ESCOLLOS Y POSIBILIDADES \RELACIONES CUBA-ESTADOS UNIDOS

• LA PRIMAVERA DE CUBA • NÚMERO 22 • poimpres

Miriam Leiva

Periodista independiente

Para adoptar decisiones hacia un determinado país es fundamental relacionarse con la sociedad para escuchar sus opiniones, necesidades y aspiraciones. En las naciones cerradas, una vez lograda la entrada, resulta muy difícil acceder a una información veraz y objetiva, tanto por las prohibiciones a los funcionarios de todos los niveles, como por el miedo de los ciudadanos a expresarse, sabiendo que pueden ser escuchados por los órganos represivos. De ahí el imperativo de no autoaislarse.

Los diplomáticos del gobierno de Cuba en Washington disfrutan de las amplias posibilidades que ofrece la democracia. A pesar de tener limitado el desplazamiento a cierta distancia, pueden acceder a los políticos, empresarios, académicos, artistas, activistas de los más disimiles intereses y organizaciones no gubernamentales, y muchos otros. Igual ocurre con los acreditados ante la Organización de Naciones Unidas en Nueva York. Incluso pueden promover campañas para liberar a los 5 cubanos condenados como espías. En eso aventajan a los diplomáticos norteamericanos en La Habana, que no son recibidos por los funcionarios oficiales, ni pueden reunirse libremente con representantes de las diversas esferas de la sociedad. Sus encuentros con pacíficos activistas de derechos humanos, periodistas independientes u otros integrantes de la sociedad civil son catalogados de subversivos.

Indudablemente, las autoridades cubanas se han servido del embargo norteamericano, al que llaman bloqueo, para justificar la represión y las desacertadas políticas, notablemente la debacle económica resultante de la pérdida de la muy millonaria subvención de los países de la órbita soviética, así como la incompetencia luego de lograr el enorme financiamiento de Hugo Chávez. Hipócritamente demandan el fin del bloqueo, cuando en realidad han hecho todo lo posible para que se mantenga y hasta se refuerce. En cada oportunidad que un presidente norteamericano ha propiciado relajar la tensión, desde La Habana han promovido un choque.

El presidente Barack Obama había restituido las conversaciones sobre temas migratorios, el envío mayor de remesas y más visitas de cubano- americanos en abril de 2009 cumpliendo una promesa electoral; en la Cámara de Representantes y el Senado de Estado Unidos avanzaban las propuestas de leyes bipartidistas para levantar la prohibición a los norteamericanos para viajar a Cuba; y se auguraban otros avances teniendo en cuenta que Raúl Castro había expresado la disposición de entablar conversaciones, cuando el Gobierno cubano apresó al contratista Alan Gross en diciembre de 2009, manteniéndolo sin cargos hasta febrero de 2011 y con el inicio del juicio del 4 de marzo. Uno de los motivos más probables: impedir muchos miles de estadounidenses conversando con los isleños. La diplomacia pueblo a pueblo no gusta al totalitarismo cubano, a pesar de que casi la mitad de los alimentos que importa viene del lado opuesto del Estrecho de la Florida, convirtiendo a ese país en el quinto socio comercial de bienes.

Pero la actual sabiduría norteña no se ha rendido ante la astucia desplegada durante más de 50 años desde la orilla cubana. El presidente Obama continuó aplicando sus prerrogativas discrecionales en marzo de 2010 para permitir ciertos servicios de comunicaciones por Internet, y el 14 de enero de 2011 al autorizar la ampliación del envío de remesas y visitas, incluyendo intercambios educacionales, religiosos y culturales de sus ciudadanos, así como la posibilidad de que más aeropuertos internacionales dieran servicios a viajes hacia y procedentes de Cuba.

Los dos años de la Administración Obama han tenido un impacto muy positivo en la opinión de la sociedad cubana, no solo por la simpatía personal hacia el mandatario, sino por el disfrute de exposiciones y artistas norteamericanos, así como las presentaciones de cubanos, incluidos algunos muy vinculados al régimen como Silvio Rodríguez, en lugares tan controversiales como Miami y tan prestigiosos como el Carnegie Hall en Nueva York.

