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CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XVII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Los Lineamientos dedican al Deporte los puntos 149 y 150. En el 149 se llama a “concentrar la atención en la práctica masiva del deporte y la actividad física, a partir del reordenamiento del sistema deportivo y la reestructuración de su red de centros”. En el 150 se proclama la necesidad de “elevar la calidad en la formación de atletas y docentes, así como en la organización de eventos y competencias con una racionalidad en los gastos”.

El deporte como todas las actividades en la sociedad cubana está en decadencia. Las señales son muchas desde hace años. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos y otros eventos mundiales y regionales, la obtención de medallas se ha reducido drásticamente. En la Olimpiada de Beijing 2008 sólo se ganaron 2 medallas de oro frente a 9 en Atenas 2004. A esto se agrega el éxodo masivo de deportistas, que sabiéndose talentosos han decidido abandonar el país en busca de perfeccionamiento atlético, reconocimiento y mejores condiciones de vida.

Ya no escapan solamente atletas de máximo nivel, sino también juveniles, entrenadores y otros técnicos, lo cual merma la calidad del deporte en casi todas las especialidades, particularmente en el beisbol y el boxeo. Al mismo tiempo cientos de especialistas son enviados al exterior contratados por las autoridades para obtener divisas, ante la inexistencia de productos exportables. Quienes permanecen en Cuba tienen que desempeñarse en condiciones difíciles, con carencia hasta de recursos elementales y en instalaciones muchas veces semidestruidas, que en ocasiones se han desplomado como sucedió con el Centro Polideportivo Aurelio Janet de Matanzas. Tampoco son enviados a suficientes competencias en el exterior, lo que impide el fogueo deportivo necesario y conocer el desarrollo técnico de las especialidades en el mundo. Factor que relega al deporte nacional, luego reflejado en malas actuaciones internacionales.

El abandono y falta de mantenimiento de las instalaciones es tan grave que hasta comentaristas deportivos oficiales han realizado documentales mostrados en la televisión. La continuada decadencia parece que no tendrá fin. El semioficial sitio web Cubadebate, en noviembre del 2009 reconoció que no existen recursos para enfrentar la reparación de instalaciones básicas del deporte cubano; algunas cerradas por el alto grado de deterioro.

Ante la difícil situación económica, los juegos del campeonato nacional de beisbol se realizan durante el día para aprovechar la luz solar, con excepción de un juego nocturno diario para ser televisado. Los atletas y entrenadores que permanecen en el país tienen que hacer un esfuerzo extraordinario para practicar sus especialidades en un ambiente de continuada degradación.

En contrapartida el gobierno en lugar de adoptar posiciones más flexibles y permitir a los atletas contratarse en el exterior según sus deseos, así como regresar a la patria con las ganancias obtenidas gracias a sus talentos y arduos esfuerzos, mantiene las prohibiciones, y quienes intentan fallidamente abandonar el país pueden ser encarcelados y en todos los casos son separados de la práctica deportiva -especialmente la internacional-, y los que logran evadirse resultan vilipendiados públicamente, aunque el pueblo continúa apreciándolos. Un proceder contradictorio, ya que a los artistas y escritores en general se les permite viajar, contratarse y publicar en el exterior, fijar prolongadas estancias y traer sus ganancias. Por tanto las autoridades mantienen un injusto doble rasero.

Los deportistas cubanos asentados en el extranjero no deben continuar siendo tratados como renegados y traidores por el gobierno. Sus hazañas dan gloria a Cuba y es incorrecto ocultarlas a la afición, como hace la prensa oficial actualmente. Se debe permitir el regreso a la patria de estos atletas y el derecho a competir en los eventos nacionales, incluso sería justo e inteligente integrarlos en los equipos para competencias internacionales como hacen todos los países del mundo, mientras a los que se encuentran en casa debe facilitárseles las posibilidades de contratación en el exterior. Esto traería muchas ventajas, pues al regresar aportarían nuevas técnicas y podrían invertir el dinero ganado con sus esfuerzos, creando puestos de trabajo y mayores riquezas para ellos y toda la sociedad.

Esa práctica debe extenderse a todos los cubanos, basada en el Artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, sobre la libertad de entrar y salir del país, aboliendo la ominosa Tarjeta Blanca, o permiso de salida al exterior.

Es tiempo de adoptar una política humana y justa para los deportistas cubanos.

Continuará…

La Habana, 15 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

 

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Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardios (Parte V)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado.  Debe ser totalmente abandonado¨ –Nelson Mandela

Cuando se analizan los Lineamientos de la Política Económica y Social para el VI Congreso del PCC en cada una de las esferas de la economía, se aprecia la repetición de  viejas e inoperantes fórmulas.  Se parte de un concepto absolutamente falso: la existencia de un socialismo que jamás ha existido en Cuba.

Si algo está claro es que  la propiedad social en nuestro país es un mito. En realidad ha existido un capitalismo de estado altamente ineficiente, regido por un grupo de poder que basado en demagógicas consignas ha engañado al pueblo, hablándole de fraternidad y solidaridad y prometiendo un futuro luminoso nunca palpable.  Un sistema totalitario, que convirtió a la población en sierva de un estado opresor, siempre listo para reprimir implacablemente cualquier demanda por muy pacífica que sea. Un estado “de los burócratas, por los burócratas y para los burócratas”.

Hoy resulta una burla mencionar en Cuba el conocido principio socialista ¨de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo¨.   El verdadero mecanismo de distribución es la miseria compartida,  la promoción del clientelismo y la abyección, en un contexto donde los trabajadores no tienen derecho a verdaderos sindicatos que los defiendan, pues se les ha impuesto  falsas organizaciones obreras, correas de transmisión destinadas  a aplicar en los centros de trabajo los designios del estado-partido. En estos momentos encargadas a responsabilizarse con  el despido masivo de más de un millón de empleados.

En ese marco, los Lineamientos definen que primará la planificación y no el mercado, o sea continuará la burocratización de la sociedad, bajo rígidas normas centralizadoras, que imposibilitan la flexibilidad requerida por la actividad económica y la vida en general de la nación.  Está claro que todas las economías necesitan objetivos a lograr en un tiempo determinado;  metas para encaminar los recursos y esfuerzos a fin de resolver problemas que traban el desarrollo, pero nunca camisas de fuerza antinaturales que frenen el avance y corten la libertad económica de los ciudadanos, en un mundo tan cambiante como el actual que requiere rápidas respuestas ante los  vertiginosos movimientos coyunturales provenientes de un mercado cada vez  más interdependiente.

