30 January, 2021 01:39

SIN AZUCAR NO HAY PAIS
La zafra azucarera 2021-2022 está en marcha, luego de realizarse la zafra chica en noviembre y
diciembre. En total 38 centrales deberán producir un millón de toneladas de azúcar
aproximadamente, como en años anteriores. Ese monto escasamente alcanzará para cubrir el
consumo nacional racionado y cumplir el compromiso con China.
El vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, quien preside el Grupo Temporal para
elevar los rendimientos de la agroindustria azucarera, recorre los ingenios con exhortaciones
políticas, que no logran recomponer la descapitalización humana y material ocasionada en 2002,
con el cierre del 60% de los 156 centrales existentes, sus plantaciones y caminos.
La destrucción de la principal industria, fuente de la cubanidad, provocó el éxodo de los bateyes,
con la dispersión de la fuerza de trabajo nutrida por la tradición y la experiencia. En años
recientes, el gobierno ha declarado la agroindustria como un sector estratégico por poder
sustentar su propio desarrollo, tener una materia prima renovable, capacidad de aportar energía
eléctrica, seguridad de exportar todo el azúcar y miel que produzca, ser fuente de empleo en el
área rural y la actividad económica fundamental de 50 municipios del país, según AZCUBA.
Al visitar el central Uruguay de Jatibonico, Sancti Spiritus, uno de los mayores en el país, Valdés
Mesa expresó que se proponen hacer una zafra corta, pero eficiente, a diferencia del año anterior
ahora van a tener los recursos, la cadena de incumplimientos tienen que romperla y empezar la
recuperación, reportaron los medios nacionales el 16 de enero.
Malos augurios emite el retraso de la puesta en macha del ingenio Ciro Redondo, convertido en
el más moderno del país mediante una inversión complementaria a la primera bioeléctrica
realizada por la empresa mixta Biopower S.A, muy publicitada. La bioeléctrica ya ha generado
corriente eléctrica con el empleo de marabú, pero no con bagazo. El principal problema que
impide la sincronización del central es el alto contenido de sílice del condensado que debe
suministrar a la bioeléctrica, que los especialistas estiman deberá solucionarse en el proceso de
puesta en marcha, que permitirá la limpieza de las tuberías. El central debería fabricar unas
73 000 toneladas métricas de azúcar durante la zafra, y el atraso en la arrancada representa unas
15 000 toneladas. En tal sentido, Valdés Mesa, expresó que no puede suceder que nuevamente el
Ciro Redondo quede sin moler caña, pues es necesario su aporte para amortizar los
financiamientos.
En Villa Clara, Valdés Mesa dijo que la primera prioridad es la siembra de caña y elevar los
rendimientos agrícolas, pues no se superan las 37 toneladas por hectárea; y que en los últimos
cinco años se ha perdido el equivalente de uno. Llamó a asegurar una mejor zafra azucarera y a
perfeccionar la contratación en la agricultura para cumplir los planes de azúcar, alcoholes y
mieles, y elevar los aportes de energía al Sistema Eléctrico Nacional. Actualmente el
rendimiento agrícola promedio en Cuba es de unas 40 t/caña/ha, pero hay lugres donde se llega a
las 30t/caña/ha con dificultad.
En Matanzas, el vicepresidente manifestó que no se trata de producir a toda costa y costo, sino
eficientemente, y que las unidades productivas azucareras no pueden sostenerse solo de la caña,sino avanzar en la diversificación de las producciones de alimento animal, el desarrollo de los
materiales de la construcción, la prestación de diversos servicios, con lo cual se reducen los
costos de producción. En el central México, él visitó un centro de producción de raspadura de
guarapo de la caña, extracción de aceite de ajonjolí y numerosos platos preparados con masa de
yuca. Esos productos son destacados como novedoso por la prensa, pues la raspadura
desapareció de la vida cotidiana cubana desde hace muchos años, y actualmente se fomenta el
ajonjolí y la yuga por la escasez de alimentos, a pesar de que ellos mismos son escurridizos.
Los problemas en la producción azucarera cubana en general son el bajo aprovechamiento de la
norma potencial del central, el alto tiempo perdido, la inestabilidad de la fuerza de trabajo, la
calidad de las reparaciones, la obsolescencia tecnológica, la falta de recursos, la insuficiente
cantidad de caña y del transporte cañero, la baja productividad de los equipos, los problemas de
dirección y la deficiente organización, según reconoce Azcuba. Las deudas a los productores
cañeros y el bajo precio de la caña han confluido con la escasez de equipos, fertilizantes,
herbicidas y otros insumos, por lo que el gobierno permitió la renegociación de las deudas y el
incremento del precio de la caña, asi como los subsidios a las pérdidas de los centrales.
Cienfuegos fue la única provincia que completó el plan de producción de azúcar en la zafra chica
por 8 320 toneladas, con favorables indicadores de eficiencia. Los tres ingenios en operaciones,
14 de Julio, Antonio Sánchez y Ciudad Caracas, son los más destacados a nivel de país, según
Azcuba.
La Zafra 2021-2022 parece tan agónica como sus predecesoras, aunque todavía no han
comenzado las inculpaciones a la sequía, el exceso de lluvia o algún fenómeno meteorológico.
La situación de la agroindustria azucarera es una tragedia imperdonable.
La Habana, 20 de enero de 2021
Miriam Leiva
Periodista Independiente.

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