Archivo mensual: junio 2012

CUBA DISMINUYE Y ENVEJECE

Por OSCAR ESPINOSA CHEPE

Espacio Laical 2/2012

Entre los desafíos más serios y preocupantes que enfrenta

la sociedad cubana están los de carácter demográfico. El bajo

crecimiento poblacional que venía ocurriendo desde hacía tiempo,

acusa ya tasas negativas. En el período 2006-2010 la población

decreció, con la excepción de 2009. De tal forma, al término del

2010 hubo una disminución de 2 mil 675 habitantes con respecto a

los que, según se estimaba, residían el 31 de diciembre del 2005.

Junto a este fenómeno se desarrolla un acelerado proceso de envejecimiento

que ha convertido a Cuba en el país del continente

con la mayor cantidad relativa de población de 60 años, y más.

La minoración de la población únicamente se había dado en

dos ocasiones en la historia demográfica cubana: a fines del siglo

XIX como consecuencia de la devastación resultante de la guerra

de independencia, la reconcentración de Weyler y el regreso a España

de numerosas personas tras la derrota del colonialismo, y en

1980 debido a la salida masiva de alrededor de 125 mil personas

por el puerto de Mariel hacia Estados Unidos, factor determinante

para que en ese año existiera un decrecimiento poblacional de 549

habitantes.

Los orígenes del proceso actual de decrecimiento responden

a la caída en barrena de la natalidad y el continuo abandono definitivo

del país de importantes cantidades de ciudadanos, en especial

jóvenes, no obstante los considerables obstáculos oficiales

para hacerlo. Esta dinámica ha sido atenuada por altas tasas

de esperanza de vida, 79,1 años en 2011, según el Índice de

Desarrollo Humano (IDH) publicado por el Programa de Naciones

Unidas para el Desarrollo (PNUD); nivel superado ligeramente por

Costa Rica (79,3 años), e igual al alcanzado por Chile, en lo que

ha incidido particularmente el bajo índice de mortalidad infantil (4,9

fallecidos por 1000 nacidos vivos en 2011), que sitúa a Cuba en

ese importante aspecto entre los países con mejores resultados

mundiales.

La natalidad alcanzó 30,1 por cada mil habitantes en 1960,

con un alza a 35,1 en 1963, pero tras una prolongada tendencia a

la disminución, llegó a 10,7 como promedio en 2005-2010, según

datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), para una caída

del 65,0 por ciento respecto a 1960.

Otros parámetros de suma importancia tuvieron una disminución

sustancial. Según las previsiones del PNUD en su Informe

para el Desarrollo Humano (IDH) 2010, Cuba tendrá una tasa global

de fecundidad (hijos por mujer) de 1,5 entre 2010-2015, la

más baja de América Latina, incluso inferior a China (1,8). Esa

proyección no está lejos de la realidad, pues el gobierno cubano

reconoció para 2010 una tasa global de fecundidad de 1,6 y una

tasa bruta de reproducción (hijas por mujer) de 0,79, lo cual impide

no solo el crecimiento, sino el reemplazo del elemento esencial

para el desarrollo poblacional: la mujer. Un panorama complejo

que dificulta la toma de medidas para la normalización del controvertido

panorama migratorio nacional.

Este proceso ha contribuido a un acelerado aumento de las

personas con 60 años y más. Si en 1990 era de 12,1 por ciento, en

2010 fue de 17,8 por ciento, con provincias, como Ciudad Habana

y Villa Clara cercanas al 20,0 por ciento, según las estadísticas

oficiales. Cifras aparecidas en el periódico Granma el pasado 5

de mayo, muestran que el porciento de las personas de la tercera

edad creció a 18,1 por ciento en 2011.

A esta reducción de las tasas de natalidad se une un importante

factor que influye en la disminución poblacional: el permanente

flujo sin retorno de cubanos hacia el exterior a pesar de las restricciones

existentes. En el período 2001-2010, el saldo migratorio

negativo alcanzó 341 mil 199 personas, equivalente aproximadamente

a tres años de nacimientos, según cálculos basados en

informaciones brindadas en los Anuarios Estadísticos de la ONE.

