dar una referencia mucho más integral de los países. Desde entonces, los informes han ido incorporando nuevos elementos para enriquecer el Índice de Desarrollo Humano, que han conferido mayor peso a factores no directamente relacionados con los ingresos, sin obviar estos. Se han agregado paulatinamente  temas como la equidad, la salud pública, la educación, la seguridad social, el empoderamiento de la mujer, factores tecnológicos con atención particular al acceso de las técnicas de  comunicaciones (telefonía, Internet), el cuidado del medio ambiente, y una cuestión muy especial: una creciente atención a la libertad del individuo como un factor muy relacionado con el nivel de vida de los pueblos, y el desarrollo económico y social de las naciones, materia sobre la cual el Profesor Amartya Sen ha realizado sobresalientes estudios.

Con el Informe del IDH 2010 se han añadido tres nuevos índices, mucho más precisos, para incrementar el alcance de la medición.  Se trata del Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad, el Índice de Desigualdad de Género y el Índice de Pobreza Multidimensional.  Como subrayan sus autores, el trabajo deberá continuar en la búsqueda de mayores precisiones, además de tomar en cuenta los nuevos retos y situaciones a las que se enfrenta la humanidad, en un mundo más globalizado, entre otros la erradicación de la pobreza y las amenazas al medio ambiente.

La Sra. Helen Clark, administradora del PNUD, señala en el prologo del Informe IDH 2010  que los datos ¨reflejan la existencia de múltiples caminos para conseguir logros en el desarrollo humano¨, y apunta ¨no existe una receta única ni un modelo uniforme para tener éxito¨.   Sin dudas esta es una gran verdad.  Cada nación tendrá que basar su progreso en sus tradiciones, historia y recursos entre otros factores.  Sin embargo, los 20 años transcurridos desde el primer informe, denotan que los países con características democráticas, libertad, importantes dosis de civismo entre sus poblaciones y solidaridad se han mantenido en los primeros lugares.

Noruega, durante muchos años ha mantenido el primer lugar en el listado general del IDH, seguida casi siempre por los Países Bajos, Suecia, Canadá, Suiza, Nueva Zelandia, Japón, Australia, Dinamarca, y Finlandia, que se han caracterizado por mantener políticas estables, con gran atención hacia la educación, la salud pública, la seguridad social y la protección a los sectores más débiles de la sociedad.  En particular Noruega, al mismo tiempo que ha mantenido una economía de mercado floreciente, a través de los años ha sustentado la participación pública, en un contexto democrático, convenientemente regulado, donde actúa una sana e influyente sociedad civil, en especial un prestigioso movimiento obrero, con lo cual se ha   logrando una armoniosa cohesión entre la  iniciativa privada y pública en beneficio de toda la población.

Hoy Noruega, con sólo 4,9 millones de ciudadanos, posee prácticamente el PIB más alto del planeta: 94 759 dólares por habitantes en 2008, y cuenta con una de las mejores redistribuciones de este ingreso, un coeficiente de Gini  de 25,8, únicamente superado por Dinamarca (24,7) con el 19º lugar en el listado general del IDH  y Japón (24,9) con el 11º lugar en ese listado .

También el país de los fiordos ocupa uno  de los primeros lugares, junto a los anteriormente señalados, en educación, salud, asistencia social, libertad ciudadana, acceso a las tecnologías, cuidado del medio ambiente y progreso en general.  Algo que llama la atención es que durante años Noruega, junto a Suecia y otros países del norte de Europa, se han caracterizado por practicar una constante solidaridad con los países en desarrollo. Son de las pocas naciones que han cumplido consecuentemente con el compromiso en ONU para la entrega del 0,7% de su PIB con ese fin.  Noruega, en 2008 entregó el 0,88% de su PIB; Dinamarca el 0,82%,  Países Bajos el 0,80% y Suecia  el 0,98%.  Ninguno de ellos se caracteriza por hacer propaganda sobre esta noble práctica. Por esta conducta, mantenida con transparencia y sin buscar ventajas políticas, no debe sorprender la mención especial de agradecimiento que hiciera Nelson Mandela  a Noruega y Suecia, en su fabulosa autobiografía  “El largo camino hacia la libertad”,  por el apoyo brindado al pueblo sudafricano durante sus años de lucha contra el odioso apartheid.

