Archivo mensual: mayo 2011

INTOLERANCIA

Posted: 30-05-2011 by eduardodelllano in Sin categoría

Cuando vivía en el Nuevo Vedado, mi madre era muy amiga de la vecina de los bajos. Un día aquella vino muy preocupada porque había visto a un tipo, parado en la acera de enfrente, haciendo fotos del edificio. No se le ocurrió pensar que podía tratarse de un turista, un arquitecto, o simplemente de alguien que probaba una cámara nueva; lo que la vecina le dijo a mi mamá fue que de seguro era un tipo de Miami que estaba haciendo fotos de la casa porque pensaba quitársela. Y las dos se alarmaron muchísimo.

Los actos de repudio en el 80 y después fueron terribles, las Brigadas de Respuesta Rápida fueron absurdas y fascistoides. Eran tiempos difíciles, pero nada justifica el linchamiento. Si hay que enfrentarse al enemigo, bueno, pero avasallar personas que piensan diferente sólo por intentar exponer sus ideas es absolutamente injustificable. La gente ha llegado a desconfiar y temer tanto cualquier enunciado insólito, que de inmediato se apartan, se niegan a responder en caso de que se trate de una entrevista, o incluso se ponen a gritar e insultar, me temo que a veces sin que se les oriente. El miedo y el rechazo se han metido en la sangre.

Lo que ha ocurrido con Pedro Pablo Oliva es un buen ejemplo. Su respuesta me pareció sopesada y honesta: tal vez tenga sentido apartarme de mi condición de delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular, pero no hay por qué insultarme ni llamarme apátrida. Hay cierta gente que cree que gritar mucho y humillar es la manera correcta de dialogar con el que disiente. A menudo lanzan ofensas que merecerían un juicio por difamación.

Debo ser un iluso, pero creo que tiene que existir tolerancia dentro del socialismo. Hay que aceptar la disensión, incluso la oposición, mientras no se deslicen hacia el delito. Y no reformular los delitos para que lo que hace el que disiente encaje en ellos. Hace un par de días la policía, para desalojar la acampada en Barcelona, empleó la violencia y dejó mas de cien heridos. Si eso ocurre en Cuba, está clarísimo que nos acusarían de todo lo imaginable, pero como ocurre en una democracia europea es normal y se olvida de inmediato. Doble rasero, por supuesto, pero tampoco hay que negligir lo obvio: en Cuba no se permitiría la acampada en primer lugar. Hay que aceptar que la protesta ciudadana no implica per se una alianza con ningún enemigo. Hay que reeducarse para respetar, no sólo la orientación sexual, sino filosófica y política del otro. Ninguna sociedad en que no se respete al prójimo merece sobrevivir.

Tomado del Sitio Oficial de Eduardo del Llano

http://eduardodelllano.wordpress.com/2011/05/30/intolerancia/

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¿TIEMPOS DE CAMBIO?

Wednesday, May 25, 2011 | Por Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, Cuba, mayo (www.cubanet.org) – Con la realización del VI Congreso del Partido Comunista y la aprobación de los Lineamientos de la Política Económica y Social, con insuficientes medidas para sacar Cuba de la crisis, quedan más interrogantes que respuestas. Sin embargo, algo es cierto: el evento culminó un proceso iniciado a fines de julio de 2006, con el arribo al poder de Raúl Castro y sus concepciones.

El cónclave no solo se distinguió por el abrumador nombramiento en el Comité Central y su Buro Político de militares en activo y personas identificadas con el menor de los Castro. También puede apreciarse en los Lineamientos el pensamiento por muchos años gestado en las fuerzas armadas, y que en oportunidades intentó, sin éxito, por la oposición de los sectores más conservadores de la jerarquía, implantarse en la vida civil.

Un intento ocurrió a raíz del fracaso de la Zafra de los diez millones (1970), y las políticas voluntaristas e irreales que llevaron el país al borde de la bancarrota en aquellos años. Entonces la gestión discreta de Raúl Castro, detrás de Humberto Pérez y su grupo, en lo económico, y Carlos Aldana, en lo político, enmendó hasta cierto punto la catástrofe, y procuró conferir cierta racionalidad al totalitarismo cubano.

Este proceso que, entre otras medidas, restituyó las relaciones mercantiles entre las empresas, reconstruyó la destruida banca, hizo tímidas reformas como la apertura de los mercados campesinos y algunos progresos en la venta de productos por los artesanos, así como flexibilizó ligeramente la planificación centralizada, terminó en 1985 con la campaña de “rectificación de errores y tendencias negativas”. Un golpe de timón dado por Fidel Castro, siempre temeroso de que la independencia económica de los ciudadanos se convierta en ansias de libertad y progreso democrático.

