11 May, 2021 15:43

CARNE Y LA LECHE BOVINAS LIBERADAS EN CUBA?

“Ahora, los campesinos pueden consumir la carne de su propio rebaño”, fue la sutil definición de una directiva de una cooperativa de créditos y servicios (CCS) de Sancti Spiritus, reportada por Radio Reloj el 6 de mayo.

El procedimiento para el sacrificio, el consumo y la comercialización de las carnes de ganado bovino por los productores agropecuarios fue establecido mediante la Resolución No. 139/2021, asi como el procedimiento para la comercialización de la leche fresca de vaca, búfala, cabra y sus derivados por la Resolución No. 140/2021 del Ministro de Agricultura, respectivamente, incluidas en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 49 del 4 de mayo, que entrarán en vigor 30 días después de su publicación. Esos documentos se esperaban desde la publicación del Decreto No. 35 “De la comercialización de productos agropecuarios”, del 19 de marzo de 2021.

El gobierno de continuidad pretende hacer borrón de los 42 años de persecuciones y cárcel, y cuenta nueva con sus medidas para “destrabar las fuerzas productivas y dinamizar el sector”. Ahora se reconoce los derechos inherentes a la propiedad sobre el ganado bovino y caprino. Varios años más de buena voluntad y denodado trabajo deberán transcurrir, antes de que los guajiros puedan disponer de algunas de sus reses, cuando la crianza se dificulta por la carencia de piensos, insumos y combustible, al unísono con las sequias, huracanes y otras calamidades naturales. Los mecanismos y niveles de control se perfeccionan y aumentan.

El productor podría sacrificar para el consumo y comercialización, 1 animal de cada 3 que incremente en su rebaño, que serían añojo, torete y toro, y las hembras de desecho no aptas para la reproducción, previa certificación de la autoridad competente. Para ello, deberá estar inscrito en los Registros de la Tierra y de Control Pecuario, y haber cumplido los compromisos del encargo estatal en los contratos de compraventa de la leche y la carne. Las solicitudes de autorización se presentarán a las delegaciones municipales de la Agricultura, y los sacrificios deberán realizarse en los mataderos de esas instancias. Los propietarios podrán vender en el matadero, la red especializada aprobada por los gobiernos municipales, las entidades del turismo, la red de tiendas, el mercado en moneda libremente convertible, la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, y otros destinos autorizados.

En cuanto a la comercialización de la leche fresca de vaca, búfala, cabra y sus derivados por calidades, los precios son establecidos por el Consejo de Ministros. Entre los objetivos esgrimidos para emitir las autorizaciones está reconocer los derechos inherentes a la propiedad sobre el ganado bovino y caprino; estimular los esfuerzos de los productores para producir y vender la leche fresca; brindar a la población productos lácteos a precios por acuerdos; y promover el acceso de los productores a los diferentes mercados. Las empresas lácteas y de comercio minorista pueden contratar directamente la compraventa.
Los productores de leche de vaca contratada, que no puedan entregar la leche fresca por la distancia existente entre el lugar de su producción y donde se acopia, la podrán convertir en queso, cuyo precio será pactado según su calidad. Los productores contratarán la leche de cabra y búfala con la Empresa Láctea para cubrir dietas especiales, de acuerdo con las necesidades del territorio. La comercialización puede realizarse en las entidades del turismo, la red de tiendas, mercado en moneda libremente convertible, la Zona Especial de Desarrollo del Mariel y otros autorizados al efecto.

El sacrificio ilegal de ganado mayor y la venta de sus carnes con sanciones de hasta 20 años de prisión, fue incluido en el Código Penal en vigor desde noviembre de 1979, que sustituyó al Código de Defensa Social promulgado en 1936. En 1989 se modificó el documento, pero se mantuvieron altas condenas. Los propietarios han requerido autorización para sacrificar su res, por lo que muchos fueron multados y encarcelados incluso por muerte accidental del animal o la matanza realizada por ladrones que se llevaban la carne para venderla en el mercado ilícito.

El total de ganado vacuno es 3 817 000, de ello 552,900 estatal; No estatal 3 264 800, de ello 328,300 Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), 118 400 Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA), 2 818 100 privados, según el Anuario Estadístico ONEI 2019. Sin embargo, la cantidad real se desconoce debido a los “prestamos” entre las entidades ante inspecciones de autoridades estatales, aunque sí es evidente la disminución sostenida por muerte debido a la carencia de alimentos, agua y otras causas. El gobierno ha reconocido la imposibilidad de recuperar la ganadería a corto plazo, por el desmedro y la elevada inversión económica indispensable. Actualmente se estimula la cría de ganado menor, pero está a un nivel muy incipiente.

La carne roja, la leche y el queso, a altísimos precios y surtido limitado, pasaron de la venta en pesos convertibles (CUC), a la oferta en moneda libremente convertible (MLC), o sea dólares. Los niños no escucharán los grandes planes de Fidel Castro y las promesas de un vaso de leche diario después de los 7 años realizado por Raúl Castro.

Los delitos y sufrimientos ya no lo son por obra y gracias de las conveniencias coyunturales, nadie pedirá excusas a las familias rotas ni recompondrá los daños morales y las dolencias físicas.

La Habana, mayo de 2021
Miriam Leiva
Periodista Independiente

Publicado en cubanet.org

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