Lamentablemente, Cuba no obtiene una buena posición en el Informe de Desarrollo Humano 2010.  Si en 2009 ocupaba el puesto 51, ahora ni siquiera aparece en el listado numerado, sino en un grupo llamado “Otros Países o Territorios”, donde están agrupadas  naciones fallidas, como Somalia, Corea del Norte, Eritrea, e islas o naciones  muy pequeñas.    Quizás la falta de credibilidad de sus datos económicos haya pesado en la decisión de apartarla del listado principal, aunque se sigue reconociendo los avances en educación y salud pública, actividades, que como se conoce, están inmersas en un proceso de continuado deterioro por  falta de sustentabilidad económica.

En cuanto a democracia y libertades civiles, su posición es de las peores.  En democracia tiene una puntuación de 0, mientras en violación de los derechos humanos está al nivel de países como Eritrea, Guinea Ecuatorial, Mauritania y Uganda.  En libertad de prensa se le reconoce una situación peor que China y Viet Nam.   En 2008, llama la atención que en el acceso a Internet y la telefonía, los indicadores de Cuba son en conjunto los peores de América Latina y de una apreciable cantidad de países africanos: 13 abonados a líneas telefónicas móviles y fijas por 100 personas y  12.9 usuarios de internet por cada 100 personas. Esta situación, a la vez que afecta el desarrollo, en particular científica y técnicamente, resulta un factor altamente negativo para la formación educativa y general  de las nuevas generaciones de cubanos.

Al cumplirse 20 años de la publicación del primer Informe de Desarrollo Humano, por el PNUD, los resultados han sido altamente positivos. Una certera contribución  a la búsqueda de un mundo mejor y más justo.

La Habana, 24 de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y periodista independiente

www.reconciliacioncubana.com

 

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Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardios (Parte IV)

Un sistema opresor no puede ser reformado.  Debe ser totalmente abandonado¨ –Nelson Mandela

El proyecto de Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista comienza con el señalamiento de que ¨es necesario realizar una valoración sobre el estado de la economía y los problemas a resolver, teniendo en cuenta los principales acontecimientos y circunstancias de orden externo e interno presentes desde el último congreso¨.

Desafortunadamente, como siempre, se enfatiza en la incidencia negativa externa, mencionándose los efectos de la crisis económica y el embargo de los Estados Unidos de América, sin mencionar que ese país es hoy el quinto socio comercial en bienes, el primer suministrador de alimentos, el líder indiscutible del envío de remesas –uno de los principales ingresos de divisas de Cuba-, y recientemente  una determinante fuente de visitantes  luego de la autorización de viajar a los cubano-americanos.

Se habla de los fenómenos climatológicos, las afectaciones de los ciclones, en especial de 2008, y períodos de sequía que causaron pérdidas fundamentalmente en la agricultura. Pero también se obvia que los daños ocasionados por los fenómenos climatológicos son mayores  por la destruida infraestructura, y muy especialmente por el calamitoso estado del fondo habitacional, debido a falta de reposición y mantenimiento, en un país donde para la población es una tragedia conseguir materiales de construcción.  Respecto a la sequía, se soslaya que el 58,0% del agua bombeada para el uso doméstico y fabril se pierde antes de llegar al consumidor por el pésimo estado de las tuberías y conductoras por donde circula, según informó recientemente el diario Granma.  En cuanto a los problemas de orden interno se dedican apenas dos renglones para justificar los problemas aduciendo la ¨baja eficiencia, descapitalización de la base productiva y la infraestructura, envejecimiento y estancamiento en el crecimiento poblacional¨.