Las perspectivas de que esta lamentable situación demográfica

pueda modificarse en sentido positivo son improbables, si no

se adoptan medidas favorecedoras del incremento de la natalidad

y disminuye el deseo de los cubanos de marcharse del país. Esos

objetivos no se lograrán a no ser que se realicen transformaciones

económicas, sociales y políticas que creen un ambiente de confianza

en el porvenir de Cuba. De todos modos, las tendencias

demográficas imperantes tendrán efectos en el crecimiento y la

estructura de la población en los próximos decenios.

Esto quedó demostrado en un estudio realizado por la ONE a

mediados del 2011 y titulado “Proyecciones de la población cubana

2011-2035”, que tomó como referencia 2009 y trabajó las hipótesis

para períodos quinquenales. El primer período proyectado fue el

quinquenio 2005-2010 y el último 2045-2050, aunque solamente se

publicó hasta 2030-2035.

El problema demográfico de Cuba

es altamente preocupante y de muy

difícil solución. Para que no siga

agravándose, el único camino posible

es el inicio de reformas estructurales y

de conceptos reales, que conduzcan

a una reconstrucción del país y al

rescate de la esperanza en un mejor

destino nacional que frene el masivo

éxodo de la población y motive a las

familias a reproducirse en un ambiente

de progreso y confianza en el futuro.

La población cubana en los años 2011 y 2035, según proyecciones de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba (ONE).

a) Datos reales del 2011 indican que la población con 60 o más años de edad es del 18,1 por ciento, según publicó el diario Granma en su edición del 5 de mayo. Esto modifica los por cientos de los otros grupos de edades, en una magnitud todavía no informada.

De acuerdo con ese amplio documento, en 2035 los habitantes

se habrán reducido en 478 mil 544 de los 11 millones 232 mil

144 existentes a mediados de 2011. Se prevé que Cuba tendrá 10

millones 753 mil 600 habitantes dentro de 23 años, con un 34,0 por

ciento de personas con 60 años o más, mientras las mujeres en

edad fértil (15-49 años) se reducirán en 827 mil 296. Si en 2011 las

personas en edades activas (15-59 años) constituyeron el 65,0 por

ciento de la población total, en 2035 sólo serán el 52,2 por ciento.

En la proyección de ONE se prevé un decrecimiento del 25,0

por ciento del saldo migratorio negativo hacia el exterior a partir del

quinquenio 2020-2025, y se pronostica una tendencia a la disminución

en los dos quinquenios posteriores. Asimismo, la tasa global

de fecundidad se estima que crecerá progresivamente de 1,52 en

2010-2015 hasta llegar a 1,66 en 2035-2040, para un aumento

del 9,2 por ciento. Tanto la reducción de la emigración como el

incremento de la tasa global de fecundidad serían acontecimientos

positivos en caso de lograrse, pero dependerán del mejoramiento

de las condiciones de vida y las posibilidades de progreso que

existan en el país, situación que no se percibe en la actualidad.

Desde el punto de vista económico, los retos que plantean la

disminución de la población y el creciente envejecimiento son colosales.

En Japón y otros países desarrollados existen situaciones

similares que se han enfrentado con altos crecimientos de productividad

del trabajo, lo cual compensa relativamente la reducción de

la población económicamente activa. Asimismo, al ser sociedades

con altos niveles de vida, han abierto sus fronteras a la inmigración

para mitigar la carencia de fuerza de trabajo. La sociedad cubana

no tiene esas posibilidades. La productividad del trabajo es sumamente

baja en la actualidad, de manera que el incremento del Producto

Interno Bruto por trabajador entre el 2000 y 2010 no rebasó

el crecimiento del salario nominal medio mensual, de acuerdo con

cálculos realizados con información publicada por ONE. En esto

incurren varios factores, entre los cuales se encuentra el continuo

proceso de atraso tecnológico en casi todos los sectores de la economía,

acompañado de una persistente descapitalización desde

inicios de los años 1990 y de la carencia de estímulos laborales,

patente en especial en el constante declive del salario real, que en

la actualidad no llega ni al 30,0 por ciento del existente en 1989.

