CAMBIOS EN CUBA: POCOS, LIMITADOS Y TARDIOS (PARTE XVII)

¨Un sistema opresor no puede ser reformado. Debe ser totalmente abandonado¨, Nelson Mandela

Los Lineamientos dedican al Deporte los puntos 149 y 150. En el 149 se llama a “concentrar la atención en la práctica masiva del deporte y la actividad física, a partir del reordenamiento del sistema deportivo y la reestructuración de su red de centros”. En el 150 se proclama la necesidad de “elevar la calidad en la formación de atletas y docentes, así como en la organización de eventos y competencias con una racionalidad en los gastos”.

El deporte como todas las actividades en la sociedad cubana está en decadencia. Las señales son muchas desde hace años. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos y otros eventos mundiales y regionales, la obtención de medallas se ha reducido drásticamente. En la Olimpiada de Beijing 2008 sólo se ganaron 2 medallas de oro frente a 9 en Atenas 2004. A esto se agrega el éxodo masivo de deportistas, que sabiéndose talentosos han decidido abandonar el país en busca de perfeccionamiento atlético, reconocimiento y mejores condiciones de vida.

Ya no escapan solamente atletas de máximo nivel, sino también juveniles, entrenadores y otros técnicos, lo cual merma la calidad del deporte en casi todas las especialidades, particularmente en el beisbol y el boxeo. Al mismo tiempo cientos de especialistas son enviados al exterior contratados por las autoridades para obtener divisas, ante la inexistencia de productos exportables. Quienes permanecen en Cuba tienen que desempeñarse en condiciones difíciles, con carencia hasta de recursos elementales y en instalaciones muchas veces semidestruidas, que en ocasiones se han desplomado como sucedió con el Centro Polideportivo Aurelio Janet de Matanzas. Tampoco son enviados a suficientes competencias en el exterior, lo que impide el fogueo deportivo necesario y conocer el desarrollo técnico de las especialidades en el mundo. Factor que relega al deporte nacional, luego reflejado en malas actuaciones internacionales.

El abandono y falta de mantenimiento de las instalaciones es tan grave que hasta comentaristas deportivos oficiales han realizado documentales mostrados en la televisión. La continuada decadencia parece que no tendrá fin. El semioficial sitio web Cubadebate, en noviembre del 2009 reconoció que no existen recursos para enfrentar la reparación de instalaciones básicas del deporte cubano; algunas cerradas por el alto grado de deterioro.

Ante la difícil situación económica, los juegos del campeonato nacional de beisbol se realizan durante el día para aprovechar la luz solar, con excepción de un juego nocturno diario para ser televisado. Los atletas y entrenadores que permanecen en el país tienen que hacer un esfuerzo extraordinario para practicar sus especialidades en un ambiente de continuada degradación.

En contrapartida el gobierno en lugar de adoptar posiciones más flexibles y permitir a los atletas contratarse en el exterior según sus deseos, así como regresar a la patria con las ganancias obtenidas gracias a sus talentos y arduos esfuerzos, mantiene las prohibiciones, y quienes intentan fallidamente abandonar el país pueden ser encarcelados y en todos los casos son separados de la práctica deportiva -especialmente la internacional-, y los que logran evadirse resultan vilipendiados públicamente, aunque el pueblo continúa apreciándolos. Un proceder contradictorio, ya que a los artistas y escritores en general se les permite viajar, contratarse y publicar en el exterior, fijar prolongadas estancias y traer sus ganancias. Por tanto las autoridades mantienen un injusto doble rasero.

Los deportistas cubanos asentados en el extranjero no deben continuar siendo tratados como renegados y traidores por el gobierno. Sus hazañas dan gloria a Cuba y es incorrecto ocultarlas a la afición, como hace la prensa oficial actualmente. Se debe permitir el regreso a la patria de estos atletas y el derecho a competir en los eventos nacionales, incluso sería justo e inteligente integrarlos en los equipos para competencias internacionales como hacen todos los países del mundo, mientras a los que se encuentran en casa debe facilitárseles las posibilidades de contratación en el exterior. Esto traería muchas ventajas, pues al regresar aportarían nuevas técnicas y podrían invertir el dinero ganado con sus esfuerzos, creando puestos de trabajo y mayores riquezas para ellos y toda la sociedad.

Esa práctica debe extenderse a todos los cubanos, basada en el Artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, sobre la libertad de entrar y salir del país, aboliendo la ominosa Tarjeta Blanca, o permiso de salida al exterior.

Es tiempo de adoptar una política humana y justa para los deportistas cubanos.

Continuará…

La Habana, 15 de diciembre de 2010

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente

 

Deja un comentario

Archivado bajo Reformas Economicas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s