Ante esas circunstancias, los militares tuvieron que replegarse a su esfera de responsabilidad, para intentar seguir perfeccionando los métodos de gestión en sus empresas, en espera de una nueva coyuntura para desarrollar sus concepciones en la vida civil.

La nueva oportunidad surgió en los años 1990, debido a la pérdida de la subvención de la Unión Soviética y países de Europa del Este, y el inicio del llamado Período Especial, del cual aún el país no ha salido. Entonces, Raúl Castro resurgió con sus ideas reformadoras dentro del sistema, con su lema de que “los frijoles son más importantes que los cañones”. Se tomaron medidas como la apertura al turismo, la circulación del dólar, la reapertura de los mercados campesinos, el trabajo por cuenta propia y un marco relativamente más amplio para la gestión de las empresas.

Este proceso duró hasta la aparición de un nuevo mecenas en Venezuela a principios del nuevo siglo. Esto permitió a Fidel Castro (otra vez) detener el proceso de reformas y en muchos aspectos hacerlo retroceder.

Con el retiro de Fidel Castro debido a su enfermedad en 2006, esta situación comenzó a variar. Lamentablemente, el proceso de implantación de las nuevas concepciones ha avanzado muy lentamente y con muchas contradicciones, por causas todavía no claras. Medidas correctas, pero aplicadas sin una visión de integralidad y la profundidad requerida, no han funcionado. Es cierto que el colosal desastre recibido como legado, no solo en la economía sino en todos los aspectos de la sociedad cubana, incluida la pérdida de valores éticos y morales, dificulta la materialización de los cambios, cuando adicionalmente se ha dilapidado el capital político de los primeros años, creándose un vacío donde florece la indiferencia y la frustración del pueblo.

A esto se suma que en estas décadas de fidelismo, crecieron estructuras e intereses difíciles de remover y, lo que es peor, una amplia capa de burócratas (conocedores de que sus privilegios dependen del viejo sistema), hace resistencia a los cambios. Además, parecen persistir viejas concepciones y dogmas en los nuevos dirigentes, que de mantenerse, imposibilitarán el progreso de las transformaciones.

En particular, se mantiene el rechazo a la propiedad privada y a otorgar al mercado el papel que debe tener en cualquier economía que pretenda desarrollarse. En su lugar, se da prioridad a la planificación centralizada, cuando la planificación solo debería jugar un papel orientativo y de herramienta para ayudar a corregir las distorsiones del mercado.

Posiblemente los métodos de gestión seguidos en las empresas del Ministerio de las Fuerzas Armadas fueron exitosos. No obstante, hay que tener en cuenta que se ejecutaron dentro de un marco estrecho, con niveles de organización, disciplina, estímulos y selección de personal inexistentes en el resto de la sociedad, y lo más importante, con aseguramientos materiales, en condiciones absolutamente diferentes a las presentes en las actividades civiles, donde la precariedad y la falta de abastecimiento han sido una constante.

Se habla de preservar un socialismo, que muchos dudan haya existido alguna vez en Cuba. En primer lugar habría que preguntarse el carácter social de las empresas estatales, mayoritariamente una carga para la sociedad en todos los sentidos, incluida la pérdida de valores morales y éticos en el trabajador. Habría que preguntarse si la productiva propiedad privada de los campesinos, siempre acosados, con menos tierra y recursos, no ha sido más social que las granjas estatales, improductivas, derrochadoras de recursos, destructoras de la fertilidad de la tierra.

Es objetivo reflejar que en los últimos años ha disminuido la enorme presión ideológica sobre los ciudadanos. Las marchas y contramarchas son considerablemente menos numerosas; conceptos y programas absurdos como Batalla de Ideas y Trabajadores Sociales, ya ni se mencionan. Incluso lo que queda de esas delirantes campañas, como el programa Mesa Redonda de la televisión están bajo la crítica de la sociedad, y sus periodistas han perdido tanto prestigio que ni siquiera ocuparon lugares en el VI Congreso del PCC, sin que dedicaran algún programa al evento. Hasta la deficiente TV nacional, por lo menos cumple ahora con la programación anunciada.

A su vez, existe un mayor grado de institucionalización, y hasta el Consejo de Ministros se reúne y toma decisiones; mientras la educación, todavía sin acceso a Internet, termina con las irracionales escuelas en el campo y las dañinas aventuras con los maestros emergentes e integrales.