Estos factores negativos, junto a otros, como la acuciante falta de

vivienda, están en la génesis de las preocupantes perspectivas

demográficas de Cuba y sin un encauzamiento correcto de los

mismos será imposible encontrar solución al decrecimiento y al

acelerado envejecimiento poblacional.

Además, la carga económica que representa el incremento de

las personas en la tercera edad cada día será más difícil de soportar.

Los paliativos tomados por el gobierno como el incremento

de la edad de retiro en las mujeres, de 55 a 60 años, y los

hombres, de 60 a 65 años, no resuelven el aumento permanente

del pago de las pensiones. Aunque son sumamente bajas,

ya representan un peso extraordinario en la económica nacional

debido a la gran cantidad de jubilados, con un monto aproximado

de 5,2 miles de millones de pesos proyectados para 2011, que se

financiarán en un 47,0 por ciento con cargo al presupuesto, al ser

insuficientes los ingresos por la contribución a la Seguridad Social.

La pensión media mensual será de 255 pesos -equivalentes a 10

pesos convertibles (CUC) de acuerdo con el precio oficial de esa

moneda-, y habrá 1,7 millones de beneficiarios del sistema, según

informó la ministra de Finanzas y Precios en la sesión de la Asamblea

Nacional efectuada en diciembre de 2011.

Actualmente, los gastos en Seguridad Social representan un

12,0 por ciento de los gastos totales y un 11,0 por ciento de los

gastos corrientes del Presupuesto, según los datos publicados sobre

su ejecución en 2010. Desde hace tiempo la contribución a la Seguridad

Social solo financia parte de sus gastos, por lo que se requiere

tomar de otras fuentes del Presupuesto, con lo cual se constriñen los

recursos financieros disponibles para enfrentar otras necesidades.

Esa tendencia continuará en aumento según envejezca la población,

con las consiguientes presiones sobre la capacidad de financiación

del país.

Los gastos generados por el paulatino envejecimiento poblacional

no serán solamente los demandados por el sistema de pensiones,

sino también los necesarios para la atención de la salud,

así como la alimentación especial, adaptación de las vías y una

amplia gama de productos y servicios, que ese sector etario requiere.

Estos retos serán imposibles de vencer en las actuales

condiciones de crisis nacional, con una capacidad exigua de ahorro

y, por consecuencia, muy limitadas posibilidades de inversión

en hospitales, asilos y en los servicios de geriatría y gerontología

que de manera creciente demandará este crítico escenario.

El problema demográfico de Cuba es altamente preocupante

y de muy difícil solución. Para que no siga agravándose, el único

camino posible es el inicio de reformas estructurales y de conceptos

reales, que conduzcan a una reconstrucción del país y al

rescate de la esperanza en un mejor destino nacional que frene el

masivo éxodo de la población y motive a las familias a reproducirse

en un ambiente de progreso y confianza en el futuro. Hasta que

esto no se logre, la situación seguirá empeorando en términos demográficos.

Una verdadera bomba de tiempo, con consecuencias

imprevisibles.

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EL SALARIO EN CUBA 2011

Aunque el Gobierno cubano no ha informado la tasa de inflación de 2011, puede afirmarse que hubo un deterioro considerable del Salario Medio Mensual Real

Oscar Espinosa Chepe, La Habana | 19/06/2012 11:36 am CUBAENCUENTRO

El Salario Medio Mensual en entidades estatales y mixtas fue de 455 pesos, equivalente a 18,95 pesos convertibles (CUC), en 2011, según informó la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) a principios de junio. Esto representa un crecimiento de 1,5 % respecto al año anterior. La Construcción fue el sector con el mayor salario medio mensual (566 pesos), seguido de la Explotación de Minas y Canteras (553 pesos), mientras el nivel más bajo se aprecia en Comercio, Restaurantes y Hoteles (367 pesos), donde los trabajadores reciben algunos ingresos adicionales por propinas y otros estímulos. Los Servicios Comunales, Sociales y Personales alcanzaron 415 pesos.

