Archivo mensual: enero 2011

PARTE XXIII, CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XXIII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Como indicamos en el Artículo XXII de este análisis del proyecto de Lineamientos, la Política Energéticaes tratada en los Puntos del 222 al 234.

En el Punto 222 se precisa: “Elevar la producción nacional de crudo y gas acompañante, desarrollando los yacimientos conocidos y acelerando los estudios geológicos encaminados a poder contar con nuevos yacimientos, incluidos los trabajos de exploración en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Golfo de México”. Sin dudas la autosuficiencia energética es esencial para el desarrollo de la nación, y todo parece indicar, tanto por estimados nacionales como norteamericanos, que existen importantes reservas de petróleo y gas acompañante en la ZEE.

De acuerdo con los estimados cubanos las reservas alcanzan los 20 000 millones de barriles de petróleo, con una cifra también impresionante de gas acompañante. Los estimados norteamericanos son más moderados, pero indican cantidades también apreciables de reservas del crudo ascendentes a 5 000 millones de barriles. Si esto pudiera comprobarse y aprovecharse esta reserva, Cuba no sólo podría autoabastecerse, sino convertirse en exportadora del combustible.

Aunque actualmente se realizan negociaciones y se iniciarán exploraciones más detalladas en busca de petróleo y gas acompañante en 2011, sin renunciar a la cooperación con entidades de otros países, sería ventajosa la participación de compañías norteamericanas en esos proyectos. Estados Unidos cuenta con la tecnología más avanzada, y sus compañías estarían tan preocupadas como las cubanas en preservar el medio ambiente y evitar derrames de petróleo, ya que ambos países sufrirían directamente las consecuencias en caso de producirse accidentes. En cuanto al gas acompañante, se ha conocido recientemente de avances tecnológicos norteamericanos muy importantes, que refuerzan su posición de liderazgo en esta actividad.

Por supuesto, esto respalda la necesidad de mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. No puede olvidarse que en ese país existe la ventaja de contar con una fuerte comunidad de origen cubano que podría ayudar al entendimiento entre nuestros países para realizar una colaboración mutuamente ventajosa. Sería conveniente que el gobierno cubano considerara esa opción, no contemplada en los Lineamientos.

En el Punto 228 se plantea “fomentar la cogeneración y trigeneración en todas las actividades con posibilidades…”. Asimismo en el Punto 229 se indica “Potenciar el aprovechamiento de las distintas fuentes renovables de energía: se utilizará el biogás, la energía eólica, hidráulica y otras; priorizando aquellas que tengan el mayor efecto económico a corto plazo”.

En cuanto a la cogeneración, lamentablemente con la paulatina desaparición de la industria azucarera, motivada por decisiones gubernamentales incomprensibles, no sólo se ha reducido al máximo la producción de azúcar, sino también se ha impedido otras valiosas producciones y la generación de electricidad por la agroindustria azucarera a partir del aprovechamiento del bagazo y residuos agrícolas cañeros.

En el primer semestre de 2010, período fundamental de la zafra, la industria azucarera produjo el 5,1% de la generación bruta de electricidad. Posiblemente en 2011, al moler aun menos centrales (39 de 156 existente a comienzos de 1990), descenderá la producción. En los Lineamientos ni siquiera se menciona el etanol, un importante recurso mundialmente obtenido de la caña de azúcar, un producto para el cual hoy existen novedosas tecnologías para obtenerlo del bagazo y otros derivados del procesamiento de la caña. La recuperación de la industria azucarera podría contribuir al mejoramiento del balance energético nacional y constituirse de nuevo en un apoyo importante al desarrollo del país.

Un problema similar existe con la utilización de fuentes de energía renovable, en lo que Cuba se ha quedado atrasada, sin utilizar su potencia, sobre todo eólica y solar. En 2009, la producción de electricidad por estas fuentes alcanzó únicamente 3,6 Gigawatts/hora (GW/h=1 millon kilovatios hora), o sea 0,02% del total de la generación bruta de electricidad. Chile produjo 30,8 Gigawatts/hora, sólo de energía eólica en 2008. Asimismo ha decidido implementar ambiciosos planes para el aprovechamiento de la solar.

Hay que subrayar que por los avances tecnológicos logrados últimamente, cada día es más rentable la producción de energía eléctrica procedente de energías eólica y solar. La utilización de nuevos materiales en la elaboración de células fotovoltaicas por empresas norteamericanas ha aumentado la eficiencia hasta un 15,7%, según datos de The Economist. Ello ha estimulado el desarrollo de energía eléctrica a partir de la fuente solar hasta el punto de que Alemania produce hasta el 10,0% de su energía en días soleados por esa vía. Progresos sustanciales se aprecian en Estados Unidos y muchos países europeos, e incluso China se ha convertido en un gran usuario y exportador de equipamiento. Resulta lamentable que Cuba con gran potencial para producir energías solar y eólica se encuentre tan atrasada.

Las elevadas pérdidas en la transmisión y distribución de energía eléctrica son mencionadas en los Lineamientos. Según el Panorama Económico y Social. Cuba 2010, publicado recientemente por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), se perdió el 15,9% de la energía eléctrica generada en 2010, un aumento del 10,2% en relación con 2009. Las pérdidas en transmisión fueron del 4,3% y en distribución 11,5%. Especialistas consideran que siempre se pierde cierta cantidad de energía antes de llegar a los consumidores, sin embargo en Cuba el monto es excesivo, lo que ocasiona costos de generación muy altos y, el despilfarro del combustible importado. Es posible que en estas cifras de pérdidas estén incluidos abundantes fraudes y robos de energía, pero indudablemente el mayor peso lo tiene las malas condiciones técnicas del sistema electro- energético nacional.

Por malas decisiones gubernamentales, en años pasados se aplicó una política errónea denominada “Revolución Energética”, con excesivas compras de plantas emergentes electrógenas, agrupadas para funcionar como plantas sincronizadas al sistema eléctrico permanentemente, cuando están diseñadas para emplearse en caso de emergencia, sin atenderse otras opciones como la modernización de las plantas de procedencia soviética y checoslovaca, o avanzar en el desarrollo de fuentes de energía renovable. Es importante que esta política se rectifique.

