repito, CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XX)

CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XX)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

El proyecto de Lineamientos desarrolla los álgidos temas del empleo y los salarios entre los Puntos 156 y 165, con segmentos relacionados con la eliminación de la libreta de abastecimiento, la perspectiva de la política de asistencia y la alimentación social, entre otras cuestiones.

La esencia de la política salarial a implantar está en el Punto 156 que demanda “asegurar que las medidas salariales garanticen que cada cual reciba según su trabajo, y que este genere productos y servicios con calidad”. Se puede afirmar que si en algún aspecto de la economía cubana durante decenios ha habido anarquía, ha sido fundamentalmente en el empleo y los salarios. Si algún lugar en el mundo ha estado distante del proclamado principio socialista “de cada cual según capacidad, a cada cual según su trabajo”, ese es Cuba.

Los salarios han sido insuficientes para garantizar un nivel mínimo de subsistencia, realidad reconocida por el presidente Raúl Castro el 26 de julio de 2007. Los trabajadores cubanos con los salarios miserables han subsidiado al régimen por años, generando con sus esfuerzos, directa o indirectamente, servicios o productos después comerciados en divisas, mientras son pagados en una moneda devaluada, que el propio estado rechaza como medio de pago en sus tiendas.

Asimismo, estudios realizados indican que los salarios medios mensuales nominales desde 1989 a 2009, se depreciaron sustancialmente a causa de la inflación acumulada. El salario medio mensual real en 2009 se convirtió en 48.64 pesos a precios de 1989, una minoración del 74,0% respecto al valor del salario en este año.

En cuanto a la ocupación laboral, durante años por fines propagandísticos, fueron anunciadas tasas de desempleo de 1,6-1,7%, por debajo de la realidad. Incompatibles con lo observado en las calles o parques del país a cualquier hora, siempre concurridos por personas en edad laboral.

Se aplicó una política de empleo sin considerar las necesidades reales de fuerza de trabajo en los centros laborales, que unido a la irracionalidad organizativa imperante, ocasionó un enorme volumen de personal excedente que ahora se racionalizará en alrededor del 25,0% de la fuerza ocupada, pero sin tomar las medidas necesarias para que puedan ganarse la vida honestamente en otras labores. Esto, junto a otros problemas, podría resultar una fuente de inestabilidad social en los próximos meses.

Las propuestas del gobierno para enfrentar esta situación son insuficientes y mantienen viejos dogmas que las hacen inviables, como la negativa a que las personas emprendedoras, con su trabajo honesto puedan crear riqueza para provecho personal y desarrollar sus negocios, mientras pagan impuestos para el enriquecimiento de toda la sociedad. La concepción estatal está dirigida a mantener las iniciativas individuales a un nivel muy pequeño, tipo bonsái, para que puedan controlarse estrechamente, aunque los efectos económicos no sean los requeridos para que el país pueda salir de la crisis. Por supuesto, el “bienestar” de la elite gobernante y sus amigos, está exento de esas prohibiciones.

En el punto 161 se reitera la necesidad de realizar ahorros “…para lo cual será necesario reducir gratuidades indebidas y subsidios personales excesivos, estableciendo compensaciones a las personas necesitadas”. Lo cierto es que desde hace unos meses se han venido eliminando subsidios y gratuidades indebidas, pero no siempre se han visto las compensaciones, como ocurrió con la salida del racionamiento de los chicharos, la papa y los cigarros, luego vendidos en el mercado libre a precios superiores.

Cardinal Importancia tiene lo establecido en el Punto 162 que plantea “implementar la eliminación ordenada de la libreta de abastecimiento, como forma de distribución normada, igualitaria y a precios subsidiados, que favorece tanto al ciudadano necesitado como al no necesitado, induce a las personas a prácticas de trueque y reventa, y propicia un mercado subterráneo”. Hay que subrayar que el racionamiento implantado en marzo de 1962, junto a la doble circulación monetaria y otros males, se derivan de un sistema económico disfuncional que con su fracaso ha ocasionado la escasez total, de lo cual resultaron mecanismos de distribución racionada y la utilización de mercados en divisas convertibles, que a su vez han producido otros problemas, incluidos los mencionados en el referido Punto.

Hasta que no se vaya a la raíz de los problemas, generados por la naturaleza del sistema, será imposible acabar con el racionamiento y la doble circulación monetaria. En 2008 salieron de la libreta el chícharo y la papa, y no se ha logrado una oferta estable de estos artículos, provocando agio y especulación. Sin el incremento productivo necesario y el racional manejo de la disponibilidad monetaria interna, resultará muy difícil terminar el racionamiento y establecer una única moneda.

En el Punto 165 se demanda “garantizar que la protección de la asistencia social la reciban las personas que realmente la necesitan por estar impedidos para el trabajo y no contar con familiares que brinden apoyo, eliminar prestaciones que puedan ser asumidas por las personas o sus familiares y ajustar otras que hoy se brindan…”. La política de ajuste en la asistencia social viene realizándose desde 2009, cuando sólo se ejecutaron por ese concepto gastos por 934,0 millones de pesos, muy por debajo de los 1,3 miles de millones del año anterior. Es lógico racionalizar el pago de estas prestaciones y que esos fondos vayan a las personas que realmente lo necesitan, pero existe la duda de que en el escenario de crecientes dificultades económicas, eso pueda hacerse ordenadamente y con sentido de justicia, cuando precisamente las personas necesitadas de ayuda aumentarán.

El “paternalismo” en Cuba fue creado por el gobierno para distribuir la miseria entre muchos a través de la creación de una franja de subsistencia donde fueran satisfechos los requerimientos mínimos de las personas. Por la experiencia de los meses pasados y el contenido del proyecto de Lineamientos, puede concluirse la pretensión de contraer seriamente esa franja, sin dar opciones reales a los ciudadanos hasta el momento.

Continuará…

La Habana, 22 de diciembre de 2010. Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente.

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