Por provincias, Ciego de Ávila fue la de mayor Salario Medio Mensual con 510 pesos, seguida de Cienfuegos y Sancti Spíritus, ambas con 470 pesos. Guantánamo continúa teniendo el menor con 431 pesos. De acuerdo con estos datos y teniendo en cuenta el pequeño crecimiento del Salario Medio Mensual respecto al año anterior, aunque el Gobierno no ha informado la tasa de inflación de 2011, puede afirmarse que hubo un deterioro considerable del Salario Medio Mensual Real. Según publicó la propia ONEI, los precios de los productos comercializados a la población en los Mercados Agropecuarios Estatales y los de Oferta y Demanda crecieron 19,8 % en 2011. A esto puede agregarse que en enero del pasado año el precio de la electricidad subió en un rango entre 15,3 % – 285 % por kilovatio por tramos de consumo a partir de los 300 KV. También hubo aumentos en productos antes vendidos en el sistema de racionamiento, como azúcar refino que de 15 centavos la libra pasó a 8 pesos, o del azúcar crudo de 10 centavos a 6 pesos, el jabón de baño de 25 centavos a 4 pesos, el tubo de pasta dental de 65 centavos a 8 pesos, el litro de detergente líquido de 3,60 a 25 pesos y el jabón de lavar de 20 centavos a 6 pesos.

Estos incrementos, junto a los sistemáticamente aplicados en las tiendas de venta en divisas —realidad reconocida hasta por la televisión cubana—, indican que la Tasa de Inflación Real en 2011 fue ampliamente superior a los dos dígitos, o sea varias veces por encima del incremento del 1,5 % del Salario Medio Mensual en 2011 informado oficialmente. A su vez, debido a la política de ajuste económico puesta en marcha por el Gobierno, los ingresos que la población recibe por la vía social han disminuido sustancialmente en los últimos tiempos, aunque resulta difícil cuantificar la minoración porque no se brindan los datos.

Han desaparecido los comedores obreros con sus austeros almuerzos subvencionados; ya no existen las escuelas secundarias de becados en el campo, lo que si bien es una medida positiva para la formación de los niños en el seno de la familia, esta ha tenido que asumir gastos de los jóvenes antes cubiertos por el Estado en las becas; continuamente se ha estado constriñendo el número de artículos vendidos mediante racionamiento; algo con racionalidad económica, pero que ha significado la disminución sustancial de la venta de productos subvencionados, que la población debe adquirir a precios mucho más altos ahora sin compensación alguna.

A lo anterior se añade que con la aparición del trabajo por cuenta propia, sin el aseguramiento de venta en un mercado mayorista, la oferta es más deficitaria en muchos artículos en el comercio minorista, el cual en las nuevas condiciones tiene que satisfacer la demanda de la iniciativa privada con el consiguiente aumento de los precios y la especulación. A ello se agrega el incremento de los precios en los artículos vendidos por los cuentapropistas, como consecuencia de los altos impuestos aplicados a ellos. Esa tendencia se ha reforzado en los meses transcurridos de 2012 por la caída de algunas producciones, en especial las agropecuarias.

La elevación del Salario Medio Mensual Real en Cuba es cardinal para el aumento del interés laboral y la productividad. Sin embargo, resulta imposible alcanzar este objetivo, si no se aplican las reformas económicas imprescindibles, en especial la implementación de una reestructuración laboral que permita organizar los centros de trabajo y la eliminación de las plantillas infladas. El incremento del Salario Medio Mensual Nominal fue de un 88 % en el período 2000-2010, prácticamente igual al crecimiento del Producto Interno Bruto per cápita, lo cual imposibilita la elevación del salario real por cuanto económicamente no se puede distribuir lo que no se produce.