En los Lineamientos se plantea prestar atención a la eficiencia energética en el Sector Transporte, lo que también está relacionado con el gran deterioro de las vías. Habrá que solucionarlo para que los vehículos puedan adoptar las velocidades óptimas para reducir el consumo de combustible. Además, el enorme atraso tecnológico del parque automotor y su deficiente mantenimiento en general originan consumos desproporcionados. La solución verdadera es la sustitución masiva y el establecimiento de métodos más modernos y eficientes de transportación, como podría ser la construcción en la ciudad de La Habana de sistemas de trenes subterráneos, lo cual actualmente resulta impensable por la falta de recursos. Igual situación de atraso tecnológico se presenta en la industria, en general, totalmente descapitalizada, y con desproporcionados consumos de energía.

Cuba requiere movilizar grandes capitales, que no tiene. Para ello, es indispensable comenzar a crear un país predecible, que ofrezca garantías para que los ciudadanos trabajen con tesón y los inversores extranjeros traigan sus capitales con confianza en el futuro. Esto no se puede lograr con el actual sistema ni poniéndole parches. Debe ser cambiado para que la esperanza retorne.

Continuará…

La Habana, 18 de enero de 2011.

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

completa: CARTA DE CONDOLENCIA A PRESIDENTE BARACK OBAMA POR TERRIBLES SUCESOS EN TUCSON, ARIZONA

La Habana, 12 de enero de 2011

Sr. Barack Obama

Presidente

Estados Unidos de América

Estimado Sr. Presidente:

Nos unimos a la conmoción y la tristeza de los familiares, el pueblo, el gobierno y Usted personalmente por el vil asesinato de 6 personas y las graves lesiones sufridas por otras en Tucson, Arizona el pasado 8 de enero.

La insana agresión contra la Sra. Gabrielle Giffords es realmente atroz, tanto por las lesiones físicas y las posibles consecuencias, como por el dolor ocasionado a su familia. Ella ha procurado alcanzar legislaciones avanzadas y de beneficio para los norteamericanos que se inscribirán en la historia de los logros de su país, como es la reforma del sistema de salud. Indudablemente, estos son tiempos difíciles para los legisladores con sentido humanista y Usted Presidente.

Estamos seguros de que Ustedes remontarán las adversidades y serán recordados por su contribución al desarrollo democrático de la sociedad de Estados Unidos. Nosotros nos esforzamos pacíficamente por lograr la democracia en Cuba, así como un clima de amistad y cooperación en las dos riveras del Estrecho de la Florida.

Reciba nuestro respeto y deseos de que obtenga éxitos en su responsable labor y en su vida personal junto a su hermosa familia.

Miriam Leiva

Activista de Derechos Humanos,Periodista Independiente

Oscar Espinosa Chepe

Prisionero de conciencia de los 75, condenado 20 años

y con licencia extrapenal por serias enfermedades

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

REPITO, CAMBIOS EN CUBA…. PARTE I

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE 1)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Con la publicación oficial de los instrumentos legales para la Implementación de la política sobre el ejercicio del trabajo por cuenta propia y los procesos de reducción de plantillas infladas y, posteriormente, del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social para aprobar en el VI Congreso del Partido Comunista a celebrarse en abril de 2011, el gobierno ha brindado elementos que ratifican que sus ideas para salir de la crisis se basan en medidas parciales e insuficientes, que no solucionaran los graves problemas existentes en Cuba.

Cuando se leen detenidamente esos documentos, se evidencia el propósito de realizar tardíos y pequeños cambios para mantener lo que en realidad constituye la fuente real de los problemas: un sistema absolutamente disfuncional y un régimen totalitario que ha llevado la nación al más completo desastre y a la incierta dependencia de factores externos. Esos documentos denotan que los cambios que se quieren hacer son para que en esencia todo siga igual y se garantice el poder omnímodo y los privilegios detentados por un grupo de personas durante 51 años, sin importar los crecientes sufrimientos de la población.

Esos documentos soslayan la verdadera génesis de los problemas y exponen medidas que se quedan a mitad del camino, llenas de limitaciones y prohibiciones. Repiten otras anteriores como la entrega de tierras en usufructo o el pago por resultado a los trabajadores, implementadas sin tener en cuenta una concepción integral de la economía. Los resultados de la entrega de más de un millón de hectáreas de tierra no han logrado el incremento de la producción agropecuaria, sino todo lo contrario. Hasta el 30 de septiembre de 2010, la caída ha sido del 5,1%, sin incluir el desastroso comportamiento de la producción cañera.

Todo debido a que el estrecho tutelaje estatal ha quedado intacto, bloqueando y desalentando las capacidades productivas, mientras Cuba continúa comprando en el exterior el 80,0% de los alimentos de la canasta básica. Similar ocurre en el ámbito salarial con el pago por resultado, al no eliminarse la excesiva burocratización en el sistema empresarial y sin garantizarse el fluido suministro de abastecimientos a los centros de trabajo, ni existir una correspondiente organización laboral.

Ahora se quiere impulsar la restructuración laboral, que abarcará el despido de 500 000 trabajadores en su primera etapa a finalizar en abril de 2011; el 10,0% de la fuerza de trabajo empleada. El proceso continuaría hasta completar 1,3 millón de persona, el 25,0% del total. Según la concepción gubernamental tendrán la opción ser ubicados en la construcción y la agricultura, o dedicarse al cuentapropismo que ahora se pretende ampliar. Indudablemente la reorganización de la fuerza de trabajo en Cuba es indispensable. Resulta imposible organizar los centros de trabajo con las plantillas infladas que no permiten incrementar la productividad, la eficiencia, la disciplina, y mucho menos el salario para que motive al trabajador, en un país donde equivale a 21 dólares aproximadamente como promedio mensual, según datos oficiales, y reconocido por el Presidente Raúl Castro ¨como insuficiente para poder vivir¨.

Sin embargo, el proceso de racionalización, demorado por tantos años, se quiere hacer de forma muy rápida ahora, sin la preparación adecuada para que pueda tener éxito ni la organización para que en un plazo tan breve se pueda reubicar una cantidad tan grande de trabajadores.

Reconocidos expertos, con cargos oficiales importantes durante muchos años, han señalado sus preocupaciones por tan amplio desempleo, cuando no se basa en un estudio técnico de organización del trabajo, y, como el Dr.Sc. Lázaro González Rodríguez, exviceministro del trabajo, publicó en un blog de Internet ¨el 90,0% de las normas de trabajo son elementales. Las empresas y demás entidades, en su inmensa mayoría, no han realizado durante los últimos años, estudios de organización del trabajo y, por tanto, cualquier balance de cargas y capacidades es erróneo…durante los últimos 20 años no se han preparado técnicos en organización del trabajo ni se le ha prestado atención a esta disciplina¨.