Los resultados del VI Congreso del Partido Comunista, con sus ciertas, pero limitadas, dosis de pragmatismo y racionalidad, indican que emerge una nueva época para Cuba. Pero no está suficientemente claro si la novedosa orientación estará a la altura de los retos de una sociedad destrozada por tantos años de desgobierno, y podrá lograr que el país se enrumbe hacia el progreso, el respeto de los derechos humanos y la democracia, dentro de un marco de entendimiento y reconciliación entre los cubanos.

FOTO: Cubanet

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UN CUBANO PINARENO Y UNIVERSAL

CUBANET

Wednesday, May 25, 2011 | Por Miriam Leiva

LA HABANA, Cuba, mayo, www.cubanet.org -Cubanía impresionante y deleitosa brota de las magníficas obras de Pedro Pablo Oliva. Desde hace muchos años las he disfrutado en diversas exposiciones y hasta me tentaba escribir sobre ellas, pero me cohibía por no ser experta en artes. Lamento no haber compartido mis sentimientos y estudiado más profundamente sus técnicas y motivaciones. Quizás él ya no pueda durante un largo tiempo compartir públicamente sus creaciones, pero le satisfaga ser un hombre libre, cumplidor con el deber a la Patria.

La noticia retumbó en Pinar del Río, el mundo y finalmente, Cuba. En esa tierra de provocativa naturaleza, tabaco y Guayabita del Pinar conmovió saber que a uno de sus hijos más notables y queridos, por expresar sus ideas en obra y palabras, y relacionarse con personas también amantes de Cuba, se le despojaba de su condición –que ostentaba desde hacía 3 años- de delegado a la Asamblea del Poder Popular en esa provincia, porque “violó el código de ética”. Además se ordenó clausurar su Casa-Taller.

En el círculo de la cultura nacional, los emails y SMS destronaron al teléfono, posiblemente pinchado, a pesar de que también esos medios son peligrosos. ¿Comenzó una nueva revolución cultural? ¿Con quién hablaste? ¿Qué mensaje enviaste? ¿Qué escribiste? ¿Qué pintaste? ¿Estás preparando viaje a Estados Unidos? ¿Fuiste y qué dijiste allá? ¡Pero si Raúl Castro ha dicho que quiere oír las opiniones! La Unión de Escritores y Artistas de Cuba se tornó un hervidero.

Muchas preocupaciones cuajaron cuando Abel Prieto, ministro de Cultura, no quedó en el Buró Político y ni siquiera en el Comité Central del Partido Comunista en el VI Congreso, y Miguel Barnet ascendió al CC, pues los estrechos espacios se constreñían, como evidenciaron declaraciones del presidente de la UNEAC.

A Pedro Pablo Oliva no lo conozco personalmente, pero mucho he escuchado sobre su labor. Ese pinareño del terruño nació el 15 de enero de 1949. Estudió en la Escuela Provincial de Arte y se trasladó a La Habana para continuar en la Escuela Nacional de Arte, donde se graduó en 1970. Pronto expuso sus obras en Cuba y en el extranjero.

Considerado uno de los pintores cubanos más notables, desde 1993 las subastas de arte latinoamericano de Christie’s y Sothesby’s incluyen sus obras. En 2006 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas. Fue precursor del desbordamiento del artista hacia su comunidad, a través de la Casa-Taller fundada en 1997 para promover y difundir las artes, y la cultura pinareña. También ha pretendido servir de puente a artistas cubanos y extranjeros.

El proyecto personal que radica en su residencia, incluye un centro de documentación, una galería, los premios CUBAneo y el coauspicio de eventos, conferencias, actividades culturales dentro y fuera de la provincia. La galería se inauguró en abril de 1998 con una exposición de Joel Jover y Pedro Pablo Oliva, en el marco del III Coloquio Nacional de Artes Plásticas de Pinar del Río, y los premios comenzaron en 1999 en convocatoria pública para la participación de todos los creadores pinareños, residente o no en la provincia. “…Pinar del Río está sedienta de una vida cultural intensa, quiero dar un aporte a la cultura, a la gente, remover el entorno, independientemente de los lazos familiares que me unen allí. Además de que necesito un hilo –y no romperlo nunca- con el lugar donde uno ha nacido”, cita del periódico Granma, 3 de mayo de 2000, reproducida en el libro Personalidades Cubanas del Siglo XX.

“Es cierto que fui sancionado por una carta que publiqué en el blog de Yoani (Sánchez) e hice declaraciones para el programa ‘La tarde se mueve’ del periodista Edmundo García (en una cadena de televisión de Miami, EEUU). (Eso) provocó que se me llevara a la Asamblea para destituirme de mi responsabilidad, porque se consideró que no reunía ya los requisitos de principios para pertenecer a ese órgano. Acepté que he violado el código de ética que había firmado. Pero esos son los criterios que pienso hoy y vino una sanción de acuerdo a esos criterios”, declaró por teléfono el artista, según reporta la agencia de noticias española EFE.