Los Lineamientos continúan la política de relegar el mercado, un concepto económico objetivo a tener en cuenta hoy más que nunca para poder avanzar en un ambiente internacional cada día más globalizado.  Por supuesto la concepción burocrática centralizadora responde a los intereses del grupo de poder que quiere mantener su férreo control sobre la sociedad, y que teme que la libertad de decisión económica pueda convertirse en un deseo de libertad política.

Por ello ratifican en el Punto 2  que ¨la empresa estatal socialista…es la forma principal de la economía nacional¨, y agregan en el Punto 3 que ¨en las nuevas formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales¨.  Como se puede apreciar, en el texto no reconocen la propiedad privada y se subraya la política de no permitir el crecimiento de la actividad individual.

En la experiencia cubana se ha demostrado que la actividad privada tiene un carácter más social que la estatal.  Esta última se ha caracterizado por la ineficiencia, la improductividad, el descontrol y la corrupción; un saco sin fondo de recursos, que funciona  sobre la base de los subsidios presupuestarios en un alto porcentaje, lo cual reduce la capacidad  de financiamiento de actividades básicas como la educación, la salud, el deporte y la seguridad social.  Por tanto, el pronunciado y permanente declive apreciable actualmente en esas determinantes áreas continuará, si no hay una participación más activa de la actividad privada, regulada con un sentido de beneficio compartido entre el individuo y la sociedad.

La permanencia de los esquemas de salud pública, educación,  deportes y seguridad social con oportunidades de acceso para todos los cubanos está en peligro debido a la falta de sustentación económica, lo cual se intensificará si persiste el monopolio abrumador de la ineficiente gestión estatal.  La experiencia mundial demuestra que la iniciativa privada en un marco regulado a la vez de beneficiar a las personas emprendedoras y dispuestas a correr riesgos, puede ser una fuente de riqueza nacional que a través de mecanismos de redistribución racionales  sirvan a todos los ciudadanos.  Está más que probado que los esquemas burocratizados de gobierno, destinados a sostener el poder de un grupo, no ha funcionado  en Cuba ni en ninguna parte del mundo.

Continuará…

La Habana, noviembre 24 de 2010

 

Oscar Espinosa Chepe

Economista y periodista independiente

http://www.reconciliacioncubana.com

 

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Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardios (Parte III)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado.  Debe ser totalmente abandonado¨– Nelson Mandela

El demorado VI Congreso del Partido Comunista fue convocado por el presidente Raúl Castro el 8 de noviembre. Realizó este anuncio en el acto conmemorativo del decimo aniversario del Convenio Integral de Colaboración Cuba-Venezuela, con la asistencia del mandatario Hugo Chávez, de manera que el marco posee el simbolismo de la creciente dependencia respecto a esa nación.

El Congreso, que no se realizaba desde octubre de 1997 contraviniendo lo establecido de efectuarlo cada cinco años,  se llevará a cabo en abril de 2011, teniendo como fondo el empeoramiento de la economía y todos los aspectos de la sociedad cubana, y muy especialmente el despido de medio millón de trabajadores que deberá concluir ese mes sin que existan garantías reales para la reubicación laboral de estas personas.

Según anunció el Presidente ¨el congreso se concentrará en la solución de los problemas de la economía y en las decisiones fundamentales de la actualización del modelo económico cubano y adoptará los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución¨. Además, agregó que precederá a una Conferencia Nacional del Partido ¨para tratar otros asuntos de carácter interno de la organización que no se analicen en el congreso y que también requieren ser perfeccionados a la luz de la experiencia de estos 50 años¨.

De acuerdo con este esquema y sin soslayar la suprema importancia de las cuestiones económicas, existen fundadas dudas de que puedan discutirse aisladamente los delicados problemas económicos del país sin abordar asuntos tan graves como los relacionados con la propiedad, o los ligados con la liberación de las bloqueadas fuerzas productivas de la nación, así como otros  temas cruciales de naturaleza  política y social, decisivos para lograr el progreso nacional. Tampoco debería obviarse los colosales errores cometidos por la dirección  del país que provienen, precisamente, de una conducción totalitaria y caprichosa de los asuntos públicos, ejecutoria que si no es removida totalmente hará imposible la salida de la profunda crisis existente.

El general Raúl Castro comunicó también  la intención de poner el proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social  a discusión pública entre el 1 de Diciembre y el 28 de Febrero, subrayando que el congreso ¨será un evento de toda la militancia y de todo el pueblo¨.   Manifestó que todas las opiniones recogidas se analizarán y tomarán en cuenta para la elaboración del documento definitivo a adoptar.  Esta convocatoria ha sido recibida con mucho escepticismo por la población, pues anteriormente el gobierno, cuando se ha encontrado en situaciones difíciles, ha fomentado discusiones de los problemas nacionales dentro de marcos muy controlados, prometiendo recoger y tener en cuenta las opiniones vertidas por la población, sin que esto aconteciera realmente.

Se recuerda las asambleas públicas  precedentes al primer congreso del PCC para considerar la debacle de los años finales de la década de 1960 y el fracaso de la zafra de los 10 millones de toneladas de azúcar no obtenidos; los parlamentos obreros de mediados de los años 1990 para discutir la situación generada por la pérdida de las subvenciones procedentes de la Unión Soviética y otros países del este de Europa; y en la segunda mitad de 2007 para opinar sobre el discurso del general Raúl Castro el 26 de julio, cuando planteó la necesidad de cambios estructurales y de concepto para poder remontar el terrible legado heredado al asumir la dirección de Cuba.

Hay que subrayar que en esa última ocasión, la población realizó 1 301 203 planteamientos, de los cuales el 48,8% fueron críticos, según publicara recientemente el periódico Granma.  Se había prometido la publicación del resultado de esas reuniones, lo cual nunca se hizo.  De manera que esos debates siguieron igual suerte que los anteriores, considerados por el pueblo una pérdida de tiempo y una maniobra para crear falsas expectativas, terminadas siempre en desesperanza y frustración.