En ese escenario se plantea efectuar la racionalización con ¨comisiones de expertos¨, compuestas por 5 o 7 personas, elegidas en asambleas en los centros de trabajo, con el evidente propósito de responsabilizar a los trabajadores del complicado proceso de racionalizar la fuerza de trabajo, cuando se trata de una tarea que compete totalmente a la administración.

Las condiciones para recibir una cantidad tan grande de desempleados no se han preparado convenientemente. Ni siquiera existe un mercado mayorista para abastecer a los cuentrapropistas, por tanto no tienen dónde comprar los insumos en condiciones razonables para realizar las producciones y prestar los servicios. Por consecuencia tendrán que adquirirlos en las caras tiendas de venta en divisas o en el mercado negro que seguramente se ampliará ante la falta de previsión del Estado. Todo esto está unido a altas tasas de impuestos, en un país donde durante decenios fueron suprimidos todos los mecanismos tributarios, por lo que no hay una cultura al respecto.

El colmo de la falta de preparación del proceso se aprecia en contradicciones entre las decisiones tomadas para ampliar el cuentapropismo y artículos de la Constitución, que no ha sido reformada. Indudablemente, el anuncio del 1 de agosto por el General Raúl Castro de que se permitiría contratación de fuerza de trabajo por las personas decididas a ejercer el trabajo independiente es positivo. Sin embargo, no se ha modificado el Artículo 21, que establece: ¨Se garantiza la propiedad sobre los medios e instrumentos de trabajo personal o familiar, los que no pueden ser utilizados para la obtención de ingresos provenientes de la explotación del trabajo ajeno¨. Asimismo, cuando se despiden 500 000 personas, sin totales garantizas de un trabajo honrado, se choca con el Artículo 45: ¨El trabajo en la sociedad socialista es un derecho…lo garantiza el sistema económico socialista, que propicia el desarrollo económico y social, sin crisis, y que con ello ha eliminado el desempleo….¨.

Continuará…

La Habana, 17 de noviembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe, Economista y periodista independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

REPITO, CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS – (PARTE XIV)

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XIV)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

La política de ciencia, tecnología e innovación se trata en el proyecto de Lineamientos entre los puntos 122 y 128 con las usuales generalidades apreciadas en todo el documento. En Cuba, los principales obstáculos para el avance de estos decisivos aspectos para el progreso de una nación radican en la falta de recursos para invertir en investigación y desarrollo, así como la ausencia de un clima de libertad creativa, donde científicos y especialistas puedan sin temores promover sus talentos.

El acceso a los avances científico-técnicos, la libertad de contacto con homólogos en el mundo y de viajar, la utilización irrestricta de Internet y la posibilidad de emitir opiniones sin temor a ser represaliado son fundamentales para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. En Cuba el desarrollo de estas importantes materias está regido por instituciones que mantienen una gran centralización del proceso investigativo, enmarcadas en altos niveles de burocracia y dirigidas por jerarquías usualmente conformadas por decisiones políticas y de clientelismo, sin relación en muchas ocasiones con los niveles de calificación y experiencia necesarios para manejar asuntos de tanta complejidad como son los científico-técnicos. A esto se une un contexto crecientemente más difícil para el financiamiento de las investigaciones como consecuencia directa del agravamiento de la situación económica del país, y las prohibiciones para acceder a Internet por motivos fundamentalmente políticos.

Por otra parte, aunque los dirigentes cubanos continuamente tratan de ejercer como jueces y fiscales de toda la compleja situación internacional en materia del medio ambiente, la degradación generalizada del ecosistema de Cuba es altamente preocupante, sobre todo en el uso del agua y la permanente pérdida de fertilidad de los suelos, esencialmente a consecuencia del mal manejo a través de los años.

La ciencia debería priorizar en sus investigaciones y aplicaciones tecnológicas las vías para revertir esa situación, que de seguir agravándose impactarán terriblemente sobre la biodiversidad y la vida de la población. En el caso del agua, casi el 60,0% de la bombeada para ser utilizada no llega a su destino por el pésimo estado de las conductoras y tuberías de distribución. A esto se agrega una creciente contaminación de ríos y otros reservorios de agua para el consumo humano. El estado del agua en las bahías y el litoral también es nefasto, lo cual ha incidido en la reducción de la vida marina, afectando la actividad pesquera, y pone en peligro los atractivos turísticos.

En el caso de los suelos, de acuerdo con estadísticas oficiales el 14,9% de la superficie agrícola está afectado por la salinidad y la sodicidad, el 43,3% por erosión de fuerte a media, el 40,3% por mal drenaje, el 44,8% por baja fertilidad, el 69,6% por muy bajo contenido de materia orgánica, entre otros factores negativos. Esto ha resultado en que de una superficie de aproximadamente 8,7 millones de hectáreas estudiada por el Instituto de Suelos, sólo el 18,5% son muy productivas, el 16,1% productivas, el 18,5% poco productivas y 46,7% muy poco productivas. Esta gravísima situación no se aborda en los Lineamientos.

Otro problema grave actualmente es la falta de energía, por lo cual resulta indispensable priorizar la búsqueda de fuentes alternativas y renovables, en especial de procedencia solar, eólica y proveniente de la utilización de la caña de azúcar. También de suma importancia resulta la sustitución de la dependencia externa en materias primas para la alimentación animal, plaguicidas, fertilizantes.

Es paradójico que Cuba, pionera en la utilización de novedosas técnicas en América Latina (máquina de vapor, ferrocarril, telegrafía, telefonía, televisión) hoy se encuentre atrasada en la región en el empleo de la energía eólica y solar, así como en la obtención y uso de combustibles como el etanol derivado del procesamiento de la caña de azúcar, producido actualmente por Brasil con el cual ha reemplazado ampliamente el combustible fósil en el transporte automotor e incluso aéreo.

La falta de recursos para la ciencia y la técnica parece difícil de resolver en los próximos años, dada la situación económica. Como alternativa se requiere fortalecer la colaboración científico-técnica, ya sea por la vía multilateral, en particular a través de los organismos especializados de Naciones Unidas, o de forma bilateral. Para esto último, el gran obstáculo es la tozudez y la intolerancia del gobierno cubano, y su renuencia a aceptar las prácticas usuales de convivencia internacional. Factor que impide la normalización de las relaciones con los países desarrollados, lo cual lastra el potencial de cooperación científico-técnica.