Cuba urge aunar las ideas y voluntades de sus hijos para que la crisis generalizada no desemboque en el caos, y muchísimos cubanos se esfuerzan por contribuir desde una posición abierta y plural, pero las autoridades continúan dando señales contradictorias. En su informe al VI Congreso, Raúl Castro manifestó que la discusión del proyecto de Lineamientos demostró “la capacidad del Partido para conducir un diálogo serio y transparente con la población sobre cualquier asunto, por sensible que este fuera… En un verdadero y amplio ejercicio democrático, el pueblo manifestó libremente sus opiniones, esclareció dudas, propuso modificaciones, expresó sus insatisfacciones y discrepancias…” Pero más adelante manifestó: “…lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender su revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirán siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos.” De manera que, con esa frase, se incita a agredir, por “contrarrevolucionario y mercenario”, a todo cubano que exprese un criterio propio, una opinión distinta a la que se desea escuchar, o que no esté dispuesto a aceptar que le impongan con quien puede, o no, hablar.

Con esos truenos y las incongruencias en la aplicación de las nuevas medidas económicas, para bien de Cuba esperemos que exista verdadera sinceridad en el compromiso de hacerlas avanzar y que la sensatez detenga la cacería de brujas, que enfrentaría a unos cubanos contra otros, cuando es indispensable la diversidad de criterios, los esfuerzos conjuntos y la reconciliación.

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CUBA, ¿ACTUALIZANDO LA ACTUALIZACION?

CUBAENCUENTRO | Cuba

Cambios

Las causas de que las medidas básicas aprobadas por el Gobierno no hayan funcionado de la forma requerida residen en la inadecuada preparación para que las reformas se lleven a cabo de manera normal

Oscar Espinosa Chepe, La Habana | 25/05/2011

Cada día resulta más evidente que las reformas aplicadas por el Gobierno de Raúl Castro no han alcanzado los objetivos previstos, sobre todo aquellos determinantes para la salida de la crisis. A casi tres años de haberse adoptado el Decreto-Ley 259 para la entrega de tierras en usufructo y distribuido más de un millón de hectáreas, no aumenta la producción agropecuaria. Incluso en 2010 descendió en un 2,8 %, sin incluirse la desastrosa cosecha cañera 2009-2010, con un misérrimo rendimiento de 27 toneladas de caña por hectárea.

Tampoco la ampliación del trabajo por cuenta propia, con el objetivo de coadyuvar a crear empleos y poder ubicar 1,3 millón de personas sobrantes en los centros de trabajo, ha funcionado como fue programado. Esto provocó el incumplimiento del despido de 500.000 trabajadores hasta abril y que se haya ralentizado el proceso. El programa de reorganización de la fuerza de trabajo es esencial para incrementar los bajos niveles de productividad y elevar la disciplina y el orden en los centros laborales atestados de personal sobrante, a lo que se agrega la necesidad de disolver entidades innecesarias y burocráticas que representan una carga insoportable para la economía nacional.

Sin la elevación de la productividad, el orden y la disciplina resulta imposible aumentar los bajos niveles salariales (equivalentes a menos de 20 dólares, como media mensual), lo cual impide la motivación laboral. El pago por resultado del trabajo, en principio una medida correcta implantada en febrero de 2008, tampoco ha funcionado como debía, a causa de la desorganización e indisciplina laboral imperante, el marco reducido de decisión de los directores de empresa, la ausencia de reales normas de trabajo y la falta de aseguramiento de los abastecimientos para garantizar el flujo productivo.

Los motivos de que las medidas básicas aprobadas por el Gobierno no hayan funcionado como se requiere residen fundamentalmente en la inadecuada preparación para que las reformas fluyeran normalmente. Asimismo, perviven dogmas contra la gestión privada y el papel del mercado que frenan el normal desenvolvimiento de los tímidos cambios. Un proceso que se persiste en calificar de actualización de un sistema probadamente irreparable, cuando en verdad debe ser radicalmente sustituido para que la economía y la sociedad en su conjunto puedan avanzar. Además, en la aplicación de las medidas prevalecen concepciones parciales, carentes de una visión económica integral. En las tierras entregadas en usufructo, no se trata solo de la limitación de los plazos por 10 años, los obstáculos para construir viviendas y otras instalaciones, la carencia de recursos para trabajar y las barreras burocráticas afrontadas por los usufructuarios, sino también permanece la camisa de fuerza que impide trabajar libremente y la obligación de entregar a la organización de acopio, a los precios fijados por ella, la mayor parte de las cosechas, y en ciertos cultivos el 100 %, mientras deben pagar a precios exorbitantes los pocos insumos disponibles en las tiendas estatales.