Ciertamente, han existido problemas externos, como la mencionada crisis mundial, que afecta más a Cuba por la desvencijada situación de la economía y la anarquía imperante.   Sin embargo, es soslayado que el verdadero problema de la economía cubana radica en la tozuda aplicación de un modelo económico, político y social, que no ha funcionado en ningún país y mucho menos en Cuba donde a su disfuncionalidad se añade la probada y reconocida ignorancia de los gobernantes, quienes con su voluntarismo han provocado una sinergia destructiva.

Con este enmascaramiento, de nuevo se quiere marginar realidades trascendentales demostrativas hasta la saciedad de que las verdaderas raíces de las desgracias actuales no son fundamentalmente de carácter externo, sino internas. Hay que señalar cuestiones concretas, como  la demencial Ofensiva Revolucionaria de 1968, cuando se destruyó sin necesidad alguna  el tejido económico de la nación.  Sus daños se quieren reparar ahora, con un coartado proceso de ampliación del cuentapropismo, lleno de prohibiciones y limitaciones.

Si se desea buscar la verdadera esencia de los problemas cubanos, pueden hallarse en la destrucción de la agricultura que ha provocado una extraordinaria  dependencia de  alimentos importados, incluido  azúcar, café y otros muchos que antes la Isla exportaba, mientras, como reconocen los Lineamientos, “ …las tierras todavía ociosas,.. constituyen el 50 %…”. ¿Acaso podría culparse a factores externos de la metódica destrucción de la Industria Azucarera, la cual constituía desde el siglo XIX la espina dorsal de la economía cubana, devastada de forma absurda y voluntarista?

Cabría mencionar también el hecho triste de que hoy  no se tenga  bienes para exportar, y la relación entre exportaciones e importaciones sea de 1 a más de 3 dólares, lo cual genera colosales déficits comerciales y enormes tensiones en la Balanza de Pagos, situación que explica que el país carezca hasta de recursos financieros para reintegrar los fondos extranjeros en bancos nacionales y esté obligado a reducir drásticamente las importaciones hasta de productos esenciales, con dramáticas consecuencias para el funcionamiento de la economía y en particular para el ya muy deteriorado nivel de vida de la población. En esta coyuntura, sin tener casi opciones de obtener nuevos financiamientos por su falta de credibilidad, el régimen tendrá aparentemente como única opción continuar con la   exportación masiva de profesionales, en especial de la salud, a Venezuela. Cordón umbilical que pende de la permanencia en el poder del inepto presidente Hugo Chávez, quien también  conduce su país al abismo.

Por otra parte, en el próximo congreso debería analizarse por qué hoy Cuba es más dependiente económicamente de factores externos que en 1959, cuando precisamente la revolución tenía como objetivo el fortalecimiento de la soberanía y la independencia económica. También discutirse lo motivos que provocan que haya que despedir a 1 300 000 trabajadores, después de más de 50 años de “socialismo”; por qué pasado esos decenios un cubano no se pueda ganar dignamente la vida con el salario, resultado de su trabajo, como  ha reconocido hasta el presidente Raúl Castro; por qué un trabajador al final de su vida laboral no puede vivir con una pensión decente, sino el equivalente oficial a 12 dólares promedio mensuales.

El congreso debería debatir el penoso hecho de que un significativo porcentaje de la población  viva gracias a las remesas, procedentes del país enemigo, obligados a subsistir por la caridad familiar.   En lugar de aducir justificaciones externas, debería preguntarse por qué la población es empujada al delito, y hoy nuestro país figura entre los poseedores de uno de los más elevados índices de población penal por número de habitantes, según la ONU y prestigiosas revistas económicas internacionales.  En fin, por qué alrededor del 20,0% de los cubanos se ha marchado y un porcentaje muy superior quiere hacer lo mismo, fundamentalmente los jóvenes, ya que no vislumbran ningún futuro en la Cuba que pensábamos en 1959 sería un lugar  próspero y feliz.