De ello se desprende la necesidad de eliminar los obstáculos que traban las fuerzas productivas en Cuba, así como abandonar los viejos dogmas y prejuicios. Si no se realizan las transformaciones que con urgencia demanda la economía, el Salario Medio Mensual Real continuará disminuyendo, promoviéndose un mayor empobrecimiento de la sociedad.

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errores de escritura en titulares

Foto debe decir Oscar …en el Prado

RIO+20 Y CUBA MITOS Y REALIDADES:

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OSCAR FRENTE A LAS HORMIGAS EN EL PRAGO HABANERO

FOTO por MIRIAM

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CALLE MERCADERES, HABANA VIEJA PARA LOS TURISTAS

FOTO, tomada por miriam

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LA EMULACION, OTRA FALACIA TRONADA POR CONVENIENCIA

El Año de la Emulación Socialista fue 1972. Hoy nadie recuerda la fecha, incluso ya ni se pone nombre a los años

Miriam Leiva, La Habana | 15/06/2012 10:57 am CUBAENCUENTRO

Posiblemente los niños y jóvenes cubanos de hoy aun estén a salvo de la epidemia nacional de Alzhéimer. Antes que reconocer las descabelladas imposiciones a 11 millones de personas y los errores garrafales durante decenios, la pandemia de los bisabuelitos prefiere atacar la memoria histórica.

“Cambios en el método para otorgar la sede del Acto Central por el 26 de julio”, era la gran noticia el 9 de junio en la primera página del periódico Granma y los noticieros de radio y televisión. Pero los cubanos ni comentan un suceso “tan importante”. Desde hace 53 años, las festividades más encumbradas han sido el frustrado asalto al Cuartel Moncada la cálida madrugada carnavalesca del 26 de julio de 1953, y el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959, que sustituyó la fiesta nacional del 20 de mayo, cuando en 1902 se proclamó la República.

Desde comienzos de la década de 1960, la emulación socialista invadía la vida de niños, jóvenes, adultos y ancianos. Los matutinos escolares; los murales de los centros laborales, las actividades de la Central de Trabajadores de Cuba, los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas y todas las demás organizaciones; las vallas con consignas; y los trabajos voluntarios supuestamente para contribuir a lograr las metas productivas y de servicio, se enmarcaban en la conmemoración de esos acontecimientos “heroicos”. Además se intercalaban etapas dedicadas a otros hechos, como la Victoria de Girón y la Jornada Camilo-Che. La perenne presión, las críticas y la autocrítica alternaban con una conguita, la entrega de banderines y medallas, y el brindis por el cumplimiento exitoso.

Los nuevos cubanos pierden las excepcionales vivencias de sus mayores y por mucho que escudriñarán en viejos documentos, nunca sentirán la euforia inicial, ni comprenderán los esfuerzos inútiles en trabajos que no fueron ni productivos ni voluntarios, bajo el sol abrazador, durante meses a cientos de kilómetros del hogar o los fines de semana; las noches de insomnio de guardia en el barrio o el fango pegado al cuerpo al arrastrarse durante la preparación combativa para enfrentar a un enemigo que no llegó. Tampoco padecerán las reuniones durante horas para chequear el cumplimiento de los compromisos, donde se dirimían asuntos de importancia vital, como el derecho a comprar un televisor, un refrigerador, un minúsculo ventilador plástico soviético, y hasta pasar unos días en un hotel. No sentirán la tensión de las asambleas de méritos y deméritos, cuando se bajaba o subía en el escalafón de la microbrigada, después de abandonar la especialidad propia durante más de 6 años para sin oficio construir los apartamentos, porque había que incluir a un compañero imprescindible o un cuadro dirigente, que debían mantenerse en su puesto de trabajo.