Con estos antecedentes y  las  propuestas de los Lineamientos,  lo que se procura realmente es tratar de actualizar  un modelo absolutamente irreparable, falsamente calificado como socialista, pero en esencia vacío de contenido social.  De tal forma a través de parches y correctivos parciales se quiere mantener un rumbo que conduce al desastre, con el objetivo de mantener el poder. Ahora con la añadidura de  despidos masivos y recortes en los gastos sociales, sin dar libertad a las personas para ganarse decentemente su sustento. Esto explica el escepticismo en las calles ante la pretensión del gobierno de reeditar episodios engañosos.

Sin embargo, no es menos cierto que el proceso de discusiones del Proyecto de Lineamientos será llevado  a cabo en circunstancias distintas a anteriores ocasiones, pues  ahora resultará  más difícil de manipular.  Se efectuará en un ambiente de frustración acumulada por 52 años de repetidos engaños y en medio de una crisis acrecentada a grados insoportables, en un contexto  de generalizada toma de conciencia de la ciudadanía, en especial la juventud, de que los sueños de un destino mejor para nuestro país,  inicialmente promovidos por la revolución, después de decenios de carencias e inmensos sacrificios han terminado en una colosal estafa.

Por ello, no es descartable que en esta oportunidad muchos cubanos dignos, armados de civismo y amor a Cuba, incluidos muchos militantes del Partido Comunista, alcen sus voces de protesta contra esta burda maniobra y exijan la materialización de las transformaciones que con urgencia necesita la nación.

Continuará…

La Habana, 23  de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

http://www.reconciliacioncubana.com

* Foto tomada de http://www.Boston.com

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Cuba Avanza Hacia la Edad de Piedra

El mercado, base del desarrollo de la humanidad, versus la planificación, freno y destrucción.

Los Lineamientos de la Política Económica y Social que se adoptarán en el VI congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2011 definen que ¨la política económica en la nueva etapa se corresponderá con el principio de que solo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de la revolución, y que en la actualización del modelo económico, primará la planificación y no el mercado. En resumen, no habrá cambios.

El Período Neolítico surgió hacia el año 8000 antes de Cristo, o nuestra era.  El hombre avanzó en el desarrollo de la agricultura y la ganadería gracias a los descubrimientos de metalurgia, los instrumentos de trabajo y la rueda;  inventó la escritura y el calendario y muchas cosas más.  Hubo extraordinarias civilizaciones en Mesopotamia,  Egipto, Creta, Tesalia, China  y    hacia 3000-2000 ac progresó en las  actuales Italia, España, Ucrania, Inglaterra, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Suecia, Ucrania y otros.  Los excedentes de producción después de cubrir las necesidades vitales permitieron el surgimiento del comercio.  Parece que allí está el origen del mercado, de la oferta y la demanda.

¨El intercambio…fue de vital importancia para el progreso humano; fueron conductos por los cuales las ideas de una sociedad pudieron llegar a otras, por los cuales se pudieron comparar los materiales extranjeros, por los cuales se pudo difundir, de hecho, la cultura… En realidad, la civilización neolítica debe su expansión, en parte, a la existencia previa entre las comunidades todavía esparcidas de cazadores, de un enlace comercial rudimentario… El comienzo del comercio es un requisito previo para la existencia de la metalurgia.¨, Los Orígenes de la Civilización, Gordon Childe.

Las civilizaciones más avanzadas de América no utilizaron el dinero, pero tuvieron mercados. Los aztecas cambiaban sus productos en el mercado, al que llamaban tianguis; había regateo e incluso un juez de mercado. Los incas efectuaban mercado –catu- tres veces al mes; era lugar de trueque, feria y festival.  ¨La gente que vivía en los andes y en la costa los celebraba desde mucho tiempo antes de que aparecieran los incas.  Sin embargo, los incas les dieron cierto orden…¨, Aztecas, Mayas e Incas, Víctor W. Von Hagen.

¨Del siglo IX al XI, el Occidente…quedó bloqueado… El movimiento comercial no le sobrevivió…La aparición del feudalismo en la Europa occidental, en el curso del siglo IX, no es más que la repercusión, en el orden político, de la regresión de la sociedad a una civilización puramente rural¨,   Historia Económica y Social de la Edad Media, Henri Pirenne. Cuando disminuyó el peligro de los invasores –Flandes, Francia y otros-,  y el Mar Mediterráneo se abrió -fundamentalmente Venecia y Florencia-, revivió Europa; nació la industria urbana, con sus oficios,  gremios, mercados y burguesía.  En 1407 se creó el primer banco de los tiempos modernos, la Casa di San Giorgio  en Génova.

El  Renacimiento en los siglos XIV al XVI impulsó el conocimiento y las artes. En 1492 Cristóbal Colon ¨descubrió¨ América.   Fue el comienzo del mundo globalizado actual. En 1519 se fundó La Habana, capital moderna en 1959 de un país avanzado para la época, cuando comenzó  la revolución cubana  prometedora de un futuro próspero para todos.  No pudo avizorarse la destrucción de las libertades individuales y la nación.  En 1968 arrasó la ¨Ofensiva Revolucionaria¨, que completó  la aniquilación del tejido económico.

La baja eficiencia, la descapitalización de la base  productiva y la infraestructura, el envejecimiento y el estancamiento en el crecimiento poblacional, la elevada centralización de los mecanismo de asignación y utilización de las divisas, las limitaciones de la economía para enfrentar el déficit en la cuenta financiera de la balanza de pago, las retenciones bancarias de transferencia al exterior y el elevado monto de los vencimientos de la deuda, son problemas  reconocidos con justificaciones en ¨Los lineamientos¨ para el VI Congreso.

Pero conmociona el enunciado de que las diversas medidas adoptadas para enfrentarlo  ¨no han resuelto los principales problemas¨ y se exponen otras 6 para solucionarlos, que incluyen la búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento, incrementar la productividad del trabajo, recuperar la capacidad exportadora y reducir la elevada dependencia importadora.  Para lograr incentivar el trabajo y la elevación de la productividad se anunció la eliminación de ¨las plantillas infladas¨, lo que se traducirá en el desempleo hasta el VI Congreso de 500 000 trabajadores y en total 1 300 000 en tres años, simultáneamente se mantienen salarios muy bajos y altos precios–fundamentalmente las de venta en divisas, indispensables para mitigar las primeras necesidades-, y se abre el trabajo por cuentapropia con muchas limitaciones y altísimos impuestos.