Nuestro país está a poca millas de la nación más avanzada del mundo en la ciencia, la tecnología y la innovación, por tanto en estos campos podría beneficiarse si se mejoraran las relaciones con Estados Unidos en un marco de respeto mutuo. Igualmente sería muy provechoso normalizar los vínculos con la Unión Europea y otros países desarrollados.

De seguir por el camino del enfrentamiento y el aislamiento, Cuba seguirá atrasándose en la ciencia y la técnica con consecuencias terribles para la propia supervivencia del país en un mundo cada vez más globalizados y competitivo.

Continuará…

La Habana, 7 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

REPITO, CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XIII)

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XIII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Del Punto 109 al 121 en el proyecto de Lineamientos se aborda la política inversionista a seguir en los próximos años. Las orientaciones y los buenos deseos expresados en los distintos puntos dejan a un lado el problema central de las inversiones en Cuba y de las posibilidades de detener el imparable proceso de descapitalización de la base productiva y la infraestructura: la falta de capacidad inversionista.

Actualmente Cuba no tiene apenas capacidad de ahorro ni posibilidades de conseguir en el exterior recursos financieros para comenzar el proceso de inversiones necesario. Incluso en los últimos tiempos se ha agudizado la caída de las inversiones, como resultado de la insolvencia que paulatinamente asfixia la economía. En 2009, las inversiones disminuyeron en un 15,0%, y similar situación ocurrió en el primer semestre de 2010, según cifras oficiales.

El retroceso inversionista ocurrió principalmente por la incapacidad para importar equipamiento. Por ello, para incrementar las inversiones a los niveles necesarios y poder detener la descapitalización imperante, el camino es la reforma radical de la economía, abandonando los tabúes que tanto daño han hecho. Sin un crecimiento productivo eficiente, que permita incrementar la capacidad de exportación y, por consiguiente, de pago, será imposible crear el ahorro interno para el proceso inversionista requerido, así como restaurar la confianza internacional hacia Cuba como destino seguro para invertir.

Por supuesto, como se expresa en el Punto 109, habrá que reordenar el proceso inversionista con el objetivo de que se: “erradique la espontaneidad, la improvisación, la superficialidad, el incumplimiento de los alcances, la falta de profundidad en los estudios de factibilidad y la carencia de integralidad al emprender una inversión”. Sin embargo, todo eso no se puede lograr hoy en una economía llena de carencias y escaseces, donde en primer lugar no hay seguridad sobre la llegada de suministros a las obras cuando se necesitan. Procurar la formación de capital fijo como un proceso aislado del conjunto de la economía conducirá a nuevos desastres y a la prolongación indefinida de la ejecución de las obras, con la consiguiente elevación de sus costos e inmensas pérdidas sociales.

Además, resulta indispensable dejar a un lado el monopolio estatal, en especial en las construcciones. La experiencia indica la necesidad de alentar la formación de entidades privadas, a las cuales se pudiera contratar o subcontratar obras bajo control público, sobre la base de compromisos establecidos en tiempo y forma en los contratos. En esta práctica de contratos y subcontratos en las nuevas obras no puede obviarse la participación de empresas extranjeras, que además de garantizar la calidad de las inversiones pudieran dejar en nuestro país buenas experiencias en la gestión de obras y tecnologías constructivas, incluso debido a estos últimos motivos podría ser factible en determinadas oportunidades la concertación de contratos llave en mano, sobre todo donde la demora de las terminaciones y la puesta en funcionamiento de inversiones traerían pérdidas muy altas para la economía.

Hoy la situación de Cuba en materia inversionista es muy grave. Como ha declarado el propio gobierno, una cifra aproximada del 60,0% del agua no llega a los consumidores. El 74,0% del área pavimentada de La Habana requiere reparaciones. Más del 40,0% de las viviendas está en malas o regulares condiciones. Alrededor del 16,0% de la energía eléctrica se pierde por las deficientes condiciones del sistema de transmisión y distribución. En la agricultura están en vías de desaparición los tractores y otros equipos. El transporte automotor tiene una situación crítica, en las grandes ciudades ha sido sustituido en alto porcentaje por vehículos tirados por animales. Los sistemas de alcantarillado no se han ampliado y las poblaciones han seguido creciendo, los existentes no han tenido un mantenimiento adecuado y por consecuencia funcionan deficientemente. Las fábricas en general poseen maquinarias muy anticuadas, muchas son las mismas existentes cuando fueron confiscadas a comienzos de los años 1960.

Como puede apreciarse, se requieren inversiones urgentes para afrontar un proceso al parecer imparable de decadencia, que amenaza hasta los cimientos de la nación cubana.

Continuará…

La Habana, 9 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

PARTE XII CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

En lo referido a la inversión extranjera, el Proyecto de Lineamientos omite la participación de la comunidad cubana en el exterior en la reconstrucción nacional. Un sector de nuestro pueblo que, con el otorgamiento de las garantías necesarias, podría ser fuente de importantes recursos financieros, tecnologías avanzadas, conocimiento y experiencia en la gestión de negocios y posibles nuevos mercados.

Esta posible iniciativa tiene positivos antecedentes en otros países, como las facilidades conferidas por China a nacionales asentados en ultramar, preferentemente en Taiwán, donde abandonando las diferencias políticas se han conseguido considerables volúmenes financieros que han contribuido al desarrollo del territorio continental.

Para lograrlo, en el caso cubano, habría que adoptar una política pragmática e inteligente de acercamiento a nuestros hermanos en el extranjero, muy en especial hacia la comunidad afincada en Estados Unidos, que además podría ser un puente para mejorar las relaciones con ese país, con enormes beneficios para nuestra economía. Ya la comunidad cubana allí constituye abrumadoramente la primera fuente de remesas a Cuba y la segunda en emisión de visitantes después de Canadá. Es una de las minorías más exitosas y está establecida fundamentalmente en la Florida, a pocas millas del archipiélago cubano.

Es tiempo de abandonar los antiguos rencores, sólo alimentados en ambas riberas del Estrecho por minorías desfasadas, para caminar hacia el entendimiento. Más allá de las diferencias e incomprensiones que puedan existir en determinados temas – todas superables a través de contactos y buena voluntad-, existe la realidad incontestable de que todos somos cubanos con el derecho y el deber de reconstruir nuestra patria común, el sitio donde están nuestras raíces.