En estas circunstancias no debe sorprender el continuo descenso de la producción agrícola, cuyos niveles en ciertos casos, como el café que recibió tierras en usufructo antes de promulgarse el Decreto-Ley 259, han descendido escandalosamente, provocando que Cuba de exportadora tradicional terminara como importadora del grano en una cantidad cercana a los 50 millones de dólares anuales. El problema reside en que los campesinos cultivadores del cafeto en las montañas, en zonas inhóspitas, obtienen precios de acopio que, aunque incrementados últimamente, siguen sin ser justos y no estimulan la producción. Así el cultivador recibe como fruto de su labor aproximadamente el 6 % del valor recibido por el Estado por el café vendido en sus tiendas en divisas.

En cuanto al inicio del trabajo por cuenta propia no fue preparado adecuadamente, no solo en los municipios como ahora oficialmente es reconocido. Comenzó sin siquiera un mercado mayorista para garantizar los insumos, y se ha sobrecargado de impuestos, con la clara intención de imposibilitar su desarrollo y de que constituyan una especie de negocios “bonsái”, fácilmente manejables por el poderoso Estado. El insuficiente desempeño del cuentapropismo —solo se han contratado 38.704 trabajadores por los negocios privados hasta el cierre de abril— ha obligado a ralentizar el cronograma de despidos y, con ello, demorar la llegada de los eventuales beneficios para una economía, que “está al borde del precipicio”.

Quizás por este cuadro nada halagüeño, el Gobierno anunció en el Punto 189 de los Lineamientos de la Política Económica y Social, su disposición a modificar el Decreto-Ley 259 y en el Punto 183 enunció atender “la posibilidad de que el productor concurra al mercado con sus propios medios”. Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), en entrevista publicada por el periódico Juventud Rebelde el 15 de mayo, apoyó que el usufructo sea permanente y propiciar que los usufructuarios puedan establecerse en sus tierras y construir sus casas y otras instalaciones para proteger sus bienes. Asimismo se mostró favorable a que en caso de fallecimiento de los usufructuarios, sus hijos tengan derecho a heredar.

Lugo Fonte, además, apoyó que los usufructuarios puedan vender sus productos directamente y expresó que “si en Cuba existe una producción privada y diversificada, no puedes tener una comercialización monopolizada”. Sus palabras no pueden ser fortuitas, y corresponden al reconocimiento por las autoridades de que las limitadas medidas adoptadas han fracasado y deben ser ampliadas para enfrentar el serio problema de la carencia de alimentos, agudizado por el sustancial aumento de los precios en el mercado internacional.

Lo planteado en los Lineamientos y la clarificación adicional del presidente de la ANAP, aunque un avance, todavía quedan distantes de las necesidades de la agricultura. Un proceso de privatización de la tierra sería la solución óptima, pero las medidas que el Gobierno parece dispuesto a tomar ahora significarían un paso positivo. De todos modos hay que esperar la concreción de esas ideas y los instrumentos legales al respecto.

Una situación similar acontece con el trabajo por cuenta propia. La reunión del Consejo de Ministros del 14 de mayo acordó extender la autorización de contratar trabajadores a todas las actividades del sector no estatal y continuar el proceso de flexibilización del trabajo por cuenta propia. Como se conoce, de las 178 actividades permitidas en el cuentapropismo, solo 83 tenían permiso para contratar fuerza de trabajo. Esta medida es correcta pero limitada, pues no elimina el principal problema para la contratación de fuerza de trabajo, que es la enorme cantidad de impuestos, crecientes en la medida en que se contrate mayor personal, evidentemente con la intención de evitar el desarrollo de los negocios. Es necesario cambiar esa política, pues hoy el objetivo central de esta modalidad de trabajo es la creación de puestos de trabajo que empleen a quienes quedarán desocupados en el proceso de restructuración laboral. Para eso debería reducirse esos y otros impuestos, llevándolos a niveles racionales, e incluso estudiar la posibilidad de establecer una moratoria en la contribución obligatoria a la seguridad social y a algunas actividades que podrían ser importantes fuentes de empleo. Al mismo tiempo resulta indispensable aumentar los oficios permitidos y facilitar a los profesionales ejercer privadamente.

El estímulo a la creación de pequeñas y medianas empresas (PYMES), en una primera etapa, al flexibilizar la economía, podría promover el incremento de puestos de trabajo, riquezas y recursos financieros al Presupuesto, mediante el pago de impuestos racionales. También la privatización de pequeños talleres, tiendas y servicios, entregándoseles a personas o cooperativas, redundaría en una gestión eficiente y rentable de establecimientos que hoy son fuentes de pérdidas, ineficiencia, descontrol y corrupción.