En el plano externo, sin garantías para los inversionistas y comerciantes muy difícilmente se podrá lograr los objetivos. El futuro parece ligado a Venezuela y su ALBA, y a China que se posiciona en la extracción y refinación del petróleo de Cuba,  el turismo y la posible compra de tierras con derecho a 99 años.  En algunos casos las operaciones son triangulares. Los otros socios son Irán, Rusia, Argelia, Brasil, Angola y Viet Nam.  Parece que la independencia y la soberanía política seguirán comprometidas a la económica.

La ¨revolución socialista¨ en Cuba dura 51 años, los más fructíferos de la humanidad, incluido el acceso a la imprescindible Internet. Ese socialismo y su planificación han destruido todas las riquezas: la industria azucarera,  primera productora mundial y fuente de desarrollo socio-económico-cultural; infraestructura –también las viviendas- y hasta las frutas tradicionales, pero sobre todo los valores morales y cívicos.

La mayoría de los cubanos no conocieron la economía de mercado, pero sí están convencidos de que la existente no ha servido. No se puede actualizar, hay que cambiarla.  La iniciativa privada es vital para motivar la creatividad, complementar al Estado y comenzar a salir del caos.  Aun las autoridades tienen la posibilidad de no continuar llevando Cuba al Paleolítico.

La Habana, 23 de noviembre de 2010

Miriam Leiva, periodista independiente

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Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardios (Parte II)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado.  Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Como señaláramos en la primera parte, los propósitos del gobierno cubano son realizar modificaciones que le permita remontar la actual crisis, cada día más aguda, pero sin perder el control absoluto mantenido sobre la sociedad durante decenios.  Objetivo  imposible de lograr, debido a la acumulación de los problemas existentes, que no sólo son económicos y sociales, sino que abarcan la política, los valores éticos, la identidad nacional, la demografía, el medio ambiente y otros.

Las autoridades pretenden evitar las ¨concentraciones de riquezas¨, como ha reconocido el periódico Granma, y que los ciudadanos al alcanzar la libertad económica deseen obtener la libertad política en una Cuba democrática.  Eso se aprecia en la implantación de un elevado sistema tributario implantado al nuevo sector emergente, mucho más severo y limitante que el existente para las empresas estatales y las mixtas con capital extranjero.   Ejemplo de ello está en el impuesto por la utilización de la fuerza de trabajo que pagarán los trabajadores por cuenta propia, del 25,0% del salario de los trabajadores contratados, considerándose como remuneración mínima pagada a cada trabajador contratado ¨el monto equivalente a un salario medio mensual, incrementado en un 50,0%¨.  Se considera como salario medio mensual el vigente en cada provincia y el Municipio Especial Isla de la Juventud, en el ejercicio fiscal anterior, reconocido por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

En caso de contratarse más de 10 y hasta 15 trabajadores, se contempla como remuneración mínima pagada a cada trabajador el monto equivalente a dos salarios medios mensuales; y de contratarse más de 15 trabajadores, el monto equivalente a tres veces un salario medio mensual.  Con ello, y otros obstáculos, el Estado muestra su propósito de impedir el crecimiento del trabajo por cuenta propia y el surgimiento de pequeñas y medianas empresas (PYMES).

A esto se une que los gastos que podrán deducirse de los impuestos sobre los ingresos personales como máximo, y solo en el caso de los elaboradores y vendedores de productos alimenticios y transportadores de carga y pasajeros, podrán ser  hasta un 40,0% de los ingresos obtenidos en el año. En otras actividades, los gastos permitidos a deducir tendrán un porcentaje inferior,  llegando en algunos  oficios hasta únicamente el 10,0% de los ingresos anuales.

Otro ejemplo de las intenciones de limitar la iniciativa individual es la forma como se cobrará el impuesto sobre los ingresos personales.  De acuerdo a las ¨Normas¨, se determinarán por la suma de todos los ingresos devengados menos los gastos deducibles permitidos.  Para la determinación de la base imponible, se deducen además de los ingresos declarados los tributos pagados y el porciento por concepto de los gastos necesarios de la actividad de acuerdo a la siguiente escala progresiva:

UM: PESOS

INGRESOS NETOS ANUALES                                                                                        %

Hasta                      5.000.00                                                                                     Exento

El exceso de          5,000.00 hasta 10,000.00                                                            25

El exceso de        10,000.00 hasta 20,000.00                                                            30

El exceso de        20,000.00 hasta 30,000.00                                                            35

El exceso de        30,000.00 hasta 50,000.00                                                            40

El exceso  de       50,000.00                                                                                          50

 

Como puede observarse a partir de 50 000 pesos (2500 US dólares), existe una alta carga tributaria que unida a la existente para el pago por la utilización de fuerza de trabajo hará prácticamente imposible la capitalización indispensable para el crecimiento de los nuevos negocios. A esto se une la obligatoriedad de la contribución a la seguridad social, con el pago del 25,0 % de una base de contribución seleccionada por la persona en cuestión, en  una escala que va de de 350 a 2000 pesos.  La creación de una red de protección económica para los cuentapropistas es en principio algo positivo, pero resulta cuestionable el carácter compulsivo de la medida, mucho más cuando comienza a nacer el sector privado en un contexto sin la debida preparación y   con grandes dificultades de todo tipo.

A los frenos tributarios descritos y la carencia de un mínimo mercado mayorista donde los cuentapropistas pudieran comprar legalmente los productos necesarios para realizar sus actividades, se suman barreras administrativas tendientes a limitar el tamaño de los negociones y evitar el supuesto enriquecimiento de las personas. Así las capacidades de los restaurantes no podrán exceder a 20 comensales, ni las barberías a un numero pequeño de sillones, cuando lo que  requiere urgentemente la economía nacional es alentar a los ciudadanos emprendedores, así como   centros de trabajo prósperos y eficientes donde sean creados a la mayor velocidad posible puestos de trabajo para dar empleo a las personas que próximamente serán masivamente despedidas y que, a la medida que se desarrollen, contribuyan a la riqueza del país con el aumento del pago de impuestos que sirvan para el financiamiento de las necesidades sociales.