Los serios problemas de Cuba no tienen sus raíces en el extranjero.   ¨La baja eficiencia, la descapitalización de la base productiva y de infraestructura, envejecimiento y estancamiento en el crecimiento poblacional¨, entre otros muchos males, son las consecuencias de un modelo imposible de actualizar.   Debe ser sustituido totalmente.

Continuará…

La Habana, 23 de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe, Economista y periodista independiente.

http://www.reconciliacioncubana.com

 

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Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardios (Parte III)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado.  Debe ser totalmente abandonado¨– Nelson Mandela

El demorado VI Congreso del Partido Comunista fue convocado por el presidente Raúl Castro el 8 de noviembre. Realizó este anuncio en el acto conmemorativo del decimo aniversario del Convenio Integral de Colaboración Cuba-Venezuela, con la asistencia del mandatario Hugo Chávez, de manera que el marco posee el simbolismo de la creciente dependencia respecto a esa nación.

El Congreso, que no se realizaba desde octubre de 1997 contraviniendo lo establecido de efectuarlo cada cinco años,  se llevará a cabo en abril de 2011, teniendo como fondo el empeoramiento de la economía y todos los aspectos de la sociedad cubana, y muy especialmente el despido de medio millón de trabajadores que deberá concluir ese mes sin que existan garantías reales para la reubicación laboral de estas personas.

Según anunció el Presidente ¨el congreso se concentrará en la solución de los problemas de la economía y en las decisiones fundamentales de la actualización del modelo económico cubano y adoptará los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución¨. Además, agregó que precederá a una Conferencia Nacional del Partido ¨para tratar otros asuntos de carácter interno de la organización que no se analicen en el congreso y que también requieren ser perfeccionados a la luz de la experiencia de estos 50 años¨.

De acuerdo con este esquema y sin soslayar la suprema importancia de las cuestiones económicas, existen fundadas dudas de que puedan discutirse aisladamente los delicados problemas económicos del país sin abordar asuntos tan graves como los relacionados con la propiedad, o los ligados con la liberación de las bloqueadas fuerzas productivas de la nación, así como otros  temas cruciales de naturaleza  política y social, decisivos para lograr el progreso nacional. Tampoco debería obviarse los colosales errores cometidos por la dirección  del país que provienen, precisamente, de una conducción totalitaria y caprichosa de los asuntos públicos, ejecutoria que si no es removida totalmente hará imposible la salida de la profunda crisis existente.

El general Raúl Castro comunicó también  la intención de poner el proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social  a discusión pública entre el 1 de Diciembre y el 28 de Febrero, subrayando que el congreso ¨será un evento de toda la militancia y de todo el pueblo¨.   Manifestó que todas las opiniones recogidas se analizarán y tomarán en cuenta para la elaboración del documento definitivo a adoptar.  Esta convocatoria ha sido recibida con mucho escepticismo por la población, pues anteriormente el gobierno, cuando se ha encontrado en situaciones difíciles, ha fomentado discusiones de los problemas nacionales dentro de marcos muy controlados, prometiendo recoger y tener en cuenta las opiniones vertidas por la población, sin que esto aconteciera realmente.

Se recuerda las asambleas públicas  precedentes al primer congreso del PCC para considerar la debacle de los años finales de la década de 1960 y el fracaso de la zafra de los 10 millones de toneladas de azúcar no obtenidos; los parlamentos obreros de mediados de los años 1990 para discutir la situación generada por la pérdida de las subvenciones procedentes de la Unión Soviética y otros países del este de Europa; y en la segunda mitad de 2007 para opinar sobre el discurso del general Raúl Castro el 26 de julio, cuando planteó la necesidad de cambios estructurales y de concepto para poder remontar el terrible legado heredado al asumir la dirección de Cuba.

Hay que subrayar que en esa última ocasión, la población realizó 1 301 203 planteamientos, de los cuales el 48,8% fueron críticos, según publicara recientemente el periódico Granma.  Se había prometido la publicación del resultado de esas reuniones, lo cual nunca se hizo.  De manera que esos debates siguieron igual suerte que los anteriores, considerados por el pueblo una pérdida de tiempo y una maniobra para crear falsas expectativas, terminadas siempre en desesperanza y frustración.