Resulta lamentable que hasta este momento las autoridades cubanas persistan en negarse a establecer relaciones con organizaciones que han hecho propuestas concretas de colaboración, como el Grupo de Estudios Cubanos -Cuban Study Group -, e incluso otras con gran autoridad en la comunidad cubana en el exterior, que actualmente mantienen posiciones con propensiones dialogantes y respaldaron el levantamiento de la prohibición de los viajes de los cubano-americanos y el incremento del envío de remesas.

¿Si los comunistas chinos y el Kuomintang, separados por un mar de sangre, se han sentado a conversar para promover acciones en beneficio de su pueblo, por qué los cubanos dejando atrás los agravios no podemos hacer lo mismo? Las autoridades cubanas podrían dar el primer paso, al propiciar que las remesas provenientes para hacer inversiones tengan un trato preferencial en las tasas de cambio, impuestos y otros aspectos.

En cuanto a la colaboración internacional, en especial la brindada por Cuba, se requiere una seria revisión. Debe mantenerse una política de asistencia al exterior acorde con las posibilidades. Resulta absurdo querer dar lo que no se tiene. Por ejemplo, se están recibiendo miles de jóvenes extranjeros para cursar carreras universitarias, muchos de los cuales proceden de países con una situación económica significativamente mejor que la nuestra, mientras los centros universitarios limitan el acceso a los cubanos y realizan su labor educativa en situaciones precarias por falta de recursos.

En cuanto a los Puntos 105 y 106, es correcto la promoción de la colaboración por la vía multilateral, en especial con instituciones del sistema de Naciones Unidas, así como priorizar las relaciones con organizaciones de colaboración internacional, a fin de recibir el apoyo material y tecnológico en el desarrollo de objetivos para el aprovechamiento de las diversas fuentes de energías renovables, y en otros campos de mucha importancia para Cuba como podría ser la nanotecnología.

Sería muy provechoso el envío de jóvenes a estudiar en el exterior, escogidos por su rendimiento académico y talento. Un objetivo podría ser la promoción del intercambio con los países de Europa y Estados Unidos; en este último, estudiaban 671 616 estudiantes extranjeros, según datos recientes del Instituto de Educación Internacional (IEI) de Nueva York. Los países con mayor participación eran India (103 000), China (98 000) y Corea del Sur (75 000). Venezuela, con una situación tirante con Estados Unidos, tenía 4 600 estudiantes, un 5,0% más que en el período anterior. Por supuesto, para desarrollar una cooperación fructífera con Europa, Estados Unidos y otros países desarrollados, deberán existir relaciones normales con esas naciones, imposibles de lograr en las actuales circunstancias de continuados enfrentamientos.

Sobre la integración económica, en el Punto 7 se plantea “dar prioridad a la participación en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA)”. Si se estudian los intercambios comerciales con las naciones integrantes, puede constatarse que a excepción de Venezuela, lo logrado con los demás países es ridículo, y que no existen posibilidades reales para establecer vínculos de cooperación beneficiosa para ambas partes. Únicamente se han hecho algunas actividades en la salud y la educación, con financiamiento venezolano y asistencia técnica cubana, dadas las limitaciones de los receptores de la colaboración.

Sólo en Venezuela se han logrado apreciables niveles de cooperación por la sustentación de sus grandes disponibilidades de petróleo. Sin embargo, las perspectivas de desarrollo de la colaboración con ese país son muy inciertas, pues dependen de la permanencia del chavismo en el poder, para lo cual no existe ninguna garantía.

Continuará…

La Habana, 7 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

completo: CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XII) OSCAR ESPINOSA CHEPE

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

En lo referido a la inversión extranjera, el Proyecto de Lineamientos omite la participación de la comunidad cubana en el exterior en la reconstrucción nacional. Un sector de nuestro pueblo que, con el otorgamiento de las garantías necesarias, podría ser fuente de importantes recursos financieros, tecnologías avanzadas, conocimiento y experiencia en la gestión de negocios y posibles nuevos mercados.

Esta posible iniciativa tiene positivos antecedentes en otros países, como las facilidades conferidas por China a nacionales asentados en ultramar, preferentemente en Taiwán, donde abandonando las diferencias políticas se han conseguido considerables volúmenes financieros que han contribuido al desarrollo del territorio continental.

Para lograrlo, en el caso cubano, habría que adoptar una política pragmática e inteligente de acercamiento a nuestros hermanos en el extranjero, muy en especial hacia la comunidad afincada en Estados Unidos, que además podría ser un puente para mejorar las relaciones con ese país, con enormes beneficios para nuestra economía. Ya la comunidad cubana allí constituye abrumadoramente la primera fuente de remesas a Cuba y la segunda en emisión de visitantes después de Canadá. Es una de las minorías más exitosas y está establecida fundamentalmente en la Florida, a pocas millas del archipiélago cubano.

Es tiempo de abandonar los antiguos rencores, sólo alimentados en ambas riberas del Estrecho por minorías desfasadas, para caminar hacia el entendimiento. Más allá de las diferencias e incomprensiones que puedan existir en determinados temas – todas superables a través de contactos y buena voluntad-, existe la realidad incontestable de que todos somos cubanos con el derecho y el deber de reconstruir nuestra patria común, el sitio donde están nuestras raíces.

Resulta lamentable que hasta este momento las autoridades cubanas persistan en negarse a establecer relaciones con organizaciones que han hecho propuestas concretas de colaboración, como el Grupo de Estudios Cubanos -Cuban Study Group -, e incluso otras con gran autoridad en la comunidad cubana en el exterior, que actualmente mantienen posiciones con propensiones dialogantes y respaldaron el levantamiento de la prohibición de los viajes de los cubano-americanos y el incremento del envío de remesas.

¿Si los comunistas chinos y el Kuomintang, separados por un mar de sangre, se han sentado a conversar para promover acciones en beneficio de su pueblo, por qué los cubanos dejando atrás los agravios no podemos hacer lo mismo? Las autoridades cubanas podrían dar el primer paso, al propiciar que las remesas provenientes para hacer inversiones tengan un trato preferencial en las tasas de cambio, impuestos y otros aspectos.

En cuanto a la colaboración internacional, en especial la brindada por Cuba, se requiere una seria revisión. Debe mantenerse una política de asistencia al exterior acorde con las posibilidades. Resulta absurdo querer dar lo que no se tiene. Por ejemplo, se están recibiendo miles de jóvenes extranjeros para cursar carreras universitarias, muchos de los cuales proceden de países con una situación económica significativamente mejor que la nuestra, mientras los centros universitarios limitan el acceso a los cubanos y realizan su labor educativa en situaciones precarias por falta de recursos.