Continuará…

La Habana, Noviembre 17 de 2O1O

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

www. Reconciliacioncubana.com

 

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Cesantia Inmediata de 500,000 Trabajadores Sacude la Sociedad de Cuba

Más del 70% de los cubanos nacieron después de 1959, y constituyen casi el mismo porciento de la población económicamente activa.  Crecieron escuchando que debían sacrificarse hoy para crear una sociedad próspera.  Las carencias serían pasajeras.  Pronto  tendrían más que el litro de leche diario  comprado hasta los 7 años por el sistema de abastecimiento. Los padres lograrían derecho a recibir un apartamento si trabajaban en la microbrigada de construcción. Algún día habría juguetes fuera del racionamiento.  Desde pre-escolar juraron: ¡Pioneros por el comunismo, seremos como el Che! Tenían que repetir consignas, y mostrar agradecimiento porque a cambio recibían la educación y la salud pública “gratis”.

Así de generación en generación.  Vieron secarse los grandes planes lecheros y desaparecer la industria azucarera; los juguetes venderse en las caras tiendas en divisas; las microbrigadas detenerse; las viviendas y cuartos atestados con los ancianos y los nuevos vástagos; los ínfimos salarios y pensiones pagados en pesos sin valor real; las mentiras para disimular los productos “luchados” para “escapar”  en la bolsa negra;  las ideas oprimidas para llegar a la universidad de los “revolucionarios”, o lograr una “tarjera blanca”, el permiso de salida de Cuba, que muchos añoran porque el gobierno dice que “si no te gusta esto, te vas”.   Tantos perdieron la vida procurando cruzar el Estrecho de la Florida, tantos han sido jineteras o presos comunes por vender unas libras de leche en polvo.   Otros expresaron sus criterios y propusieron soluciones a los problemas nacionales y fueron condenados a larguísimas penas de prisión.  Muchos han fallecido por los rigores de las inhóspitas cárceles, y también hubo muertos en guerras por el mundo.

El poder absoluto detentado durante 51 años ahora acusa a los cubanos de ser vagos, recostado a papá Estado.  Pero  el paternalismo lo creó ese gobierno totalitario, que inculcó la espera y la inercia en seres humanos  imposibilitados de ejercer su voluntad y decidir sobre su presente para construir el futuro según sus capacidades, calificación y creatividad.  En esta sociedad de pobres económicamente, sin experiencia  de trabajo y quehacer político independiente,  con valores morales y cívicos trastocados, 500 000 ciudadanos están siendo privados súbitamente de empleo, por el prácticamente único empleador hasta el momento: el Estado.  En el curso de 6 meses, ellos y sus familias tendrán que comenzar a “luchar” totalmente desprotegidos.  En total será  un millón trescientos mil personas en  tres años, según anunció el presidente Raúl Castro el 2 de agosto.

No caben dudas de que la crisis económica, política y social imperante en Cuba demanda cambios abarcadores y rápidos.  Hasta Fidel Castro reconoció al periodista Jefferey Goldberg: “El modelo cubano no sirve ya ni para Cuba”.  Incluso la educación y la salud pública son un desastre. Mientras el gobierno se tomó largo tiempo para definir sus intereses y prioridades,  ahora se precipita sin crear condiciones previas para  los desempleados que no tienen ahorros para afrontar el despido.   Requieren  licencias para trabajos por cuenta propia o abrir pequeños negocios, pero mover la nueva economía privada no será fácil por la burocracia, la carencia de recursos y la oferta de insumos, así como tener que abrir un mercado para clientes con grandes necesidades, pero sin poder de compra.

Simultáneamente, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) no explica a los “disponibles”  sobre sus gestiones –no realizadas- con las máximas autoridades para prevenir lo ocasionado durante tantos años, y ahora ayudarlos a afrontar tan duro golpe. En su Pronunciamiento del 13 de septiembre, informó sobre las medidas del gobierno, y expuso que: “Hoy el deber de los cubanos es trabajar y hacerlo bien, con seriedad y responsabilidad, lograr el mejor aprovechamiento de los recursos de que disponemos, para así satisfacer nuestras necesidades… Para el movimiento sindical y los trabajadores prestar la máxima atención a la reducción de plantillas, al proceso de disponibilidad laboral y al empleo, y lograr la adecuada utilización de los recursos humanos resulta tarea insoslayable…Nuestro Estado no puede ni debe continuar manteniendo empresas, entidades productivas, de servicios y presupuestadas con plantillas infladas, y pérdidas que lastran la economía, resultan contraproducentes, generan malos hábitos y deforman la conducta de los trabajadores.  Es necesario elevar la producción y la calidad de los servicios, reducir los abultados gastos sociales y eliminar gratuidades indebidas, subsidios excesivos, el estudio como fuente de empleo y la jubilación anticipada”.

Y continuaba: “El éxito del proceso que ahora se inicia dependerá del aseguramiento político que desde el movimiento sindical y bajo la dirección del Partido los dirigentes sindicales demos previamente a las acciones que se deben emprender, y del consenso social que alcancemos  sobre la pertinencia económica y política de este paso.”  Anunció “…nuevas formas de relación laboral no estatal como alternativa de empleo: entre ellas están el arrendamiento, el usufructo, las cooperativas y el trabajo por cuenta propia, hacia donde se moverán cientos de miles de trabajadores en los próximos años.  Dentro del sector estatal solo será posible ir cubriendo las plazas que resulten imprescindibles, en labores históricamente deficitarias de fuerza de trabajo, como la agricultura, la construcción, maestros, policías, obreros industriales y otros…Favorecer que la organización sindical en cada nivel de dirección contribuya al cumplimiento de esta política garantizará la continuidad de la construcción del socialismo cubano…”

El Pronunciamiento más bien parece un llamamiento del Partido Comunista y el gobierno.  Sucede que la CTC es una organización financiada por el Estado, y su secretario general es miembro del Buro Político del único partido existente. Habría que suponer que en el proceso de “actualización del modelo económico” y la reducción de los 500 000 trabajadores se incluyan los presupuestos y  la burocracia de las supuestas organizaciones no gubernamentales, como la misma CTC, los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, y muchísimas otras, y sea  iniciada por el partido, la Unión de Jóvenes Comunistas, la Unión de Pioneros y otras entidades políticas, que además tienen serias dificultades para crecer y movilizar a sus miembros y la población.