En este período la situación interna cubana ha continuado deteriorándose y el benefactor Chávez no parece capaz de asumir el costo económico y político de aumentar el saco sin fondo. Asimismo, la actitud del pueblo ha cambiado drásticamente, poco a poco comenzó a expresar sus quejas por el incremento de las dificultades de la vida cotidiana, y progresivamente debido a la pérdida de credibilidad de las autoridades, el continuo incremento de los precios, el comienzo del despido por el Estado —casi único empleador— a 500 000 personas hasta abril con poquísima compensación por la seguridad social, la frustración ante la falta de garantías en las tierras entregadas en usufructo, y los nuevos permisos para el trabajo por cuenta propia de poca monta, con altísimos impuestos para que “nadie sea rico”, ni progresen las pequeñas o medianas empresas.

El ambiente muy crispado, posiblemente motivó el programa de televisión del 26 de febrero, que retomó las falsas acusaciones a la oposición pacífica de estar fomentada por el imperialismo yanqui, y el “destape” de dos agentes infiltrados, como vieja fórmula de intimidar a toda la población y desviar la atención de la crisis general.

La verdad pudiera encontrarse en las opiniones recogidas en las reuniones para analizar el Proyecto de Lineamientos para el VI Congreso del Partido Comunista. En el Consejo de Ministros Ampliado del 25 de febrero, el Presidente Raúl Castro anunció que se ajustaría el cronograma de ejecución del proceso de disponibilidad laboral (desempleo), mientras la opinión pública aguarda otras rectificaciones. La complejidad de la situación parece haber acelerado esa decisión, sin esperar el congreso en abril, y muchas personas sugieren que los sucesos en el Medio Oriente, en especial en Libia, han originado esas nuevas reflexiones.

Aunque Cuba es un país muy pequeño y empobrecido, con solo 11 millones de habitantes, para entender la complejidad actual que podría cambiar el rumbo de los pasados 52 años, se requiere conocer in situ y desarrollar una política proactiva. Desafortunadamente los representantes y senadores de origen cubano en Estados Unidos, no tienen contacto directo con nuestra realidad, y sus acciones con el interés por ayudar, en ocasiones son contraproducentes.

En ese contexto estuvo la Enmienda 61 a la Ley para la Aviación S.223, presentada el 10 de febrero por el senador Marco Rubio y copatrocinada por Bob Menéndez, a fin de impedir la autorización a nuevos aeropuertos para dar servicio relacionados con Cuba, que no progresó en el Senado, y luego Rubio la abandonó al parecer porque lesionaba a los electores, que de suspenderse no podrían abaratar sus gastos de viaje por la cercanía a esas instalaciones, o no lograrían los empleos fomentados por los nuevos servicios; las críticas de la Cámara de Comercio de Tampa, y que lo culpaban de favorecer el monopolio del aeropuerto de Miami.

Ojalá los legisladores cubano-americanos, que han tenido los méritos y las oportunidades de ascender a tan altos cargos, dejen de impedir medidas que impulsarían el intercambio entre nuestras sociedades y ayudarían a los cubanos de acá a progresar hacia la democracia y el desarrollo reconciliado de todos en beneficio de nuestro país.

Todavía el Presidente Obama tiene posibilidad de autorizar 10 asuntos adicionales mediante su poder ejecutivo, contemplado en las leyes vigentes para consolidar el embargo, empezado en febrero de 1962 por la Proclama 3447 del Presidente Kennedy, en particular por la Ley Helms-Burton de marzo de 1996. También se debería permitir a todos los norteamericanos viajar a Cuba, aunque la correlación actual en la Cámara de Representantes y la prioridad de otros temas parecen alejarlo.

Un paso muy importante para propiciar una atmósfera constructiva entre Cuba y Estados Unidos sería la liberación del contratista Alan Gross a 20 años de prisión, al menos aduciendo fines humanitarios como ha planteado, entre otros, el Reverendo Jesse Jackson y toda la sabiduría humana.

 

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