1972 fue el Año de la Emulación Socialista. Hoy nadie lo recuerda, incluso ya ni se pone nombre a los años. Desde el 1 de agosto de 2011 comenzó la farsa, al eliminarse uno de los pilares de ese sistema. Un titular del periódico Trabajadores, órgano de la CTC, decía: “Ante un nuevo escenario económico y laboral… Cambios necesarios. Varían concepciones del trabajo voluntario y de movilizaciones a labores productivas”. Se añadía que en febrero, durante el Pleno 87 del Consejo Nacional de la CTC, “se acordó que las movilizaciones para el trabajo productivo se desarrollaran en aquellas zonas que presenten una escasez de fuerza laboral que justifique la convocatoria o por afectaciones originadas por desastres naturales, tecnológicos, sanitarios, fenómenos climatológicos que dañen cosechas u otras producciones o servicios”.

Al parecer la situación en las provincias es tan complicada, que se procura evitar los datos mendaces anteriormente preparados para complacer a los máximos dirigentes, porque no hay pan ni vino para las grandes fiestas de inauguración de obras sin concluir, los logros de la revolución no existen y la propaganda no engaña a nadie.

La explicación publicada sobre el cambio en la determinación del lugar para honrar el 26 de julio constituye un ultraje a la inteligencia de los cubanos. Al cabo de 53 años, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista (único y todopoderoso) descubrió que “las diferentes características económico-sociales de nuestras provincias dificultan la equidad para medir los resultados de la emulación especial a la hora de determinar la condición de ganadora de la sede del acto central por esta efeméride… Acordó que cesara la emulación y a partir de este año se otorgara en forma rotativa” la sede, así como celebrar los aniversarios cerrados cada cinco años en Santiago de Cuba. Sin embargo, no se define en la información sobre qué base se determina la rotación, sino que el 59 aniversario del Día de la Rebeldía Nacional se conmemorará en la provincia de Guantánamo.

Podría concluirse que las ideas de Lenin y Che Guevara sobre la emulación socialista, continuadas por Fidel Castro, como “fenómeno social que es expresión de la energía creadora de las masas trabajadoras y tiende a acrecentar en todo lo posible la producción socialista” (definición en ECURED), no han sido acertadas. Cesará la grandiosa entrega de las banderas a las provincias destacadas y vanguardias por el Presidente, pero podría ser el avance de la verdad, la restitución del valor del trabajo, su adecuada retribución y las oportunidades para todos.

Quizás la priorización de Guantánamo responde a la comprensión, por fin, de que ha sido la provincia más preterida de la paupérrima zona oriental de Cuba y, al otorgarse las festividades, los recursos usualmente destinados a maquillar la sede, se utilizarán en la solución de problemas vitales para la población y la creación de fuentes de trabajo. Resulta un contrasentido que muchos dirigentes de la revolución procedieran de allí, sin que se dedicaran a su desarrollo, sobre todo teniendo en cuenta que la región perdió el estímulo económico de los servicios, el comercio y el empleo generados por la Base Naval norteamericana de Guantánamo, lo que habría sido razón suficiente para procurar su progreso, en el marco de la perenne campaña sobre las bondades del Gobierno revolucionario en contraposición al imperialismo. Incluso sus hermosos cafetales y plantaciones de cacao de gran calidad han estado en peligro de extinción, y a pesar de procurar la recuperación en los últimos años, las cosechas aún distan mucho de la tradición.

Después de que pasen los festejos del 26 de julio al compás del changüí, música original de la provincia de Guantánamo, donde Diego Velázquez fundó la primera villa, Baracoa, en 1511, se constatará si los 511.116 habitantes, el 4,5 % del total del país, en “el bastión de las guerras de independencia” no son nuevamente olvidados.

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TEOFILO STEVENSON Y EL DEPORTE EN CUBA

Jueves, Junio 14, 2012 | Por Miriam Leiva

LA HABANA, Cuba, junio, www.cubanet.org -Teófilo Stevenson recibió siempre la admiración hasta de los cubanos indiferentes a las competencias deportivas. Posiblemente los más jóvenes no estén tan al tanto de su elegante y potente ejecución en el cuadrilátero de boxeo, ya que desde hace muchos años casi no aparece en los medios nacionales. Sin embargo, hace poco la televisión lo entrevistó brevemente, debido a la circulación de noticias en el exterior sobre su precario estado de salud. Indudablemente su aspecto era desmejorado, pero se esforzaba por convencer de que se sentía bien.