Todas esas organizaciones deberían  afrontar junto al pueblo la difícil situación que le viene encima.  Los cubanos no deseamos mayores miserias  y suicidios, ni aumento de los robos y la inseguridad ciudadana.  Pero si no se abren rápidamente  las posibilidades de ganarse el sustento honestamente, podría provocarse grandes tensiones en la sociedad, que no pueden resolverse con la represión, para las que el gobierno tiene preparadas sus tropas antimotines. La responsabilidad primera es de quienes ocasionaron el desastre; los militares tiene el deber de ayudar a una solución pacífica, y todos tenemos que garantizar un proceso justo y de cooperación entre los cubanos.  Ya no está en juego la destrucción material de Cuba, sino de su pueblo: la existencia de la Patria.

La Habana, 14 de septiembre

Miriam Leiva, periodista independiente

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Ataduras Tradicionales Profundizan la Crisis Cubana

El 5 de septiembre concluyó la programación para entretener a niños, jóvenes y mayores durante el período vacacional.  Las  actividades culturales y la programación especial en la televisión,  indispensables para bajar la tensión social, fueron muy publicitadas.  El día 7 comenzó  el  curso escolar, diferido una semana para concluir la adecuación de locales para los preuniversitarios que ya no serán obligatorios en el campo y otros, así como reestructurar el sistema educativo, finalmente reconocido el desastre ocasionado durante décadas.

Pero la presencia física de Fidel Castro desde el 7 de julio ha sido lo más novedoso.   De las Reflexiones pasó a visitas, reuniones con científicos nacionales y periodistas extranjeros, y  la  presentación del libro  sobre su guerra de guerrillas.  Reunió el 3 de septiembre a  estudiantes, fundamentalmente universitarios, a sus pies con el Alma Mater de fondo para tener la satisfacción de disponer nuevamente de una multitud, y ser transmitido por las televisoras y los medios de prensa internacionales al advertir a la humanidad sobre el peligro de la próxima guerra atómica.

Mientras tanto, no se abordan esos temas en los hogares y las calles.  Los cubanos están agobiados por sus calamidades diarias y no vislumbran soluciones.  La gente se exaspera, las discusiones por asuntos baladíes son permanentes y todos comentan que existe gran agresividad. El intenso calor y el ocio influyen. La violencia doméstica y el alcoholismo crecen. Las colas para el transporte son inmensas en La Habana, y en el interior los coches y carretones tirados por caballos tienen ya hasta rutas establecidas y precios fijos, que los potenciales pasajeros procuran vulnerar para garantizar los viajes. Los pensamientos se entrelazan entre la escasez permanente de alimentos; el dinero que no alcanza para comprarlos, y mucho menos para adquirir los caros zapatos, mochilas y útiles escolares que los hijos deben llevar al iniciarse las clases.

Desde el gobierno se pide al pueblo mayores esfuerzos para ser más productivos, a cambio de desempleo, con el respaldo del secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, que no reclama la eliminación de la burocracia,  la eficiente gestión de los dirigentes y la urgente legalización del trabajo por cuenta propia para crear empleo, así como mejorar la economía familiar y del país.

La priorizada agricultura refleja  el caos generalizado por el entramado de intereses, incapacidad y ataduras de un sistema inflexible.   Quienes  han disfrutado de  cinco decenios de voluntarismo se resisten a perder sus prerrogativas,  mientras elevan murallas contra los que están conscientes de las necesidades de cambio y también  se estrellan contra  la imposibilidad de tomar decisiones y la incapacidad organizativa.  Reportajes en la televisión muestran miles de toneladas de plátanos,  boniatos, ajos y otros productos en deterioro porque no son recogidos por las empresas comercializadoras y los agricultores no pueden llevarlas directamente al mercado.  Los responsables de cooperativas, granjas y agricultores privados argumentan que se han esforzado por cumplir los compromisos, pero los alimentos no llegarán o lo harán en mal estado.  Además, se reconoce que no se avanza en la entrega de  tierras en usufructo debido a la demora burocrática y a que no se ha autorizado la construcción de instalaciones ni se venden insumos para poder acabar con la maleza (marabú) y realizar las labores.  Hasta ahora los máximos dirigentes de la esfera continúan inamovibles.

Para “resolver” los problemas de la población se ha continuado sacando los pocos productos que permanecían en el sistema de racionamiento, con apreciables incrementos de precios y los mismos salarios y pensiones.  Si bien la llamada Libreta de Racionamiento sólo alcanza para una semana o 10 días, y ha sido fuente de burocracia y corrupción, muchos cubanos con bajos ingresos económicos al menos tenían algo garantizado. La última novedad ha sido la eliminación de la venta racionada de cigarrillos a personas nacidas después de 1954, que afectará aún más a los ancianos que los revendían a un precio algo superior para mitigar sus estrechos presupuestos.

El empobrecimiento, la ausencia de oportunidades para mejorar el nivel de vida, el hacinamiento habitacional, la corrupción generalizada, la prohibición de cualquier iniciativa personal  y la pérdida de valores morales son caldo de cultivo para el  incremento de la ilegalidad y la delincuencia.  La solución no puede ser más represión y cárcel sobre todo para los jóvenes, negros y mestizos que ya constituyen el grueso de la población penal.

¿En qué sentido Silvio Rodríguez señaló que a revolución le sobra la R para tener  “evolución”?  ¿Pensaría en que el régimen se reinventara para garantizar la dinastía?  Si ese fuera el caso, mal futuro para los cubanos.  Más vale creer que deseaba “mudar de conducta, de propósito o de actitud; desarrollo”.

Actualmente las autoridades procuran recomponer su imagen internacional y atraer inversiones.  Sin embargo, ni las posiciones de fuerza ni las promesas de medidas idílicas tendrán sustentación, si no se abre la economía, se libera la creatividad y la pluralidad de opiniones.  Garantizar soluciones es responsabilidad de los altos dirigentes de Cuba y ya se ha perdido demasiado tiempo.

La Habana, 7 de septiembre de 2010

Miriam Leiva

Periodista Independiente

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Cuba Eleva a 99 Años el Derecho a Superficie para Inversiones Extranjeras

En un movimiento dirigido a alentar las inversiones extranjeras, las autoridades cubanas emitieron el Decreto-Ley No. 273 para modificar los artículos 221 y 222 del Código Civil, Ley No. 259 de 16 de julio de 1987.  Las modificaciones esenciales son que “el derecho de superficie puede concederse por un término de hasta 99 años. Cuando el derecho…se otorgue por un período inferior puede ser prorrogado hasta dicho término en virtud de la solicitud formulada por el titular, antes de la fecha de su vencimiento”.