En cuanto a los Puntos 105 y 106, es correcto la promoción de la colaboración por la vía multilateral, en especial con instituciones del sistema de Naciones Unidas, así como priorizar las relaciones con organizaciones de colaboración internacional, a fin de recibir el apoyo material y tecnológico en el desarrollo de objetivos para el aprovechamiento de las diversas fuentes de energías renovables, y en otros campos de mucha importancia para Cuba como podría ser la nanotecnología.

Sería muy provechoso el envío de jóvenes a estudiar en el exterior, escogidos por su rendimiento académico y talento. Un objetivo podría ser la promoción del intercambio con los países de Europa y Estados Unidos; en este último, estudiaban 671 616 estudiantes extranjeros, según datos recientes del Instituto de Educación Internacional (IEI) de Nueva York. Los países con mayor participación eran India (103 000), China (98 000) y Corea del Sur (75 000). Venezuela, con una situación tirante con Estados Unidos, tenía 4 600 estudiantes, un 5,0% más que en el período anterior. Por supuesto, para desarrollar una cooperación fructífera con Europa, Estados Unidos y otros países desarrollados, deberán existir relaciones normales con esas naciones, imposibles de lograr en las actuales circunstancias de continuados enfrentamientos.

Sobre la integración económica, en el Punto 7 se plantea “dar prioridad a la participación en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA)”. Si se estudian los intercambios comerciales con las naciones integrantes, puede constatarse que a excepción de Venezuela, lo logrado con los demás países es ridículo, y que no existen posibilidades reales para establecer vínculos de cooperación beneficiosa para ambas partes. Únicamente se han hecho algunas actividades en la salud y la educación, con financiamiento venezolano y asistencia técnica cubana, dadas las limitaciones de los receptores de la colaboración.

Sólo en Venezuela se han logrado apreciables niveles de cooperación por la sustentación de sus grandes disponibilidades de petróleo. Sin embargo, las perspectivas de desarrollo de la colaboración con ese país son muy inciertas, pues dependen de la permanencia del chavismo en el poder, para lo cual no existe ninguna garantía.

Continuará…

La Habana, 7 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

REPITO: CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XII) OSCAR ESPINOSA CHEPE

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

En lo referido a la inversión extranjera, el Proyecto de Lineamientos omite la participación de la comunidad cubana en el exterior en la reconstrucción nacional. Un sector de nuestro pueblo que, con el otorgamiento de las garantías necesarias, podría ser fuente de importantes recursos financieros, tecnologías avanzadas, conocimiento y experiencia en la gestión de negocios y posibles nuevos mercados.

Esta posible iniciativa tiene positivos antecedentes en otros países, como las facilidades conferidas por China a nacionales asentados en ultramar, preferentemente en Taiwán, donde abandonando las diferencias políticas se han conseguido considerables volúmenes financieros que han contribuido al desarrollo del territorio continental.

Para lograrlo, en el caso cubano, habría que adoptar una política pragmática e inteligente de acercamiento a nuestros hermanos en el extranjero, muy en especial hacia la comunidad afincada en Estados Unidos, que además podría ser un puente para mejorar las relaciones con ese país, con enormes beneficios para nuestra economía. Ya la comunidad cubana allí constituye abrumadoramente la primera fuente de remesas a Cuba y la segunda en emisión de visitantes después de Canadá. Es una de las minorías más exitosas y está establecida fundamentalmente en la Florida, a pocas millas del archipiélago cubano.

Es tiempo de abandonar los antiguos rencores, sólo alimentados en ambas riberas del Estrecho por minorías desfasadas, para caminar hacia el entendimiento. Más allá de las diferencias e incomprensiones que puedan existir en determinados temas – todas superables a través de contactos y buena voluntad-, existe la realidad incontestable de que todos somos cubanos con el derecho y el deber de reconstruir nuestra patria común, el sitio donde están nuestras raíces.

Resulta lamentable que hasta este momento las autoridades cubanas persistan en negarse a establecer relaciones con organizaciones que han hecho propuestas concretas de colaboración, como el Grupo de Estudios Cubanos -Cuban Study Group -, e incluso otras con gran autoridad en la comunidad cubana en el exterior, que actualmente mantienen posiciones con propensiones dialogantes y respaldaron el levantamiento de la prohibición de los viajes de los cubano-americanos y el incremento del envío de remesas.

¿Si los comunistas chinos y el Kuomintang, separados por un mar de sangre, se han sentado a conversar para promover acciones en beneficio de su pueblo, por qué los cubanos dejando atrás los agravios no podemos hacer lo mismo? Las autoridades cubanas podrían dar el primer paso, al propiciar que las remesas provenientes para hacer inversiones tengan un trato preferencial en las tasas de cambio, impuestos y otros aspectos.

En cuanto a la colaboración internacional, en especial la brindada por Cuba, se requiere una seria revisión. Debe mantenerse una política de asistencia al exterior acorde con las posibilidades. Resulta absurdo querer dar lo que no se tiene. Por ejemplo, se están recibiendo miles de jóvenes extranjeros para cursar carreras universitarias, muchos de los cuales proceden de países con una situación económica significativamente mejor que la nuestra, mientras los centros universitarios limitan el acceso a los cubanos y realizan su labor educativa en situaciones precarias por falta de recursos.

En cuanto a los Puntos 105 y 106, es correcto la promoción de la colaboración por la vía multilateral, en especial con instituciones del sistema de Naciones Unidas, así como priorizar las relaciones con organizaciones de colaboración internacional, a fin de recibir el apoyo material y tecnológico en el desarrollo de objetivos para el aprovechamiento de las diversas fuentes de energías renovables, y en otros campos de mucha importancia para Cuba como podría ser la nanotecnología.

Sería muy provechoso el envío de jóvenes a estudiar en el exterior, escogidos por su rendimiento académico y talento. Un objetivo podría ser la promoción del intercambio con los países de Europa y Estados Unidos; en este último, estudiaban 671 616 estudiantes extranjeros, según datos recientes del Instituto de Educación Internacional (IEI) de Nueva York. Los países con mayor participación eran India (103 000), China (98 000) y Corea del Sur (75 000). Venezuela, con una situación tirante con Estados Unidos, tenía 4 600 estudiantes, un 5,0% más que en el período anterior. Por supuesto, para desarrollar una cooperación fructífera con Europa, Estados Unidos y otros países desarrollados, deberán existir relaciones normales con esas naciones, imposibles de lograr en las actuales circunstancias de continuados enfrentamientos.