Por supuesto, resulta evidente que tienen que abandonarse conceptos desfasados contra la propiedad privada y establecerse mecanismos de gestión que tomen en cuenta el mercado en un marco regulado. Hay que perseverar en la promoción de la eficiencia y la clarificación del concepto de beneficio social. Está probado que no podrán ser útiles y beneficiosas a la sociedad empresas estatales subvencionadas, promotoras de improductividad y alentadoras del ocio y la corrupción. Empresas privadas, ya sea de gestión individual o cooperativas, que aporten al presupuesto estatal, realicen buenos servicios y tengan clara tendencia al progreso, tienen un carácter social indiscutible.

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EL MOVIMIENTO DE PAISES NO ALINEADOS YA NO SIRVE A CUBA

CUBAENCUENTRO INTERNACIONAL

El protagonismo de Fidel Castro en el movimiento empezó hacia finales de los años 60 y tomó fuerza a partir de los 70, con la hostilidad de Tito y el disgusto de India

Miriam Leiva, La Habana | 28/05/2011

Fidel Castro tuvo su gran tribuna internacional en el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL). Sin embargo, siempre se quejó de que los grandes medios no dedicaban amplios espacios a los eventos del MNOAL. Del 23 al 28 de mayo se desarrolló una Conferencia Ministerial en Bali, Indonesia, pero la prensa cubana apenas lo reflejó. Es más, el canciller Bruno Rodríguez permaneció en La Habana.

En la cumbre fundacional de Belgrado efectuada en septiembre de 1961, Fidel Castro no estuvo entre los padres fundadores Gamal Abdel Nasser de Egipto, Kwame Nkrumah de Ghana, Jawarial Nehru de India, Ahmed Sukarno de Indonesia y Josip Broz Tito de Yugoslavia, quienes adoptaron los 10 principios de la Conferencia Afro-Asiática de Bandung, Indonesia, efectuada en 1955. A Yugoslavia envió al presidente Osvaldo Dorticós Torrado, no solo porque estaba enfrascado en el inicio de su revolución y su lucha contra el “imperialismo yanqui”, sino también debido a que allí había líderes muy famosos con líneas de pensamiento novedosas, en procura fundamentalmente de consolidar sus países, contribuir a la liberación de las colonias y mantener la equidistancia con las dos potencias mundiales: Estados Unidos y la Unión Soviética, y ajenos a los pactos militares encabezados por ellas. En resumen, la Guerra Fría no era su problema principal. Entre la treintena de países participantes, Cuba fue el único miembro de América Latina, pues Brasil asistió solo como observador. Muy temprano comenzó su belicosidad durante discusiones hasta el agotamiento conducidas por el canciller Raúl Roa García, quien logró un párrafo pidiendo la devolución de la base de Guantánamo.

El protagonismo del máximo dirigente cubano empezó hacia finales de los años 60 y tomó fuerza a partir de los 70, con la hostilidad de Tito y el disgusto de India. Nehru falleció en 1964 y Nasser en 1970; Nkruma fue derrocado en 1966 y Sukarno en 1967, y la descolonización estaba en progreso, con el apoyo bélico de Cuba, desde la presencia de Che Guevara en África, la participación enmascarada en conflictos de países árabes, hasta publicitados combates en Angola y Namibia, así como el fomento de las guerrillas en Argentina, Venezuela, Bolivia —nuevamente el Che—, Uruguay y otros más. En la Conferencia de Argel, para amistarse con Gadafi anunció la ruptura de relaciones con Israel. Gran recelo y controversia causó su tesis de que la Unión Soviética y los países socialistas eran los aliados naturales del MNOAL. Cuando los derechos humanos, tan violados en los países miembros, atrajeron mayor condena mundial, esgrimió que debían respetarse según las características y tradiciones de cada uno. En lo económico propugnó no pagar la deuda externa y teorizó sobre el nuevo orden económico internacional.

En 1979 Fidel Castro realizó la VI Cumbre del Movimiento en La Habana, ensombrecida por las fuertes disputas entre los participantes árabes debido a la firma de los Acuerdos de Camp David entre Egipto e Israel, y la presencia en la capital de dos delegaciones de Cambodia. Célebres personajes asistieron, entre ellos Sadam Husein. Se derrochó en el acondicionamiento de casas de protocolo, adquisición de autos, exquisiteces para los huéspedes y recepciones. El Palacio de las Convenciones, construido para la ocasión, se terminó poco antes de iniciarse las sesiones. Para colmo, una gran tormenta tropical azotó, y se cuenta que algún dignatario reticente a la evacuación fue sacado en tanque anfibio.