Muchos analistas consideran con fundamento que el gobierno cubano está preparándose para  el eventual levantamiento por Estados Unidos de las prohibiciones a sus ciudadanos para visitar a Cuba.  Pronósticos  de especialistas de ese país vaticinan que durante el primer año viajaría un millón de personas, quienes poseerían una capacidad de gastos superior a la de los turistas actualmente  recibidos.

De hecho, la autorización  de la Administración Obama a los cubano-americanos ha significado un incremento apreciable en la cantidad de visitantes.  Según fuentes extraoficiales,  en el primer semestre de 2010 se recibieron 175 212 cubanos residentes en el exterior para un incremento del 35,4% con respecto a igual periodo de 2009. Representan el 12,6% de todas las llegadas, sólo superadas por los turistas canadienses, pero duplican las procedentes del Reino Unido que ocupan el tercer lugar.

Los atractivos turísticos cubanos inexplotados son considerables.  En 2009, arribaron 2,4 millones; volumen sustancialmente inferior a los recibidos en República Dominicana y Puerto Rico, que poseen menos  recursos naturales para competir  en la actividad, como áreas de costa y playa.

El  negocio turístico no radica en recibir personas, sino  obtener ganancias con una gestión racional y eficiente.   En las actuales condiciones, si llegaran millones de turistas norteamericanos la propensión marginal a importar crecería aún más. Cuba ha estado importando más del 80,0% de los alimentos consumidos; esto crecería adicionalmente, si se produjera un incremento sustancial del turismo, en particular el norteamericano acostumbrado a consumir productos de elevada calidad, sin que hubiera un correspondiente crecimiento de la oferta interna.  Similar necesidad podría ocurrir con los artículos de la industria manufacturera, cuyos niveles productivos presentes son inferiores al   50,0% de los existentes en  1989.  Por ello no sorprendería que  si se abriera el turismo norteamericano, paradójicamente podría suceder que los verdaderos beneficiados serian los granjeros y negociantes de alimentos de Estados Unidos, lo cual también ocurriría con los exportadores de otros países.

Hoy se considera la construcción de una poderosa infraestructura turística en Cuba, incluida la edificación de una docena de complejos con campos de golf, valorados en cientos de millones de dólares.  Se ha informado la existencia de cartas de intensión suscritas con España, Canadá, Gran Bretaña y hasta Viet Nam ha mostrado su interés en estos negocios.  De todas formas habría que importar gran parte de los recursos necesarios para esas construcciones, pero realmente el país tiene condiciones para participar en el suministro de materiales de calidad para las obras y sustituir un alto porcentaje de las importaciones inducidas.  Sería   una pena y una vergüenza que nuestra participación en esos procesos inversionistas fuera de figurantes y  aportadores de fuerza de trabajo, bellos panoramas naturales, superficie e insignificantes cantidades de recursos materiales.

La ampliación del derecho a 99 años es un paso correcto, aunque insuficiente si no es acompañada por la participación de la economía cubana de forma integral  en la creación de las estructuras  para convertir Cuba en un polo turístico importante, poder explotar adecuadamente las potenciales condiciones existentes y convertir esta actividad en la locomotora requerida por la economía cubana.  Para lograrlo resulta indispensable una nueva mentalidad económica y liberar las fuerzas productivas.  Es contradictorio que se eleve a 99 años el derecho de superficie a los inversionistas extranjeros,  pero se mantenga sólo a 10 años-renovable a otros 10, si se aprueba- el derecho de los usufructuarios nacionales a cultivar pequeñas parcelas agrícolas.

La Habana, 7 de septiembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

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¿Camino a las Reformas?

El presidente Raúl Castro al resumir la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular el 1 de agosto creó nuevas esperanzas para las reformas que urgentemente necesita la sociedad cubana.  Su anuncio sobre la ampliación del trabajo por cuenta propia, decidido en el consejo de ministros el 16 y 17 de julio, así como la flexibilización para que pueda contratarse en ese marco fuerza laboral y comercializarse algunas producciones,  podría  significar el inicio de la liberación de las fuerzas productivas en Cuba.

La total eliminación del tabú sobre la contratación de fuerza de trabajo tiene gran significación, pues  sentaría las bases  para el establecimiento de pequeñas y medianas empresas (PYMES), que al mismo tiempo de ser fuente de empleo y  generación de  bienes y servicios rentables, aportarían  flexibilidad a  la economía, además de contribuir al presupuesto nacional a través  del pago de impuestos. Ese esquema empresarial no requiere los enormes subsidios que actualmente demanda la inmensa mayoría de las empresas estatales, sino que aportaría al financiamiento de la seguridad social y otros gastos, así como la sustentación de los modelos vigentes de salud pública y educación; actividades que deben mantener su gratuidad y sobreponerse al deterioro de los últimos años con el aumento de la calidad y la eficiencia.

Claro está, habrá que esperar la aplicación de las medidas para conocer su verdadero alcance.  También deberán ser complementadas para que puedan dar los beneficios esperados, entre otros con la creación de un mercado mayorista y mecanismos flexibles que permitan recibir desde el exterior suministros y, eventualmente, recursos financieros mediante créditos, donaciones y otros mecanismos, para su funcionamiento y desarrollo. Asimismo, resulta indispensable un sistema de leyes que con transparencia dé garantías e impida el retroceso del trabajo por cuenta propia y la eventual creación de las PYMES.

Estos proyectos seguramente afrontarán tentativas para impedir su desarrollo  desde los sectores del gobierno y el partido comunista que mantienen una posición opuesta al cambio, temerosos de que afecte sus posiciones actuales en la sociedad, y la hegemonía y  los privilegios que durante tantos años han mantenido.

El general Raúl Castro se refirió además al inicio de un programa de racionalización del personal sobrante en los centros de trabajo, que podría abarcar a 1 300 000 personas, aproximadamente el 25,0% de la fuerza de trabajo empleada.  Anunció una primera fase a ejecutar en los organismos de la administración central del estado, con la modificación del tratamiento laboral y salarial a los “trabajadores disponibles e interruptos”, al suprimirse según acotó: “…los enfoques  paternalistas  que desestimulan la necesidad de trabajar para vivir y con ello reducir los gastos improductivos, que entraña el pago igualitario, con independencia de los años de empleo, de una garantía salarial durante largos períodos a personas que no laboran.”