Sobre la integración económica, en el Punto 7 se plantea “dar prioridad a la participación en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA)”. Si se estudian los intercambios comerciales con las naciones integrantes, puede constatarse que a excepción de Venezuela, lo logrado con los demás países es ridículo, y que no existen posibilidades reales para establecer vínculos de cooperación beneficiosa para ambas partes. Únicamente se han hecho algunas actividades en la salud y la educación, con financiamiento venezolano y asistencia técnica cubana, dadas las limitaciones de los receptores de la colaboración.

Sólo en Venezuela se han logrado apreciables niveles de cooperación por la sustentación de sus grandes disponibilidades de petróleo. Sin embargo, las perspectivas de desarrollo de la colaboración con ese país son muy inciertas, pues dependen de la permanencia del chavismo en el poder, para lo cual no existe ninguna garantía.

Continuará…

La Habana, 7 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

repito: CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XI)

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XI)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

En el proyecto de Lineamientos para el VI Congreso del PCC, el Capítulo III trata sobre la Política Económica Externa, con los Puntos del 68 al 108 dedicados al comercio exterior, deuda y créditos, inversión extranjera, colaboración e integración económica.

La situación de la económica externa es muy difícil desde hace mucho tiempo, y actualmente desesperada, al extremo de que existen grandes dificultades para devolver los fondos de empresas extranjeras radicadas en Cuba, depositados en los bancos nacionales, así como un serio agravamiento de las crónicas dificultades para pagar a los acreedores foráneos. Esto se debe al agotamiento de la economía que ha dado por resultado la extrema falta de capacidad para generar saldos exportables; lo cual, a su vez, limita las disponibilidades de divisas para comprar productos esenciales para el funcionamiento de la economía, creándose un perverso círculo vicioso.

El incumplimiento de los compromisos financieros, en momentos de serias dificultades económicas internacionales, ha restringido aún más las posibilidades de financiamiento externo, en una nación que no pertenece a ninguna institución crediticia internacional. Si se compara el comercio exterior cubano actual con el existente antes de 1959, es evidente su empeoramiento. Hay una reducción notable de los rubros de exportación tanto en número como en volúmenes. Hoy prácticamente no se poseen cantidades significativas de azúcar para ofertar e increíblemente es importada. Se carece de saldos exportables de melaza y cera de caña, café, vegetales, frutas tropicales, y productos manufacturados que eran exportados en pequeñas cantidades (químicos, textiles, fibras, sogas y cordeles de henequén y otros), elaborados por la incipiente industria nacional, que debían haberse desarrollado en los pasados 51 años.

La dependencia de Estados Unidos en el comercio exterior que había, se tornó en dependencia respecto a la Unión Soviética y otros mercados de Europa del Este hasta 1989, y en los últimos 15 años de Venezuela, basada en la importación de petróleo a precios preferenciales y financiamiento a largo plazo para determinadas obras a cambio de asistencia técnica fundamentalmente a través del envío de miles de especialistas, en especial en la esfera de la salud. Un esquema muy vinculado a las posibilidades del presidente Hugo Chávez de mantenerse en el poder.

Las cifras del intercambio comercial de bienes son desastrosas. En el período 2000-2009, el saldo del déficit en cada año más que duplicó el total de las exportaciones, con un nivel de cobertura de las importaciones por exportaciones del 32,2%. Mientras, las compras en el exterior han mantenido un ritmo creciente, imposible de sostener, por lo que en 2009 se recortaron drásticamente en 37,0%, con consecuencias dañinas en la compra de insumos básicos, equipamiento y alimentos.

El recorte de las importaciones por falta de capacidad de compra a todas luces se ha mantenido en 2010, con una incidencia muy negativa en la ya deteriorada oferta de alimentos básicos para la población, como arroz, frijoles, leche en polvo; el suministro de piezas de repuesto para el transporte, y diversos insumos para la agricultura y la industria, y la reducción de las inversiones, entre otros efectos negativos.

En los Puntos 69 y 70 de los Lineamientos se llama a diversificar los destinos de los bienes y servicios exportables, así como su estructura, lo cual resulta imposible si no se incrementa la disponibilidad de excedentes para ese objetivo.

En 2008, se importó alrededor de 2,5 miles de millones de dólares en alimentos; la inmensa mayoría producibles en Cuba, e incluso con excedentes exportables. Sin embargo alrededor de la mitad de las tierras están ociosas y las áreas cultivadas mantienen rendimientos extremadamente bajos. Esto sólo podrá ser resuelto mediante una reestructuración agraria para que todas las tierras puedan comenzar a producir, con libertad e incentivos necesarios a los campesinos para laborarlas. Asimismo, debe motivarse a las personas emprendedoras para que establezcan pequeñas y medianas empresas, al menos en una primera etapa, las cuales podrían contribuir a sustituir importaciones. Lamentablemente nada de esto se prevé en los Lineamientos, por el contrario señalan en el Punto 3 que: “no se permitirá la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales”.

Por otra parte, será casi imposible lograr nuevos crédito por conocerse internacionalmente la extrema incapacidad de pago de la economía cubana, al tiempo que crece la deuda externa a niveles insoportables. Según el informe por país de The Economist Intelligence Unit de noviembre 2010, la deuda exterior estimada de Cuba en 2010 era de 19,7 miles de millones de dólares, y se proyecta en 20,2 miles de millones para 2011 y 20,1 miles de millones para 2012. Según sus estimados, en 2010 el servicio a la deuda debió alcanzar aproximadamente 2,0 miles de millones, casi el 60,0% del total de las exportaciones de bienes, de los cuales 796 millones corresponden al pago de intereses. Hay que subrayar que los cálculos no incluyen los montos de la antigua deuda con la URSS y otros países del este de Europa.

En este escenario, resulta muy difícil lograr la participación del capital extranjero en la medida necesaria como reclama el Punto 89 de los Lineamientos. La inseguridad de la economía, la falta de liquidez y la carencia de garantías, además de la persistencia de una retórica extremista y antipragmática, imposibilitan la entrada de los recursos extranjeros necesitados con urgencia.