Luego siguieron muchas reuniones y hasta los viajes del canciller Isidoro Malmierca en mediación entre Irán e Iraq durante su guerra. A la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el gobierno cubano llevó el Buró de Coordinación del MNOAL para mantener el organismo activo entre las ministeriales y las cumbres. Era una forma de mover los acuerdos, que usualmente quedaban en grandes mamotretos, solo escudriñados ocasionalmente por los especialistas. Con el tiempo se trasladó a las demás sedes del sistema de ONU y el Grupo de los 77.

Pero a fines de la década de los 80 cambió el panorama internacional. Se firmaron los acuerdos de paz para Angola. Se desplomó el llamado campo socialista que financiaba las conferencias, vuelos chárteres y todo lo demás. Se acabó la Guerra Fría. En los 90, los miembros del MNOAL procuraron adecuarse a las nuevas circunstancias, y Cuba no podía ayudar a países pobres para continuar la costosa empresa. Tuvo que aceptar a Indonesia y Malasia al frente del Movimiento, aunque preparó un nuevo intento. Sin embargo, Fidel Castro no pudo asumir la presidencia en la Cumbre de La Habana en 2006 ni utilizarla para pretender recuperar su influjo internacional. El 31 de julio había entregado “provisionalmente” los destinos del país a Raúl Castro y se debatía entre la vida y la muerte. Evidentemente, el Movimiento llegaba como pesado fardo, y los esfuerzos no serían para “renovarlo y fortalecerlo”, pues eso era lo que tenía que hacer con Cuba por su crisis general. Al cabo de los tres años estipulados, el nuevo presidente cubano viajó al balneario de Sharme El Sheik para soltarlo a Hosni Mubarak.

Este mayo, por segunda vez Bali ha acogido una conferencia ministerial intercumbre. En las últimas dos décadas se procuró “la unidad en la diversidad”, y el lenguaje ha dejado de ser confrontacional, incluso ahora se incorporaron Fidji y Azerbaiyan para llegar a los 120 miembros. Libia constituyó un asunto escabroso, que buscaron consensuar aduciendo la necesidad de una solución beneficiosa para su pueblo. Se conmemoró el cincuentenario de creación y se habló de una “Visión compartida sobre la contribución del MNOAL para los próximos 50 años”, lo que denota la falta de realismo imperante. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro mediato es inmensa, pues Irán podría recibir la presidencia en 2012.

En cuanto a Cuba, parece que la situación interna es tan complicada que no puede desperdiciarse el poco dinero existente en los improductivos viajes de grandes delegaciones a las muchas reuniones de los NOAL. Muy probablemente atenderá el Movimiento a través de los diplomáticos acreditados en las sedes de los organismos de ONU y en los países miembros. Evidentemente, la política exterior tiene que ocuparse de asuntos más apremiantes para el gobierno auto aislado por su tozudo totalitarismo ineficiente y violador de los derechos de sus ciudadanos.

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CUBA, CATASTROFE DEMOGRAFICA

CUBAENCUENTRO | Cuba

Demografía

Cuba, catástrofe demográfica

El problema del decrecimiento poblacional cubano no solo depende de que las familias no deseen reproducirse. También influye el permanente flujo sin retorno de cubanos hacia el exterior

Oscar Espinosa Chepe, La Habana | 18/05/2011

Un proceso de reducción y envejecimiento poblacional transcurre paralelo a una indetenible descapitalización material y la continuada pérdida de valores éticos y morales, incluida la erosión de la identidad nacional. Las causas de esta verdadera bomba de tiempo, con perversas consecuencias económicas y sociales, radican fundamentalmente en la negativa de las familias cubanas a reproducirse a un ritmo que permita el reemplazo de la población, y en el permanente éxodo de ciudadanos a pesar de los férreos mecanismos de control del permiso para hacerlo.

En los cuatro años del período 2006-2010 la población descendió en términos absolutos, lo cual se repetirá en mayor magnitud en los próximos años, si persisten las adversas condiciones existenciales que generan escenario tan negativo. Según las previsiones del PNUD, en su Informe sobre Desarrollo Humano 2010, Cuba tendrá una tasa global de fecundidad (hijos por mujer) de 1,5 entre 20010-2015, la más baja de América Latina e incluso inferior a China, que restringe fuertemente la reproducción. Esta proyección no está alejada de la realidad, pues el Gobierno cubano reconoció para 2010 una tasa global de fecundidad de 1,6 y una tasa bruta de reproducción (hijas por mujer) de 0,79, que impedirá no solo el crecimiento, sino el reemplazo del elemento esencial para el desarrollo poblacional.