Esa racionalización, unida al aumento de la actividad privada en la economía con su posibilidad de contratación de fuerza de trabajo, refleja una visión oficial más integral de la problemática económica nacional y podría significar cambios estructurales y de concepto serios, si se aplicaran las medidas de manera consecuente. La reducción de ministerios e instituciones innecesarias, colateralmente,  conllevaría una beneficiosa descentralización y facilitaría aumentar la  toma de decisiones  en las empresas, o a nivel  provincial y municipal, con la disminución  del burocratismo.

Por esas razones se requeriría de todos los cubanos de buena voluntad, por encima de diferencias ideológicas, un frente común para que las medidas se apliquen y amplíen.  La tarea central en estos momentos es defender los cambios y propiciar su avance para provecho del pueblo.  Ciertamente existen muchas dificultades, pero no es menos real que en la sociedad cubana existen muchas reservas inexplotadas que pueden ser utilizadas.  La comunidad cubana en el exterior puede ser fuente importante de recursos y experiencias; en primer lugar, deben establecerse políticas dirigidas a que las remesas recibidas puedan  utilizarse en un alto porcentaje para invertirlas en el trabajo por cuenta propia y las PYMES.  Por supuesto, el gobierno deberá dar garantías para el funcionamiento de estas actividades. Paralelamente, podría ofrecer estímulos cambiarios y fiscales para las remesas destinadas a esos fines.

Resulta evidente que la ampliación del trabajo por cuentapropia por si solo no sería suficiente para dar empleo a 1,3 millón de personas. Pero sí sería un buen comienzo para el desarrollo de las PYMES, así como también estarían creándose mejores condiciones para la necesaria inversión extranjera, sin desestimar los proyectos que pudieran desarrollarse en cooperación con compatriotas residentes en el exterior. Para lograr este objetivo en las magnitudes que el país requiere,   deben mejorar también las relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea y otros países.

Adicionalmente, resulta indispensable incrementar el respeto a los derechos humanos y aplicar medidas encaminadas a la paulatina democratización de la sociedad.  Sería absurdo ver estos requerimientos como presiones externas, cuando son en realidad imperiosas necesidades internas.  La ratificación de los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos, y Económicos, Sociales y Culturales por la Asamblea Nacional del Poder Popular será indispensable, así como  la correspondiente modificación de la legislación nacional; en primera instancia el Código Penal, la  eliminación de la “Peligrosidad” y  la Ley 88 sobre la “Protección de la Independencia Nacional y la Economía” de franco contenido totalitario.

Igualmente es perentoria la flexibilización de los mecanismos migratorios vigentes. En primer término debe cesar el requerimiento de permiso de salida a los cubanos mediante la llamada “tarjera blanca”, y la imposición de salida definitiva a algunos. Resulta apremiante la creación de un ambiente de reconciliación y respeto a las opiniones de todos los ciudadanos, para que, en un contexto civilizado y responsable, puedan aunarse voluntades y alcanzar  compromisos promovedores del progreso nacional.

La Habana, 5 de agosto de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodistas Independiente

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Una Nueva Decepcion

Como pocas veces, la inmensa mayoría del pueblo cubano esperó este aniversario del 26 de julio, el 57 del asalto a los cuarteles Moncada de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo. No es que el fervor revolucionario sea grande, ya apenas existe debido a tantas frustraciones, sino que se esperaba que el Presidente Raúl Castro anunciara las reformas urgentemente requeridas por Cuba para emerger de la asfixiante crisis.

El General ni siquiera habló. Encargó el discurso a José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente del Consejo de Estado, cargado de viejas citas y consignas para destacar que continuarán “el estudio, el análisis y la toma de decisiones que conduzcan a superar nuestras insuficiencias en todos los ordenes, y perfeccionar nuestra sociedad.” Por tanto se sigue dando largas a las reformas, después de que el 26 de julio de 2007, hace tres años, en acto similar en Camagüey, Raúl Castro reconoció la necesidad de reformas estructurales y de concepto.

El veterano funcionario añadió: “No nos conduciremos por campañas de la prensa extranjera. Proseguiremos con sentido de responsabilidad, paso a paso, al ritmo que determinemos nosotros, sin improvisaciones ni precipitaciones. …Cambiando lo que deba ser cambiado en este momento histórico, pero sin aceptar jamás presiones externas ni menoscabo alguno a nuestra soberanía.” Como si no fuéramos los cubanos los primeros interesados en aplicar transformaciones que nos saquen del atolladero al que nos ha conducido un sistema disfuncional, y el obstinado egoísmo de personas sólo interesadas en preservar el poder absoluto por tanto tiempo disfrutado, aunque ello signifique miseria y sufrimiento para el pueblo.

Resulta contradictorio que se siga hablando de defensa de la soberanía nacional, cuando el país está en bancarrota y ni siquiera se puede reintegrar el dinero depositado en cuentas nacionales por entidades extranjeras, lo cual ha llevado la nación a un completo descredito, y la ha hecho más dependiente del desgobierno de Hugo Chávez, con los compromisos y peligros resultantes para nuestra soberanía.

Cuba, precisamente por la absurda política económica mantenida durante 51 años, ha quedado aislada en el contexto internacional, con la única opción de la “unión económica” con el país que tiene uno de los índices de inflación más alto del mundo -el mayor de Sudamérica, más del 30,0%-, desabastecimiento generalizado, impactante inseguridad ciudadana, y tres años consecutivos de decrecimiento del PIB. Con colosales recursos petroleros en momentos de altos precios del oro negro, es una increíble paradoja, que refleja el nivel de estulticia e incapacidad de la administración de Chávez. La desesperada crisis económica iniciada a comienzos de la década de 1990 ha lanzado a los cubanos al regazo de este Juan Vicente Gómez del siglo XXI.

Esperamos que en la sesión de la Asamblea Nacional a celebrarse el 1 de agosto, las autoridades cubanas despierten de su letargo y comprendan que ya se acabó su tiempo. Es hora de actuar ante una crisis que incluso amenaza nuestra existencia como nación.

La Habana, 27 de julio de 2010

Oscar Espinosa Chepe, Economista y periodista independiente

* Foto tomada de: http://cubajournal.blogspot.com

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