Con estos antecedentes y  las  propuestas de los Lineamientos,  lo que se procura realmente es tratar de actualizar  un modelo absolutamente irreparable, falsamente calificado como socialista, pero en esencia vacío de contenido social.  De tal forma a través de parches y correctivos parciales se quiere mantener un rumbo que conduce al desastre, con el objetivo de mantener el poder. Ahora con la añadidura de  despidos masivos y recortes en los gastos sociales, sin dar libertad a las personas para ganarse decentemente su sustento. Esto explica el escepticismo en las calles ante la pretensión del gobierno de reeditar episodios engañosos.

Sin embargo, no es menos cierto que el proceso de discusiones del Proyecto de Lineamientos será llevado  a cabo en circunstancias distintas a anteriores ocasiones, pues  ahora resultará  más difícil de manipular.  Se efectuará en un ambiente de frustración acumulada por 52 años de repetidos engaños y en medio de una crisis acrecentada a grados insoportables, en un contexto  de generalizada toma de conciencia de la ciudadanía, en especial la juventud, de que los sueños de un destino mejor para nuestro país,  inicialmente promovidos por la revolución, después de decenios de carencias e inmensos sacrificios han terminado en una colosal estafa.

Por ello, no es descartable que en esta oportunidad muchos cubanos dignos, armados de civismo y amor a Cuba, incluidos muchos militantes del Partido Comunista, alcen sus voces de protesta contra esta burda maniobra y exijan la materialización de las transformaciones que con urgencia necesita la nación.

Continuará…

La Habana, 23  de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

http://www.reconciliacioncubana.com

* Foto tomada de http://www.Boston.com

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Cuba Avanza Hacia la Edad de Piedra

El mercado, base del desarrollo de la humanidad, versus la planificación, freno y destrucción.

Los Lineamientos de la Política Económica y Social que se adoptarán en el VI congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2011 definen que ¨la política económica en la nueva etapa se corresponderá con el principio de que solo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de la revolución, y que en la actualización del modelo económico, primará la planificación y no el mercado. En resumen, no habrá cambios.

El Período Neolítico surgió hacia el año 8000 antes de Cristo, o nuestra era.  El hombre avanzó en el desarrollo de la agricultura y la ganadería gracias a los descubrimientos de metalurgia, los instrumentos de trabajo y la rueda;  inventó la escritura y el calendario y muchas cosas más.  Hubo extraordinarias civilizaciones en Mesopotamia,  Egipto, Creta, Tesalia, China  y    hacia 3000-2000 ac progresó en las  actuales Italia, España, Ucrania, Inglaterra, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Suecia, Ucrania y otros.  Los excedentes de producción después de cubrir las necesidades vitales permitieron el surgimiento del comercio.  Parece que allí está el origen del mercado, de la oferta y la demanda.

¨El intercambio…fue de vital importancia para el progreso humano; fueron conductos por los cuales las ideas de una sociedad pudieron llegar a otras, por los cuales se pudieron comparar los materiales extranjeros, por los cuales se pudo difundir, de hecho, la cultura… En realidad, la civilización neolítica debe su expansión, en parte, a la existencia previa entre las comunidades todavía esparcidas de cazadores, de un enlace comercial rudimentario… El comienzo del comercio es un requisito previo para la existencia de la metalurgia.¨, Los Orígenes de la Civilización, Gordon Childe.

Las civilizaciones más avanzadas de América no utilizaron el dinero, pero tuvieron mercados. Los aztecas cambiaban sus productos en el mercado, al que llamaban tianguis; había regateo e incluso un juez de mercado. Los incas efectuaban mercado –catu- tres veces al mes; era lugar de trueque, feria y festival.  ¨La gente que vivía en los andes y en la costa los celebraba desde mucho tiempo antes de que aparecieran los incas.  Sin embargo, los incas les dieron cierto orden…¨, Aztecas, Mayas e Incas, Víctor W. Von Hagen.