El 11 de junio se informó sobre su deceso. Al día siguiente el titular: “Falleció la gloria del deporte Teófilo Stevenson Lawrence” ocupó la primera página de los periódicos y espacios en los medios radiales y televisivos. Granma incluía una foto del campeón durante el desfile del pasado 1 de mayo, sonriente aunque apocado, mientras la instantánea de Juventud Rebelde, aparentemente de algún tiempo atrás, parecía fuerte y sonriente.

Había nacido el 29 de marzo de 1952, en el central Delicias del municipio de Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas. Logró medallas de oro en las Olimpiadas de Munich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980, cantidad solo alcanzada por otros dos púgiles, por lo que obtuvo las copas Val Barker (1971) y Russell (1986), además de ganar Campeonatos Mundiales, Juegos Panamericanos y Copas del Mundo.

Lamentablemente Stevenson resultó prisionero de la época en que brilló. Su extracción humilde fue manipulada sentimentalmente para utilizarlo a fin de justificar la política del gobierno cubano de impedir a los deportistas, en particular los boxeadores, contratarse en el extranjero. Su declaración de que “no cambiaría un pedazo de la tierra de Cuba por todo el dinero que podrían darme”, ha sido enarbolada como ejemplo de dignidad patriótica y desinterés material. No obstante, sirvió negativamente para avalar la caprichosa prohibición, la persecución a los talentos en prevención de que “desertaran” durante las competencias en el extranjero, el descrédito como apátridas a quienes optaron por alcanzar éxitos internacionales con la merecida retribución monetaria y fama, y la separación de la familia como castigo por “haber traicionado la revolución”. Seguramente, él habría tenido una vida más plena, si no hubiera llevado esas pesadas cargas.

La determinación de como los cubanos tienen que vivir su única vida ha frustrado muchos talentos, impedidos de establecer contratos acordes con sus capacidades y aptitudes en todas las ramas, ha condenado a desempeñar trabajos sin consideración social y mal remunerados, e incluso a ser no persona. Sin embargo, hace más de 20 años el gobierno comenzó a permitir el trabajo y la residencia en el extranjero fundamentalmente a personas del mundo de las artes y las letras, mientras que en época más reciente algunos que salieron antes de ese relajamiento están selectivamente por estos lares.

Sobre los deportistas permanece la total discriminación y el acoso. Hasta Antonio Castro Soto del Valle, comisionado nacional de beisbol, ha esbozado la necesidad de abrir la férrea compuerta, con el pretexto de que el deporte se está quedando rezagado, lo cual es cierto. Sin embargo, la prepotencia totalitaria continúa, en momentos en que la crisis económica limita la preparación y las competencias en el exterior, y hasta en Cuba debido al mal estado de las instalaciones deportivas. Los magros resultados para obtener plazas con vista a las Olimpiadas de Londres 2012 son indicativos del declive de una esfera antes priorizada para vitorear los logros de la revolución. Entonces se contaba con las subvenciones de la Unión Soviética. Precisamente las arduas condiciones actuales son razones de más para adecuarse a la normalidad. En ese derrotero, los deportistas cubanos en las nóminas de equipos de otros países tendrían que poder participar en el equipo Cuba según sus especialidades para competencias internacionales, así como recibir el merecido reconocimiento y difusión de sus éxitos. Es un contrasentido que la televisión nacional exhiba en vivo los partidos de futbol en cualquier parte del mundo, y omita la pelota, deporte nacional que, de seguir la tendencia, también llegará a la extinción como tantas frutas tropicales nunca degustadas por nuestros jóvenes.

No vale encumbrar a los muertos, que fueron relegados en vida. Probablemente a partir de ahora, Stevenson será mentado mucho más, pero otras glorias del deporte cubano aun continuarán siendo excluidas injustamente en su Patria.

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