Este proceso, agudizado por el interminable Período Especial, ha significado un aumento acelerado de las personas con 60 años y más. Si en 1990 era de 12,1 %, en 2010 ya era del 17,8 %, y de acuerdo con estimaciones oficiales dentro de unos 19 años —en 2030— el 30,8 % de los cubanos residentes en la Isla tendrán 60 años o más. No es necesario hacer muchos cálculos para comprender lo que representa esta situación para un país con tan baja productividad laboral y atraso tecnológico, cuando la población económicamente activa será cada vez menor con relación a las personas no aptas para trabajar. A esto se añade el aumento del pago por jubilaciones, ya hoy una carga importantísima para el presupuesto nacional —el 11,5 % de los gastos en 2010— y las enormes inversiones por atención a la salud y otros conceptos, requeridos para atender a tantas personas de la tercera edad, en un país sin capacidad de ahorro y, por tanto, incapaz de financiar la enorme cantidad de recursos que crecientemente demandará esta situación.

Por otra parte, el problema del decrecimiento poblacional cubano no solo depende de que las familias no deseen reproducirse. También influye el permanente flujo sin retorno de cubanos hacia el exterior, a pesar de las restricciones existentes. En el período 2000-2009, el saldo migratorio negativo alcanzó a 332.356 personas, aproximadamente equivalente a casi tres años de nacimientos en Cuba. En las actuales condiciones si se abriera la posibilidad de realizar turismo al exterior, lo cual es un derecho conculcado a los cubanos, representaría un notable incremento de las salidas definitivas, sobre todo de ciudadanos en edad laboral que aprovecharían la brecha para procurar mejores condiciones de vida. Esto agrandaría las perspectivas de envejecimiento población muy por encima de los cálculos vigentes.

Un ejemplo, que habla por sí solo, es que en el marco de la Ley de Memoria Histórica adoptada por el Gobierno español para facilitar la obtención de la nacionalidad a los nietos de emigrantes, en Cuba se ha producido la variación relativa interanual en la cantidad de nuevos españoles más elevada con el 43,3 %. Otro elemento que arroja luz, es que el Censo de Población del 2010 de Estados Unidos constató 1.213.418 cubanos residentes en Florida, un incremento del 45,6 % con respecto a la cifra del Censo de 2000.

La propaganda del Gobierno cubano para tratar de explicar las bajas tasas de crecimiento y el envejecimiento poblacional ejemplifica con problemas similares en países desarrollados, obviándose que la génesis es totalmente distinta, pues allí estos fenómenos se deben al desarrollo económico y tienen solución. Por el contrario, en Cuba se trata del subdesarrollo, la falta de futuro y una asfixiante crisis que no parece tener fin. También utilizan, para procurar explicar el proceso de envejecimiento, el índice de esperanza de vida al nacer, relativamente alto —aunque inferior a la de algunos países de la región como Chile y Costa Rica, sin tener crisis demográfica— que contribuye al envejecimiento, pero no en la medida en que pueda justificar la desproporción en aumento del caso cubano.

A su vez, los países desarrollados poseedores de bajas tasas de fecundidad, tienen altos índices de productividad del trabajo y disfrutan de elevados niveles de vida, lo que permite compensar la falta interna de crecimiento poblacional con el ingreso de jóvenes provenientes de otros países. Esos factores no existen en Cuba, donde las condiciones de vida no son atractivas ni para sus ciudadanos.

El Gobierno ha tratado de disminuir los efectos de los fenómenos demográficos, especialmente el creciente envejecimiento, mediante el corrimiento de las edades de retiro a 60 años las mujeres y 65 años los hombres. Durante algún tiempo esto podrá aminorar algo la pesada carga del financiamiento de las pensiones por el Presupuesto, al ser insuficientes las contribuciones a la Seguridad Social. Una coyuntura financiera cada vez más tirante, a pesar de que las pensiones pagadas son inferiores a un equivalente de 10 dólares, como promedio mensual.

La única solución del problema demográfico, como muchos otros existentes hoy, es el cambio total del modelo económico, político y social que ha motivado estos desastres. Lamentablemente en el VI Congreso del Partido Comunista, aunque se rompió con determinadas concepciones dañinas aplicadas durante decenios, se mantuvieron viejos dogmas que hacen insuficientes y contradictorias las medidas enunciadas. Así prevalece una inviable intención de actualizar un sistema disfuncional, cuyo reemplazo es imprescindible para que la sociedad en su conjunto pueda ponerse de pie y progresar.

Mientras ello no acontezca, serán insuficientes las medidas parciales y seguirán acumulándose los problemas de todo tipo, incluidos los demográficos.

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