¨Del siglo IX al XI, el Occidente…quedó bloqueado… El movimiento comercial no le sobrevivió…La aparición del feudalismo en la Europa occidental, en el curso del siglo IX, no es más que la repercusión, en el orden político, de la regresión de la sociedad a una civilización puramente rural¨,   Historia Económica y Social de la Edad Media, Henri Pirenne. Cuando disminuyó el peligro de los invasores –Flandes, Francia y otros-,  y el Mar Mediterráneo se abrió -fundamentalmente Venecia y Florencia-, revivió Europa; nació la industria urbana, con sus oficios,  gremios, mercados y burguesía.  En 1407 se creó el primer banco de los tiempos modernos, la Casa di San Giorgio  en Génova.

El  Renacimiento en los siglos XIV al XVI impulsó el conocimiento y las artes. En 1492 Cristóbal Colon ¨descubrió¨ América.   Fue el comienzo del mundo globalizado actual. En 1519 se fundó La Habana, capital moderna en 1959 de un país avanzado para la época, cuando comenzó  la revolución cubana  prometedora de un futuro próspero para todos.  No pudo avizorarse la destrucción de las libertades individuales y la nación.  En 1968 arrasó la ¨Ofensiva Revolucionaria¨, que completó  la aniquilación del tejido económico.

La baja eficiencia, la descapitalización de la base  productiva y la infraestructura, el envejecimiento y el estancamiento en el crecimiento poblacional, la elevada centralización de los mecanismo de asignación y utilización de las divisas, las limitaciones de la economía para enfrentar el déficit en la cuenta financiera de la balanza de pago, las retenciones bancarias de transferencia al exterior y el elevado monto de los vencimientos de la deuda, son problemas  reconocidos con justificaciones en ¨Los lineamientos¨ para el VI Congreso.

Pero conmociona el enunciado de que las diversas medidas adoptadas para enfrentarlo  ¨no han resuelto los principales problemas¨ y se exponen otras 6 para solucionarlos, que incluyen la búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento, incrementar la productividad del trabajo, recuperar la capacidad exportadora y reducir la elevada dependencia importadora.  Para lograr incentivar el trabajo y la elevación de la productividad se anunció la eliminación de ¨las plantillas infladas¨, lo que se traducirá en el desempleo hasta el VI Congreso de 500 000 trabajadores y en total 1 300 000 en tres años, simultáneamente se mantienen salarios muy bajos y altos precios–fundamentalmente las de venta en divisas, indispensables para mitigar las primeras necesidades-, y se abre el trabajo por cuentapropia con muchas limitaciones y altísimos impuestos.

En el plano externo, sin garantías para los inversionistas y comerciantes muy difícilmente se podrá lograr los objetivos. El futuro parece ligado a Venezuela y su ALBA, y a China que se posiciona en la extracción y refinación del petróleo de Cuba,  el turismo y la posible compra de tierras con derecho a 99 años.  En algunos casos las operaciones son triangulares. Los otros socios son Irán, Rusia, Argelia, Brasil, Angola y Viet Nam.  Parece que la independencia y la soberanía política seguirán comprometidas a la económica.

La ¨revolución socialista¨ en Cuba dura 51 años, los más fructíferos de la humanidad, incluido el acceso a la imprescindible Internet. Ese socialismo y su planificación han destruido todas las riquezas: la industria azucarera,  primera productora mundial y fuente de desarrollo socio-económico-cultural; infraestructura –también las viviendas- y hasta las frutas tradicionales, pero sobre todo los valores morales y cívicos.

La mayoría de los cubanos no conocieron la economía de mercado, pero sí están convencidos de que la existente no ha servido. No se puede actualizar, hay que cambiarla.  La iniciativa privada es vital para motivar la creatividad, complementar al Estado y comenzar a salir del caos.  Aun las autoridades tienen la posibilidad de no continuar llevando Cuba al Paleolítico.

La Habana, 23 de noviembre de 2010

Miriam Leiva, periodista independiente

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