Únicamente podría atraerse algún capital en esferas con perspectivas de rápidas ganancias como el turismo, el petróleo y ampliación de capacidades en determinados puertos. De acuerdo con los datos del Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2008-2009 de CEPAL en el financiamiento de la Inversión Interna Bruta en 20 países estudiados, Cuba tiene una de los índices peores de la región. Algunos especialistas estiman que la poca inversión realizada está motivada en gran medida para posicionarse y tener mejores condiciones para adquirir rápidamente a precios muy bajos los despojos que dejen los más de 51 años de totalitarismo.

Continuará…

La Habana, 7 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

completo: CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE X)

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE X)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Entre las políticas macroeconómicas comprendidas en el proyecto de Lineamientos está el tema Monetario. En el Punto 46 se plantea como meta: “Estructurar un enfoque adecuado de planificación monetaria a corto, mediano y largo plazo dirigido a lograr el equilibrio monetario interno y externo, no de manera aislada, sino como una unidad”.

En el sistema monetario de cualquier país se reflejan las incongruencias y las desproporciones de una nación, y en caso positivo sus virtudes y eficiencia. Al constituir un elemento básico, su conducción también afecta el desarrollo de todos los demás aspectos de la economía.

En la economía cubana, caracterizada por una elevada ineficacia e improductividad, los resultados negativos son evidentes en el sistema monetario. Siempre ha habido un desequilibrio entre oferta y la demanda debido a las enormes cantidades de dinero pagado sin respaldo productivo, gastado en inversiones con plazos de ejecución extremadamente altos, subvenciones a empresas crónicamente irrentables, o distribuido a través de prácticas demagógicas mediante falsas gratuidades, sin tener en consideración las posibilidades reales del país.

Las consecuencias de esta situación ha sido la persistencia del racionamiento desde marzo de 1962 y la dualidad monetaria resultante en la década de 1990, entre otros males que tanto afectan la economía. También estas nocivas prácticas han incidido en la continuada desvalorización del salario real, que en 2009 representaba el 26,0% del poder de compra del salario de 1989. Las pensiones también se han erosionado sustancialmente; el pasado año constituían en términos reales el 33,0% del nivel medio mensual de 1990.

La solución verdadera para estos desequilibrios financieros radica en la posibilidad de incrementar los niveles de producción y de servicios, acompañada de una política financiera sensata que evite gastos que el país no pueda afrontar. Esto significa que debe buscarse un equilibrio monetario interno y externo para que se recobre el valor de la moneda nacional.

En el campo financiero es necesario motivar a la población a depositar sus ahorros en los bancos, en especial aquellos en moneda convertible, dándosele las debidas garantías y el pago de intereses estimulantes y acordes con la situación financiera del país. Hoy Cuba paga intereses bancarios muy altos a los prestamistas extranjeros, sin embargo a los nacionales se les abonan intereses sumamente bajos, incluso por debajo de las tasas de inflación reales. Esto se repite en relación con las dos monedas: pesos convertibles (CUC) y pesos moneda nacional.

Respecto a la política cambiaria, resulta indispensable introducir tasas de cambio reales. Las tasas actuales, recargadas por gravámenes absurdos, que pueden conducir a análisis distorsionados y por consecuencia a decisiones equivocadas. En especial respecto a la política de inversiones, el comercio exterior y otros aspectos vitales para el desarrollo nacional. Una moneda sobredimensionada representa un serio obstáculo para el crecimiento de la llegada de turistas, al reducir arbitrariamente la competitividad del mercado cubano.

Los Lineamientos de la Política Fiscal abarcan del Punto 55 al 60. Resulta evidente la intención de enmarcar los gastos de la esfera social a las posibilidades reales de recursos financieros que genera la economía del país. En principio esto es inobjetable, pero en las condiciones cubanas significará la disminución de los ingresos de muchas personas que por decenios han dependido de gratuidades y prestaciones estatales que ahora se desean disminuir drásticamente.

Para ello habrá que buscar determinadas compensaciones, y permitir nuevas formas para que los afectados puedan procurarse el sustento honradamente. De no actuarse así, la política de recortes presupuestarios en un país donde hay tanta pobreza, con el inminente despido de ciento de miles de trabajadores, significarían grados de miseria más pronunciados; fuentes de incremento de los delitos, sin descartar la posibilidad de una peligrosa inestabilidad social.

La política fiscal puede ser una poderosa herramienta para el desarrollo de Cuba. A través de impuestos racionales el Estado puede recolectar recursos y redistribuirlos para financiar tareas insoslayables de la sociedad, como son la salud, la educación y la asistencia social, el deporte y la cultura, con oportunidades para todos los ciudadanos.

No obstante, deben prevalecer las concepciones que favorezcan el desarrollo de las empresas, tanto públicas como privadas, sin asfixiarlas con impuestos excesivos como se pretende hacer actualmente con el trabajo por cuenta propia. El Estado puede recibir mucho más ingresos a través de los impuestos pagados por empresas sanas y prósperas, que creen abundantes puestos de trabajo, como ha demostrado la experiencia de los países asiáticos que emprendieron reformas económicas.

El objetivo sería crear posibilidades a las personas emprendedoras para trabajar legalmente y desarrollar sus iniciativas. Con ello habrá beneficios para los empresarios y para toda la sociedad. Es imposible la existencia de un Estado rico con empresas pobres.

En cuanto Política de Precios, contenida en los Puntos del 61 al 63, se fija que “el sistema de precios deberá ser objeto de una revisión integral que posibilite medir correctamente los hechos económicos, estimular la eficiencia, el incremento de las exportaciones y la sustitución de importaciones, eliminar subsidios y gratuidades indebidas”. Habrá que esperar como esos buenos deseos puedan lograrse, en una económica centralmente planificada donde se niega el papel determinante del mercado.

El Estado puede introducir factores modificadores de determinados precios según las circunstancias, a través del movimiento de sus reservas y las palancas monetarios, crediticias, fiscales e incluso administrativas en determinada circunstancias, al objeto de proteger los intereses de la población, promover inversiones, facilitar las exportaciones, y posibilitar la adopción de nuevas tecnologías, entre otros objetivos acordes con los intereses de la sociedad. No obstante, en una economía abierta como la cubana, el establecimiento de un control centralizado de los precios que no sea receptivo a las influencias externas lleva a enormes distorsiones y desequilibrios.

Continuar por ese camino, en un mundo cada día más globalizado y competitivo, es una segura receta para el desastre.

Continuará…

La Habana, 1 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized